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Hay que trabajar en mejorar y hacer respetar las señales de tránsito

Por: Evieth López Pinedo

Riohacha se ha convertido en una ciudad sin ley ni orden, donde salir a las calles es un constante martirio y angustia de no saber con qué te vas a encontrar. Las personas no caminan por la acera y a falta de puentes peatonales, no cruzan por las esquinas para tratar de evitar accidentes. Los conductores de motocicletas transitan a altas velocidades, sin los elementos de protección y por cualquier espacio por pequeño que sea y en muchas ocasiones por los andenes. La conciencia ciudadana y cuidado por la ciudad y el prójimo no está en la mente y pensamiento de muchas personas.
Con lo subdesarrollada que está la capital de La Guajira y lo estropeada que se encuentra la malla vial urbana, aunado a la falta de puentes peatonales y lo obsoleto que están los únicos dos que existen en Riohacha, todo lo anteriormente mencionado ocasiona el aumento de la tortura que significa circular en las calles.

Las señales de tránsito no son respetadas, los semáforos están prácticamente de lujo y las restricciones impuestas desde la alcaldía son constantemente violadas. Sin mencionar el número desmedido de mototaxis en la ciudad que no respetan normas de tránsito, circulan sin ningún tipo de documento que le permitan trabajar adecuadamente, como lo son licencia de conducción y papeles del ciclomotor.

La situación se complica a su vez, cuando se carece de señales de tránsito en la mayoría del distrito. Asimismo, Riohacha ha sido una ciudad que ha ido avanzando a pasos en demasía lentos, pero lo ha ido haciendo, y se hace inconcebible que haya barrios cuya organización y pavimentación llevan mas de 5, 7, e inclusive 10 años, y a la fecha no cuentan con señalizaciones tan simples, pero a la vez tan importantes como lo es una señal de PARE, capaz de evitar un accidente y por consiguiente salvar vidas.

De igual manera, las constantes acrobacias realizadas por conductores en la ciudad son de terror y, sin excepción, son realizadas por autos particulares, taxistas, motocicletas e inclusive camiones que incurren regularmente en realizar maniobras prohibidas para la circulación en la ciudad. No es posible que un furgón decida su andar por barrios cuyas calles son angostas y es prohibida su marcha, dejando a su paso líneas caídas afectando el sistema eléctrico y de servicios de televisión, además, del deterioro de arboles por el gran tamaño del camión. Circular en contravía, hacer caso omiso a los pares, semáforos y rebasar por el lado derecho son solo una de las tantas imprudencias que día a día se ven en las calles de la ciudad.

Ni que decir de la persistencia de muchos conductores de parquear en sitios prohibidos. El centro de la ciudad se convierte cada día, en un mar de autos parqueados en las angostas calles de la zona bancaria y turística del distrito, afectando de esta manera la movilidad y evitando el transporte rápido del tráfico, y esto se realiza sin ninguna oposición por parte de las autoridades competentes en la materia.

A Riohacha le hace falta más inspección por parte de los entes encargados de regular el tránsito vehicular. Hacer respetar las reglas debe ser lo ideal para una mejor circulación por todas las calles del territorio urbano de Riohacha. Teniendo en cuenta también, que ya somos uno de los sitios turísticos mas atractivos y visitados del país, siendo el puente de entrada al Cabo de la Vela. Cada mejora que se pueda lograr como comunidad y ciudadanía será un esfuerzo más para seguir creciendo como ciudad.

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