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El drama silencioso de la violencia en el Magdalena (Parte 3)

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“No podemos seguir describiendo el problema. Las soluciones existen: más Fiscalía, más inversión y coordinación subregional. El Magdalena no puede esperar.” — Norma Vera.

 

Por: Arnol Sarmiento 

En un contundente llamado a las autoridades, la defensora de derechos humanos Norma Vera alertó sobre el “drama silencioso” de la violencia en el Magdalena, donde los jóvenes pobres son las principales víctimas del conflicto armado urbano. Durante la tercera entrega de su análisis sobre seguridad en la región, Vera exigió soluciones concretas y criticó la inacción estatal.

“Los que mueren son los hijos de los pobres”

La defensora de derechos humanos Norma Vera lanzó un nuevo llamado de urgencia frente al impacto desproporcionado de la violencia en los barrios más vulnerables, en donde los jóvenes de sectores marginados están siendo utilizados como carne de cañón en la guerra entre estructuras armadas ilegales.

“Los que más están sufriendo son los hijos de los pobres. Son ellos quienes están cayendo en esta guerra horrorosa que se libra en el territorio. Hablo constantemente con las madres de las víctimas —que al final también lo son—, incluso si sus hijos tenían antecedentes o estaban vinculados a grupos criminales. El drama es el mismo: familias humildes, de barrios periféricos, cuyos hijos, con una moto y sin oportunidades, terminan como operadores del crimen. Y cuando los asesinan, la narrativa social dominante justifica su muerte bajo el argumento de que ‘era un criminal y se lo merecía’. Esa es una narrativa peligrosa”, denunció.

Exige fiscales especializados y mejores condiciones para el CTI

Vera también exigió una respuesta institucional más robusta para enfrentar el crimen organizado en el departamento. Subrayó la necesidad de fiscales especializados para enfrentar estructuras como ‘Los Conquistadores’ o ‘Los Gaitanistas’, así como una mayor inversión en el fortalecimiento del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI).

“No basta con voluntad. Se necesitan más investigadores, más tecnología, más recursos. Hay funcionarios que ni siquiera cuentan con un computador para realizar su trabajo. Y esa dotación debe estar contemplada en los planes integrales de seguridad y convivencia, que deben ser financiados por alcaldías y gobernaciones. No es solo invertir en fuerza pública, también en capacidad investigativa”, sostuvo.

Feminicidios y colapso institucional

La defensora también advirtió sobre el colapso institucional frente a los casos de feminicidio, en los que, a pesar de la rápida captura de agresores, los procesos judiciales se caen por vencimiento de términos.

“No es por negligencia, sino por sobrecarga. Los fiscales están desbordados, y eso afecta la respuesta institucional. Cada caso requiere investigación, elaboración de alegatos, pruebas técnicas. Urgen más fiscales y más capacidad operativa del CTI”, señaló.

Zona Bananera: corredor del narcotráfico sin control

Vera calificó como “urgente” la creación de una estación de Carabineros en el municipio de Zona Bananera, al que definió como un corredor estratégico del narcotráfico, con características subregionales que requieren atención conjunta desde Sitio Nuevo hasta Santa Marta.

“Zona Bananera está mamada de todo este mapa de criminalidad. Es un corredor del narcotráfico y tiene unas características subregionales que deben tratarse de manera coordinada. Esos alcaldes tienen que sentarse a pensar cómo le dan capacidades a esa Policía Metropolitana, y esa misma Metropolitana cómo responde a todo el marco de criminalidad”, afirmó.

Como ejemplo del deterioro de la seguridad en la región, recordó el caso del pescador brutalmente asesinado en Ciénaga, cuya cabeza fue hallada en una nevera.

“Ese crimen tiene toda una característica subregional. Fue un asesinato de exposición pública, terrible, horroroso. Y refleja el nivel de descomposición que estamos enfrentando”, concluyó.

Para cerrar su análisis, Norma Vera afirmó en entrevista con Opinión Caribe que, mientras la violencia persista, sus palabras seguirán siendo una advertencia para un Estado que, según ella, continúa fallándoles a los más vulnerables.