Connect with us

Columnistas

La Nueva Normalidad

Opinión Caribe

Published

on

Han pasado 6 meses, desde que la OMS, Organización Mundial de la Salud, declarara oficialmente que la epidemia de coronavirus pasaba a convertirse en ‘pandemia’. Nuestra vida cotidiana ya no va a hacer la misma, este virus no vino solamente a afectar la salud, también a cambiar aspectos económicos, políticos y sociales.

Muchas personas siguen creyendo que apenas consigan la vacuna contra este mal todo se va a normalizar y vamos a seguir viviendo en los afanes del día a día, pero no es así como lo estamos imaginando. Antes nos levantábamos temprano, tomábamos una buena ducha, desayunábamos e inmediatamente cogíamos la llave del vehículo para irnos al puesto trabajo y diariamente nos encontrábamos   desafiando los enormes trancones de las importantes avenidas de nuestras ciudades.

Pero el teletrabajo vino a quedarse por siempre las tareas que se venían haciendo desde la oficina ahora se puede hacer en el hogar esta modalidad trae sus ventajas y desventajas, se evita el desplazamiento hacia el destino de trabajo y lo otro es que la persona puede recibir bajo salario y sin derecho a prestaciones sociales.

El famoso ‘choncho’ o la alcancía para ahorrar con monedas o billetes como uno quisiera y cumplir una meta y al final abrirlo para comprar lo deseado, esta costumbre puede llegar a su fin, antes de la pandemia países como: China, Corea del Sur y Suecia tomaron la decisión de no circular el dinero en físico, sino a través del dinero virtual, por motivo de ahorro presupuestal para la emisión.

Los bancos en esta época de pandemia han aprovechado para que sus clientes realicen transacciones a través del medio virtual y tarjetas con escáner para que no hagan uso de efectivo, el ahorrar la plata debajo del colchón ya es cuestión del pasado y el dinero en físico quedará para colección como un hobby favorito, todos llegaremos a estar bancarizados.

La costumbre alimenticia tendría que cambiar para tener una vida saludable y longeva, los más vulnerables a esta pandemia han sido las personas con enfermedades prexistentes como: diabetes, hipertensión, obesidad,  insuficiencia,  renal algunos causados por el desorden alimenticio y otros por el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y tabaquismo.

Los gobiernos tienen que entrar a regular el consumo de la comida ‘chatarra’, bebidas alcohólicas, bebidas azucaradas y el tabaquismo en imponer impuestos, control a la manipulación de alimentos, promover campañas preventivas y una cultura de alimento saludable si en verdad quieren tener a una futura generación que goce de una buena salud y no sean presa fácil de otros virus.

La política cambiará ya nos dimos cuenta que la construcción de un parque no es tan esencial que un puesto de salud bien dotado, con personal de la salud realmente capacitados y con una buena remuneración en los próximos debates el electorado debe poner la atención en líderes que prioricen en temas de necesidades básicas insatisfechas y que tengan capacidad de ver más allá, para poder contener futuras crisis.

Cuando la humanidad es tan materialista no le importa la vida, esta pandemia nos enseña que debemos ser más espirituales en ayudarnos el uno al otro, el ser humano no solamente aprende para vivir en abundancia, también para vivir con lo poco y saberlo administrar para poder sobrevivir en la dificultad.

Se viene el gran reto para la humanidad en esta nueva normalidad, menos consumismo y mayor competitividad para sobrepasar los obstáculos que se avecinan.

 

 

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *