Connect with us

Departamento

Los intereses detrás de la invasión en la Lengüeta

Opinión Caribe

Published

on

Por estos días ha sido noticia la invasión de la cual ha sido víctima el territorio ancestral Kutunsama en el resguardo Kogui Malayo Arhuaco; hasta el momento las autoridades no han dado solución a esta situación y las incógnitas saltan a la luz con el pasar de los días, surgiendo versiones de los presuntos intereses que hay detrás de esta invasión que estaría siendo motivada por grupos al margen de la ley.

Ante esta invasión hay diferentes versiones, entre ellas está la información brindada por la Policía en donde aseguran que hay invasores que no son de la zona, que se están haciendo pasar por campesinos y reclamantes de esas tierras; y una versión que está en investigación que es que grupos al margen de la ley que están interesados en la salida al mar han impulsado este movimiento para apropiarse de las tierras.

Los primeros en poner sobre la mesa la hipótesis de que grupos al margen de la ley están detrás de esta invasión fue el pueblo Arhuaco, quienes a través de un comunicado hicieron una pregunta que respondieron seguidamente dando paso a una palpante realidad del territorio, “¿Quiénes están realmente detrás de esta acción por apoderarse del territorio indígena y de la Reserva Natural? Muy seguramente el Ministerio de Defensa tiene la respuesta, porque es bien conocido el dicho que en la Troncal del Caribe no se mueve una hoja sin el permiso de las fuerzas ilegales. Incluso, hay varios centenares de personas que participan de esta acción han sido traídos de otras ciudades”, manifiesta la misiva.

Al respecto el antropólogo y experto en violencia de la Sierra Nevada de Santa Marta, Lerber Dimas Vásquez, manifestó que, “hay dos cosas importantes, la primera es que la historia nos ha mostrado que siempre que ha habido un tipo de invasión en todo el sector que corresponde a la Troncal del Caribe, no ha sido de manera autónoma, es decir, siempre ha sido motivado por terceras personas que muchas veces están dentro del marco de la ilegalidad, eso no lo podemos desmentir, no podemos tapar la luz del sol con un dedo”.

“Lo segundo es que hay más de 1 kilómetro de tierra de solamente playa, ¿Sabes lo que cuesta un kilómetro de playa en ese sector? Por los acantilados, cerca de Marquetalia donde el turismo ha tomado una fuerza enorme. Si por ejemplo los campesinos de manera autónoma estuvieran tomando las tierras, ¿Porque no toman también las zonas de playas? Las zonas de playas se han convertido en una zona intocable, a mi juicio y lo que he considerado y he investigado, lo que me dicen es que hay motivaciones de unos terceros para que los predios sean invadidos pero siempre y cuando se sostengan toda la zona de playas, porque en efecto eso no se van a invadir. Aquí estamos hablando de que hay unos intereses ocultos muy fuertes”, afirmó a una emisora local.

Dimas Vásquez aseguró que junto a su equipo de investigación han denominado El POTP o Plan de Ordenamiento Territorial Paramilitar, que es un esquema que vienen estudiando desde hace mucho tiempo y es básicamente que el paramilitarismo se ha ido apropiando de las mejores tierras que tiene la vertiente nororiental el distrito de Santa Marta para cambiar la vocación del suelo, para que deje de ser un tema agrícola para convertirlo en tema turístico, “este sitio vale muchísima plata y hasta donde tengo entendido pertenece a un exnarco paramilitar que fue jefe de los Rastrojos en el Caribe Colombiano”, afirmó.

Según el antropólogo el tema de la lengüeta no es nuevo, la línea negra es un tema en que los indígenas han estado mucho tiempo pidiendo soluciones al Estado, al distrito y al departamento para que le solucionen su salida al mar como parte de su herencia tradicional, en la que ellos tienen que hacer una recolección de productos y hacer unos pagamentos.

Incluso, Dimas asegura que por esta disputa en el 2008 asesinaron a un Arhuaco en Don Diego, cuando apenas estaba empezando a hacerse el tema de las invasiones en esa zona, desde ya los indígenas tenían la exigencia al estado de que por favor esa zona se les resolviera a favor de ellos.

“Esto no es nuevo, ese problema viene de mucho tiempo atrás, a los indígenas no se les ha dado respuesta, a los campesinos tampoco se les ha dado respuesta, es decir, el tema de la lengüeta es un tema gravísimo que no solamente ha puesto estos muertos que ya tiene sino que puede poner muchísimos más, en ocasión de que el paramilitarismo fue un gran acumulador de tierras, más de 35 años acumulando tierras”, sostuvo Dimas.

La invasión de la Lengüeta ha evidenciado la pasividad con la que los entes territoriales manejan el atropello contra los pueblos indígenas, no dándoles garantías y esperando que la situación pase a mayores para culpar al estado nacional por no hacer presencia en el territorio.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *