Metrópolis
«Estamos cerrando brechas para mejorar la supervivencia y reducir cancelaciones empresariales»: Carlos Jaramillo
El secretario de Desarrollo Económico del Distrito de Santa Marta defiende las nuevas estrategias distritales para combatir el 65% de cancelaciones empresariales concentradas en la capital del Magdalena entre 2019-2024, apostando por diversificación sectorial y fortalecimiento de microempresas.
Por: José D. Pacheco Martínez
El pasado jueves, 26 de junio (2025), publicamos en esta misma tribuna un artículo titulado: El espejismo del emprendimiento: la cruda realidad empresarial en Santa Marta y el Magdalena (https://www.opinioncaribe.com/2025/06/26/el-espejismo-del-emprendimiento-la-cruda-realidad-empresarial-en-santa-marta-y-el-magdalena/ ), donde se expone la difícil situación de las micro y medianas empresas en el departamento del Magdalena y el Distrito de Santa Marta, haciendo uso de las cifras en bruto de cancelaciones y depuraciones de la Cámara de Comercio en el periodo 2019-2025.
La nota en cuestión devela que Santa Marta enfrenta uno de los desafíos económicos más complejos de su historia reciente. Las cifras oficiales del Registro Único Empresarial y Social (RUES) aunque un poco dispares a los datos en bruto analizados, revelan que entre 2019 y 2024, el 64,6% de las cancelaciones empresariales del departamento del Magdalena se concentraron en la capital, evidenciando una crisis estructural que va más allá de los efectos coyunturales de la pandemia.
Este panorama, como advertimos, es particularmente preocupante cuando se tiene en cuenta la composición del tejido empresarial samario que desaparece: más del 96% corresponde a microempresas, con una concentración de un poco más del 65% en sectores altamente vulnerables como comercio, hotelería, gastronomía y servicios.
Analistas consultados enfatizaron en que estos segmentos, pilares tradicionales de la economía local, mostraron una fragilidad extrema durante la crisis sanitaria provocada por la Covid19, donde el confinamiento actuó como catalizador de una ola masiva de cancelaciones y no renovaciones de registros mercantiles.
Claramente, la dependencia histórica del turismo y sus actividades derivadas se convirtió en una trampa para cientos de emprendedores que, sin ingresos durante períodos prolongados, optaron por cerrar definitivamente sus negocios. El diagnóstico oficial revela datos alarmantes: más del 70% de las unidades productivas nuevas no supera los cinco años de vida, el 76% de los emprendedores carece de acceso a servicios financieros formales, y el 93% no pertenece a ninguna red de apoyo empresarial.
Ante este escenario crítico, la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico y Competitividad dirigida por Carlos Jaramillo, ha diseñado una estrategia integral contenida en el Plan de Desarrollo «Santa Marta 500+» y materializada en iniciativas como la Política Pública de Emprendimiento e Innovación 2024-2035.
La apuesta gubernamental incluye diversificación hacia servicios digitales (BPO/KPO), fortalecimiento agroindustrial, creación de instrumentos financieros inclusivos y construcción de un ecosistema articulado entre academia, banca y gremios. En esta entrevista, exclusiva para OPINIÓN CARIBE, el secretario Jaramillo defiende las nuevas políticas públicas y presenta los indicadores que, según su visión, posicionarán a Santa Marta como referente nacional en emprendimiento e innovación.
OPINIÓN CARIBE (OC): Con casi el 65% de las cancelaciones empresariales departamentales concentradas en Santa Marta entre 2019 y 2024, ¿cuál es su lectura de los factores estructurales que explican esta concentración?
CARLOS JARAMILLO (C.J.): Para a hacer un análisis amplio se debe entender esta problemática desde varios aspectos, los cuales hemos teniendo en cuenta en la puesta del Plan de Desarrollo Santa Marta 500+, en los programas y proyectos que bajo el liderazgo del alcalde Carlos Pinedo Cuello desde la Secretaría de Desarrollo Económico y Competitividad, estamos impulsando, precisamente para reducir esos porcentajes y esas brechas que durante años no se habían atendido, pero desde nuestra llegada en 2024, hemos iniciado un trabajo con resultados para la gente.
El primero obedece a un ecosistema compuesto casi en su totalidad por microempresas (96,17 % del total), con una concentración del 65 % en comercio, hotelería/gastronomía y servicios, sectores altamente sensibles a la estacionalidad y a choques de demanda. Más del 70 % de las unidades productivas nuevas no supera los cinco años, lo que refleja brechas en formalización, acceso a capital humano y sostenibilidad de los modelos de negocio.
Segundo, un ecosistema fragmentado y vulnerable, marcado por brechas digitales y de redes de apoyo: solo el 42 % de los emprendedores utiliza redes sociales para promover sus negocios y el 93 % no pertenece a ninguna red de apoyo formal, lo cual limita su capacidad de escalar y acceder a mercados más amplios.
OC: ¿Cuál es el diagnóstico institucional de esta situación?
C.J.: Si hacemos un zum a las cifras encontramos varios detalles oportunos para analizar. Las cancelaciones empresariales son el efecto negativo de la época de la post – Pandemia que indujo a una cancelación de una mayor cantidad de empresas, además que también afecto significativamente el promedio de las inscripciones de nuevas empresas que bajó un 7 %, comparándolo con los años anteriores a la época de pre-pandemia (periodo 2017 – 2019) lo cual es lógico puesto que, Santa Marta la mayor parte de su estructura empresarial está centrada en actividades turísticas y sus derivados, por lo cual el confinamiento fue un catalizador para que estas empresas no renovaran o cancelaran su registro debido a la falta de ingresos en un periodo prolongado de tiempo.
Ahora bien, hablando de la alta concentración de cancelaciones en el territorio de Santa Marta es lógico, debido a que en la ciudad está concentrado la mayor parte de las empresas del departamento del Magdalena, por ende, es más sensible a que se registren estas cifras.
OC: Considerando que 9 de cada 10 cancelaciones son microempresas ¿cómo está rediseñando el ecosistema de apoyo para estos emprendimientos vulnerables?
R/ Para combatir esa mortalidad, desde la Secretaría se ha implementado una serie de estrategias que buscan mejorar las garantías del ecosistema empresarial, hemos reconfigurado la oferta de servicios en tres pilares:
Ruta Distrital de Emprendimiento e Innovación 500+: Articulación de siete módulos formativos (modelo de negocio, marketing, calidad, entre otros) que han beneficiado a más de 4.300 emprendedores con acompañamiento técnico y mentorías personalizadas.
Proyecto Acelera 500+: Diseñado a partir de un árbol de problemas centrado en combatir la mortalidad empresarial, impartió 11 módulos académicos y 15 espacios de networking a 800 participantes en 2024, con una inversión de $989 millones.
Mesa Financiera Distrital: Instalación el 23 de abril de 2025 de una mesa interinstitucional (bancos, cooperativas, microfinancieras y entidades públicas) para generar líneas de microcrédito inclusivo y acompañar procesos de bancarización de emprendedores.
Estas acciones responden al diagnóstico que reveló que el 76% de los emprendedores carece de acceso a servicios financieros formales y el 58 % no tiene presencia digital, cerrando esas brechas clave para mejorar su supervivencia y reducir las cancelaciones empresariales.
OC: Los datos del RUES dejan ver que el comercio y la gastronomía/hotelería acumulan el 60% de las cancelaciones. ¿Qué modelo de intervención diferenciada está aplicando la Secretaría que usted dirige para estos sectores neurálgicos?
C.J.: La secretaria de Desarrollo Económico y Competitividad está implementando un modelo de intervención directa con programas y acciones mediante actos como la capacitación gratuita en habilidades claves para los empresarios como por ejemplo en marketing digital, gestión empresarial, contabilidad en alianza con el SENA, Cajamag y demás instituciones del Distrito.
De igual modo prioriza a proveedores locales, mediante la estrategia Santa Marta Eventful que busca atraer eventos de alto impacto a la ciudad, con el compromiso de contratar producto local a través de nuestro directorio oficial de proveedores.
Así mismo se busca fomentar los clústeres productivos o comerciales, donde empresas de un mismo sector cooperen para compartir recursos, formación e innovación.
OC: ¿Cuál es su apuesta sectorial para diversificar la matriz económica local más allá del comercio tradicional y el turismo, afectadas duramente por las estadísticas de cancelación y depuración con todo lo que esos procesos implican en el mundo empresarial?
C.J.: A través de nuestro equipo de internacionalización, hemos puesto en marcha la estrategia Connect 2040 con el propósito de atraer inversión y abrir las puertas al mercado internacional a nuestros empresarios y emprendedores de la ciudad.
Hemos focalizado los esfuerzo en los servicios digitales (BPO/KPO), donde logramos que se instalara la primera BPO en la ciudad, con la que se van a generar más de 200 empleos directos en la ciudad, la meta es instalar 4 centros de servicios globales y capacitar a 2.000 personas en habilidades bilingües.
Además, en el área agroindustrial hemos entregado asistencia técnica a 3.711 pequeños productores rurales (74 % de la meta cuatrienal), elevando la productividad y el ingreso en zonas rurales.
OC: La curva de cancelaciones post-pandemia muestra una recuperación lenta. ¿Cómo está la actual administración recalibrando las políticas públicas para acelerar la reactivación empresarial después de un modelo de más de una década?
C.J.:La Política Pública de Emprendimiento e Innovación del Distrito de Santa Marta (2024–2035) constituye una apuesta estratégica de largo plazo para fortalecer las capacidades locales, promover el desarrollo productivo y cerrar brechas sociales y económicas. A través de la implementación de 28 acciones distribuidas en cinco ejes estratégicos, esta política permitirá al Distrito evolucionar hacia un ecosistema emprendedor e innovador más estructurado, inclusivo y resiliente.
Su ejecución contribuirá a consolidar procesos de articulación institucional, transferencia tecnológica, educación financiera y dinamización del financiamiento, generando condiciones habilitantes para que los emprendimientos —en todas sus etapas y tipologías— cuenten con herramientas reales para crecer, innovar y generar empleo digno.
Además, la política establece un marco de gobernanza y regulación claro, que fomenta la coordinación efectiva entre los actores del ecosistema (Estado, academia, sector productivo y sociedad civil), promoviendo una atención integral al tejido empresarial y el fortalecimiento de iniciativas transformadoras, como el Centro de Emprendimiento e Innovación, que actuará como infraestructura clave para la aceleración, la inclusión económica y la productividad local.
Con visión prospectiva, esta política sienta las bases para que Santa Marta se posicione como un referente nacional en emprendimiento, innovación y desarrollo sostenible, integrando sectores estratégicos como la agroindustria, el turismo sostenible, las industrias creativas, las energías renovables y la logística verde.
OC: ¿Qué instrumentos financieros y no financieros han demostrado mayor efectividad en la supervivencia empresarial según su experiencia como secretario de Desarrollo Económico del Distrito de Santa Marta?
C.J.: Las microfinanzas y la educación financiera se han convertido en ejes centrales para empoderar a los emprendedores y alejarlos de esquemas informales como el “gota a gota”. En 2024, el curso “Cuenta sin Cuento” de Fundación Bancolombia y la Universidad EAFIT reunió a 102 participantes, cifra que subió a 136 en 2025; el Taller de Mentalidad Financiera de iNNpulsa alcanzó a unos 80 emprendedores; y la alianza con Fundación Tras La Perla y MONET reporta hoy 500 personas registradas, con una tasa de aprobación de crédito del 58 %. Estos instrumentos, combinados con mentorías y acompañamiento, han fortalecido la capacidad de gestión financiera de los emprendedores y reducido drásticamente su dependencia de préstamos informales.
OC: ¿Cómo está articulando el ecosistema institucional —banca, academia, gremios— para crear una red de soporte empresarial más robusta?
C.J.: La construcción de redes de trabajo ha sido clave. La Comisión Intersectorial de Apoyo al Emprendimiento convoca a la Cámara de Comercio, la Universidad del Magdalena, el SENA y agencias de cooperación para alinear convocatorias y recursos. La Mesa Distrital de Empleo reúne al Ministerio de Trabajo, Bancóldex y cooperativas para ajustar perfiles y vacantes. Y la Mesa Financiera crea productos de crédito hechos a la medida. Esta sinergia garantiza que cada emprendedor encuentre en un único ecosistema todas las herramientas necesarias.
OC: ¿Cuáles son sus indicadores clave de desempeño para los próximos 24 meses y cómo planea medirlos?
C.J.: En los próximos 24 meses, nuestros indicadores clave estarán centrados en cinco ejes: empleabilidad, formalización, emprendimiento, internacionalización y competitividad. En empleabilidad, buscamos cerrar brechas entre oferta y demanda laboral, midiendo avances con la tasa de empleo formal y las intermediaciones laborales efectivas, mediante la articulación con la caja de compensación Familiar el SENA además de las estrategias como ferias de empleo y la Agencia Pública de Empleo.
En formalización, evaluaremos el aumento de empresas registradas y la reducción de la informalidad, tanto laboral como empresarial. En emprendimiento, el foco estará en la creación de nuevas unidades productivas y su acceso a programas de fortalecimiento e innovación. En internacionalización, mediremos el crecimiento de empresas exportadoras y la atracción de inversión extranjera, aprovechando infraestructuras clave como el puerto y el aeropuerto. Finalmente, en competitividad, seguiremos nuestro desempeño a través del Índice de Competitividad de Ciudades y el avance de proyectos estratégicos.
En total son 25 indicadores que se enfocan en estos 5 ejes temáticos que nos permitirán tomar decisiones basadas en datos, con una visión clara: hacer de Santa Marta una ciudad productiva, inclusiva y con oportunidades reales para su gente.
OC: Desde la perspectiva de competitividad territorial, ¿cuál es la propuesta de valor que se está ofreciendo desde la administración actual para posicionar a Santa Marta en el mapa de inversión nacional?
C.J.: Bajo la visión “Santa Marta 500+”, nuestra ciudad se proyecta como el nodo logístico del Caribe, aprovechando su puerto ampliado y sus conexiones multimodales; una ciudad innovadora y sostenible, alineada con el Plan Connect 2040 y con apuestas en energías limpias e industrias 4.0; y un destino de inversión amparado por una gobernanza ágil, talento bilingüe y un ecosistema de apoyo robusto, que garantiza seguridad jurídica y alto retorno para quienes confían en el potencial de nuestra tierra.
Desde la perspectiva de la competitividad territorial, la actual administración distrital de Santa Marta ha asumido un compromiso decidido con la transformación económica de la ciudad, apostándole a la atracción de inversión como motor clave para el desarrollo sostenible y la generación de empleo digno. En este sentido, la propuesta de valor que se está consolidando se fundamenta en tres pilares estratégicos: planificación, confianza e incentivos.
En primer lugar, se ha diseñado y está en proceso de implementación una Guía de Atracción de Inversión, que identifica las principales ventajas competitivas del territorio, orienta a los inversionistas sobre las oportunidades en sectores estratégicos, y articula las rutas institucionales necesarias para facilitar la llegada de capital a la ciudad. Esta herramienta no solo posiciona a Santa Marta en el radar nacional, sino que proyecta una visión de ciudad preparada, organizada y abierta a los negocios.
En segundo lugar, la administración distrital trabaja activamente en la estructuración de una propuesta integral de incentivos tributarios y no tributarios, con el fin de crear un entorno propicio para la inversión privada. Esta política de incentivos busca reducir barreras de entrada, estimular la formalización empresarial y fortalecer sectores prioritarios para la economía local, alineándose con los objetivos del Plan de Desarrollo Distrital.
Estas iniciativas son un mensaje claro al sector empresarial y al país: Santa Marta está lista para competir, con reglas claras, un entorno cada vez más atractivo y una institucionalidad comprometida con el desarrollo productivo. Apostarle a la inversión no es solo una estrategia económica, es una decisión política que ratifica el liderazgo de la ciudad en la consolidación de un modelo de desarrollo que pone al ciudadano en el centro, y a la competitividad como pilar de progreso.
