La Firma
Todos a una por el Magdalena
Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza
Tenemos todos y cada uno de los magdalenenses de bien, que el presente es un momento en el que nos debe contener la clarísima convicción y la voluntad de ser protagonistas de una y otra manera en y para la solución de los graves problemas que enfrentamos. La crisis que vivimos no es cuestión de opositores, adversarios ni enemigos personales o políticos. No es este padecer algo de poca monta ni pasajero, lo que significa que no podemos ser tozudos ni actuar con lentitud paquidérmica frente a la situación dada, por demás dolorosa y caótica.
Importa en esto cambiar, evitar de plano rifirrafes estériles e inútiles y en contrario sentido, establecer las alianzas mejores que nos impulsen a superar la tragedia. No está el palo para cucharas refiere el refrán popular y no estamos nosotros para obstinaciones, porfías o confrontaciones con segmento poblacional, gremial o político alguno, ya que en riesgo están muchas cosas; entre ellas, la salud de miles, la economía de todos y el consecuente incremento, así no lo queramos, de la delincuencia, pobreza, inequidad, desigualdad y la inseguridad en todas sus aristas.
Importa igualmente que sigan suspendidas las actividades no esenciales, insistir con la gente para que siga en sus hogares, acogerse a lo indicado en materia de higiene por la OMS, pues es esta una situación extraordinaria que requiere de medidas drásticas, draconianas si del caso fueren, pero necesarias en dirección a superar esta pandemia. Necesarios son en estos momentos gobernantes, líderes y dirigentes que estén muy por arriba de lo eminentemente coyuntural, movimiento, grupo o partido. Se impone convocarnos, en especial a quienes más generan mano de obra y empleo en nuestra economía, interesando en consecuencia ofrecerles todas las facilidades posibles para salir avante en esta urgencia, brindarles los medios para que apoyen las actividades que fueren necesarias e impulsen acciones que provea certidumbre a la inversión y el mantenimiento de las fuentes de empleo.
Repito, no estamos en esta adversidad para enfrentamientos, sino unirnos para vencer el problema y solucionar la crisis, en la procura del bienestar general con la participación de todos; esto es, todos a una por el Magdalena en esta situación especial que amerita acciones y medidas de excepción ojalá que consensuadas.
Magdalenenses, llamado y consigna es comprometernos a fondo con nuestro departamento, en total disposición y disponibilidad de participar y colaborar, en lo que necesario se hacen las condiciones que faciliten, promuevan e incentiven. En este desafío todos hacemos falta, nadie estará de más. Mostremos nuestro liderazgo, demostremos que si podemos. Esta adversidad es un buen termómetro.
rubenceballos56@gail.com *

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