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Metrópolis

Lo típico de lo atípico

Opinión Caribe

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Por: Gennys Alfonso Álvarez Navarro

La lógica de las cosas se invierte una vez que lo extraño empieza a ser natural y amañador, irrumpiendo con el deber ser de las situaciones. Pasa más frecuente de lo que se cree, por ejemplo, acostumbrarse que en todo el Magdalena llueva y en Santa Marta no, aun cuando todo está pronosticado para que suceda. En la ciudad cuando es época de invierno no esperan que caiga agua, y cuando sucede es para el asombro de muchos. Cuando se modifican los planes, el ser humano se habitúa a ellos y acostumbrándose a los cambios lo vuelve normal. ¡Las paradojas de la vida!

Esta situación permea todas las realidades de la esfera social, tanto que para disimular la tendencia se bautiza como moda, pero con un concepto u otro el fin es el mismo. El campo político no se escapa de esta coyuntura y menos en la ciudad de Bastidas, una urbe acostumbrada a que existan grupos o personas que caractericen los intereses de un partido, convirtiéndose en hitos de la política local. Hoy este panorama está nublado, se han perdido horizontes claros que permitan la construcción de un debate que cree posiciones para el electorado.

Es tan crítica la situación que Santa Marta ya se acostumbró a la judicialización de alcaldes o funcionarios públicos; que no exista claridad en las aspiraciones a las distintas corporaciones, pues, las listas de los Partidos están guardadas en las gavetas de sus ‘líderes’; lo nublado del panorama se comprueba en el sin rumbo de las campañas más opcionadas, ya que el pronunciamiento de los entes de control puede desestabilizar las candidaturas, una sentencia en su contra oscurecería la posibilidades para unos pero para otros, por el contrario, escondidos todavía tomarían fuerzas; la inexistencia de jefaturas políticas atizona más ‘la candela viva’ de las elecciones. Nadie quiere fracasar, por lo que el silencio ha sido el arma para esperar qué acontece.

Este caos, que para los samarios es algo normal y cotidiano, tiene frenado el acceso claro a quienes pretenden ser los futuros gobernantes. Se agudizó la crisis de la involución política, hoy son recurrentes las peleas en Twitter, pero de ahí a que esto brinde esperanzas a los electores, está lejos. Solo queda esperar que el panorama tome más forma y que esta situación se modifique por el bien de los electores. Quedan 4 meses y en Santa Marta nada está escrito, tanto que ni el lápiz han querido tomar para escribir.