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El gobernador en su laberinto

Opinión Caribe

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Tal y como lo hubiera narrado nuestro nobel, en su obra, el general en su laberinto por allá en 1989, describiendo lo que fuera el último viaje del Libertador Simón Bolívar quien salió de Bogotá rumbo a Europa, pero termino falleciendo en Santa Marta.  Hoy nuestro Gobernador transita, igualmente un laberinto, en su caso, no ocasionado por el deterioro de su salud física y un envejecimiento prematuro consecuencia de sus gestas libertadoras. No nada de eso, el caso de nuestro Gobernador es diferente.

El laberinto que recorre el Gobernador Caicedo, es, autoimpuesto y resultado fundamental de dos factores, por un lado, su patológica incapacidad de articular trabajo con diferentes instancias gubernamentales, desde lo local hasta lo nacional y su enfermizo afán de Gobernar desde la premisa del antagonismo, la disputa y el odio. Premisa que le ha dado frutos en contextos electorales, pero no en un escenario de Gobierno.

Se equivoca tajantemente el Gobernador, no puede pensar que dará cabal cumplimiento a su plan de desarrollo, si dentro de sus líneas de acción se encuentra el atacar de forma sistemática la legitimidad de alcaldes municipales, electos en democracia igual que él, o peor aun señalar a funcionarios de orden nacional de orquestar esquemas clientelistas y politiqueros, tal como lo hizo en redes sociales al afirmar que el Director de Planeación Nacional, se reunía con alcaldes del magdalena para planear una repartija clientelista de los recurso de regalías.

Se equivoca y quizás conscientemente el Gobernador Caicedo, quien, obnubilado por su propio poder y por lo que parecen ser aspiraciones presidencialistas a largo plazo, no ve problema en sacrificar el bienestar de la Población Magdalenense, al enfrentarse terca e innecesariamente al Gobierno Nacional, bajo el sofisma de estar haciendo precisamente todo lo contrario, quizás el Gobernador se encuentra esperanzado en la victoria en el 2022 de su aliado presidencial.

Pero por si acaso, y si su plan no se materializa y su candidato presidencial no es elegido, ya está en función de abonar el terreno, para elegir sucesor en la Gobernación del Magdalena y conservar el poder que tanto necesita para mantenerse vigente. Claro que, su plan no es hacer elegir un sucesor a partir de grandes ejecutorias, obras necesarias o una verdadera transformación del territorio, no, eso no.

Al contrario, todo parece apuntar a que el Gobernador hará uso de una estrategia que ya le ha rendido frutos en el pasado, si uno analiza cada intervención pública del Gobernador, cada comunicado institucional, cada actuación de su ejercito de influencers, cada intervención pública de sus lugartenientes es fácil concluir que, desde hace ya un tiempo están preparando el guion del “perseguido”, como un estratagema esencial para cautivar la solidaridad del votante samario y ahora del magdalenense, se trata de insistir en lo que se ha convertido en un mero recurso electoral más que en una realidad.

Debemos recordar que Caicedo fue elegido alcalde de Santa Marta, en mi opinión básicamente por dos cosas; la primera de ellas su aparente éxito como Rector de la Universidad del Magdalena, éxito que no fue resultado únicamente de su “mágica” gestión, sino que contó con el decidido respaldo de políticos tradicionales de la época, a los que hoy él y su movimiento peyorativamente encasillan como “los de antes” y en segundo lugar, la habilidad para capitalizar políticamente, la evidente persecución política y judicial de la que fue víctima, cuando el Gobernador del Magdalena era Trino Luna Correa y él era el Rector de la Unimag.

Siendo alcalde, el hoy Gobernador, seguramente advirtió la importancia de utilizar el argumento del “perseguido” como munición electoral y desde entonces el discurso y el sofisma de los de antes, se conjugan perfectamente en la retorica de los militantes de fuerza ciudadana.

La carta del perseguido siempre sale al juego cada vez que algún ente de control decide investigarlo a el o a cualquiera de sus funcionarios, la carta del perseguido es la mejor defensa para justificar la ausencia de planeación en obras iniciadas por el siendo alcalde y que aún hoy están inconclusas.

La carta del perseguido y la excusa de “los de antes”, son también, la fórmula que el hoy Gobernador y su movimiento utilizan para permanecer en el poder, siendo alcalde, dedico ingentes esfuerzos en generar un convencimiento colectivo, alrededor de la realidad financiera, organizacional y humana del Distrito de Santa Marta, donde básicamente y de manera anticipada se excusaba de lo pobre que serian sus ejecutorias porque “los de antes”, le dejaron la ciudad quebrada, luego entonces, para poder transitar hacia un verdadero desarrollo, era necesario darle continuidad al modelo de gobierno que el representaba, sin embargo, hoy, tres doritos, dos alcaldes, 10 años  y billones de pesos después, Santa Marta sigue sumergida en problemas y deficiencias elementales.

Lo lamentable de esta situación es que, como lo anticipé, al día de hoy cuando transitamos lo que es el segundo año de su gobierno como mandatario departamental, ya se observan claros indicios de que el libreto aplicado en Santa Marta, tendrá secuela en el Magdalena.

Hemos sido testigos de sus dramatúrgicas puestas en escena, amparado en un robusto presupuesto de imagen, un avanzado juego de luces, cámaras y mucho maquillaje, como se viene anunciando con bombos y platillos que recibió un departamento quebrado y con unas condiciones que seguramente no le permitirán desarrollar sus ambiciosos planes y así, sin sonrojarse, nos venderá el mismo discurso que permitió la elección de su sucesor como alcalde y que además se probó como incapaz de generar verdaderas condiciones de cambio para santa marta, así, sin inmutarse y confiando en la inocencia del magdalenense, pretenderá hacer elegir a un sucesor como Gobernador del Departamento.

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