La Firma
Nunca más perder el rumbo
Por: Saúl Herrera Henríquez
Nos toca como ciudadanos darnos a la tarea, tesonera e incansable por demás, de identificar con lupa nuestras más sentidas realidades y ayudar con aportes, ideas, propuestas e iniciativas que puedan conducirnos mejor a escenarios de integral prosperidad, para tratar así de acabar de una vez por todas con absurdas posiciones y posicionamientos políticos que solo buscan el interés particular que no el general o colectivo.
Importa además de interesar, orientarnos con bases sólidas sobre las más de las indefiniciones y centrarnos en buscar los temas que mayormente preocupan a la ciudadanía, a la comunidad y contraponerlos a las muy escasas definiciones que aparecen en las declaraciones de dizque líderes, dirigentes y candidatos. Importan los temas económicos, siempre presente y usado por aquellos para hacer ofertas descabelladas. Junto a este bien vale la pena preocuparse por la inseguridad, el desarrollo, el progreso, el crecimiento, el bienestar, la productividad, la competitividad, las políticas públicas y la prosperidad, entre otros generales y particulares aspectos.
La confluencia de estos temas no debe ser compleja, independientemente que cada persona conviva con todos ellos con diversas orientaciones e intensidades. No se trata de en todo tiempo de contravenir, sino de acordar, dialogar, buscar los mejores caminos, no afectarnos sino buscar alianzas que lo permitan, ojalá de manera expedita, en lo que mucho y más ayudarán claramente definidas políticas pública en tales orientaciones y sentidos, ya que lo que se trata es de construir sobre lo bien y mejor construido, toda vez que lo contrario es retroceder.
Es soportarnos en el espíritu positivo, obrar con madurez, acotar con vigor los momentos fundamentales de las concepciones que fueren de manera concisa y transparente. Entender cabalmente que como personas, como pueblo, como sociedad tenemos la ventaja esencial de poder, si nos lo proponemos, determinar caminar o no en positivo de manera auténtica. Es establecer visiones y narrativas de futuro siempre en positivo, que es exactamente lo que necesitamos para pasar de una vez por todas de la polarización, la impotencia y la crítica insulza a la acción. De ahí que interese sobremanera llamarnos como ciudadanos que somos a la comunicación constructiva respecto de todos y cada uno de los aspectos que necesarios son para encaminarnos con prisa y sin pausa a puertos seguros en los más de los sentidos y pertinentes realizaciones en beneficio colectivo.
