Connect with us

Columnistas

Política con ideas

Opinión Caribe

Published

on

 

Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez

Dada la importancia y seriedad que la política entraña, debe ser lúcida en todo momento, en todo tiempo y en todo lugar. No debe permitirse en ella desfallecimiento alguno, toda vez que es ella la ciencia del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los estados; y, la actividad de los que gobiernan o aspiran a gobernar los asuntos que afectan a la sociedad, un municipio, un departamento o a un país. la acción política, lo cual claro debemos tener, para que determinante sea en la vida de los pueblos, sólo puede llevarse al cabo a partir de una sólida base intelectual, con gobiernos y partidos en ámbitos de respeto, sin abusos, con forma, con fondo y con un hacer que revele sin ambages todo lo que hay que saber, sobre todo lo que se requiere cambiar en beneficio colectivo; esto es, pensando siempre en buen gobierno, bienestar general y los superiores intereses de la comunidad.

La política y quienes en ella se encuentran inmersos, que no analfabetas políticos, deben interpretar el sentimiento del pueblo, pensar en incluir a todos los sectores, así como los intereses populares, científicos, académicos, sociales, históricos y demás otros sin excepción, concernientes a lo que pueda contribuir en gran medida, al buen y mejor andar de la sociedad en su todo integral.

No se trata en la política de favorecer amigos ni grupúsculos, sino de gobernar para todos. No debe en ella haber espacio para aúlicos, aduladores, fanfarrones, turiferarios y simuladores políticos, siempre mal vistos y peor calificados y7 con razón, por quienes observan el acontecer administrativo público desde la sensatez. No debe hacer tampoco en el ejercicio de la política rampantes autoritarismos, perversión ni pernicia, sino comprensión, dimensión y acción para entra a solucionar los asuntos públicos, acompañados de voluntad y ejecución.

Es representar bien al pueblo, atender sus demandas, entender sus presiones y discusiones, buscar el equilibrio, dejar de lado los avasallamientos, enfocarse en darle representatividad a todos los sectores. No hacerlo es aberrante. En esto del buen gobierno interesa sobremanera consultar, incluir, sumar, construir y darle justificación al modelo democrático constitucional. Gobernar requiere de seso, de materia gris, de diálogo, de justicia, nunca estrangular la democracia e ir tras los cambios y transformaciones mejores en pro de superiores representaciones para que la voracidad, codicia, avaricia ni ambiciones desmedidas de algunos no tome fuerza, con lo cual se evitan sentimientos políticos banales, vale decir, lo intelectual.

Tristemente y es lo desafortunado, estamos anclados en ese momento, porque este proceso que estamos viviendo habla con hechos, y es que hoy se está haciendo política sin ideas, sin bases intelectuales y en extremo sin sentido común, lo que es inadmisible y además perjudicial respecto de cómo deben conducirse los pueblos en su camino al logro de las realizaciones que anhelan, claman, demandan y reclaman. Es entender que el pueblo es primero y a él se deben todos los esfuerzos que haya que hacer, a efecto de cumplir como debe ser con sus realidades, en contexto de sus necesidades todas.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *