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Política Parroquial

Carlos Caicedo y la implosión de Fuerza Ciudadana

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Carlos Caicedo Omar inició su tránsito hacia la vida pública tras su proceso de desmovilización, con el paso del tiempo, fue consolidando un proyecto político propio que lo llevó a ocupar cargos de alto perfil, primero como alcalde de Santa Marta y luego como gobernador del departamento, y ahora como candidato presidencial.

Sin embargo, desde su llegada al poder, su nombre quedó salpicado y vinculado a escándalos de presuntos hechos de corrupción y procesos judiciales. Hoy, más de una década de protagonismo político, el balance para muchos magdalenenses es el de un proyecto que prometió cambio, pero que terminó reproduciendo prácticas que decía combatir. La narrativa de renovación política se fue erosionando al ritmo de denuncias, decisiones cuestionables y una creciente pérdida de respaldo interno.

CUANDO LA FUERZA SE VOLVIÓ CONTRA SÍ MISMA

Uno de los síntomas más claros de la caída de Caicedo ha sido la implosión de su propio movimiento, Fuerza Ciudadana. En los últimos tres años, figuras clave abandonaron el proyecto, debilitando su estructura política en representaciones en Santa Marta y el Magdalena.

En el Concejo de Santa Marta, de los tres concejales elegidos por Fuerza Ciudadana Juan David Vergel, Jeny García y Wiston Vargas solo este último permanece en el movimiento.

En la Asamblea departamental ocurrió un fenómeno similar: el exdiputado Rafael Noya dejó de hacer parte de la colectividad. Estas salidas no fueron hechos aislados, sino señales de fracturas internas, desencuentros políticos y decisiones estratégicas fallidas.

La pérdida de la Alcaldía de Santa Marta fue otro golpe determinante. A ello se sumó una decisión judicial que terminó por agravar la crisis: el Consejo de Estado determinó que Rafael Martínez, entonces gobernador y figura clave del caicedismo, incurrió en doble militancia, tras un video grabado por Opinión Caribe, que fue clave en la decisión,luego que se evidenciara que Martínez solicitó apoyo electoral para candidatas del Partido de la U, pese a ser candidato de Fuerza Ciudadana. Esta decisión derivó en su salida del cargo y dejó al movimiento sin uno de sus principales bastiones de poder.

GOBIERNOS BAJO LA LUPA: ¿QUÉ TAN LESIVOS FUERON PARA EL MAGDALENA?

El cuestionamiento central ya no es solo político, sino administrativo y judicial. Durante las gestiones de Caicedo como alcalde y gobernador, se abrieron múltiples procesos que hoy avanzan en diferentes juzgados del país. Este cúmulo de investigaciones refleja un modelo de gobierno que priorizó al parecer, el control político sobre la transparencia institucional

UN HISTORIAL JUDICIAL EXTENSO

Años después, ya en ejercicio del poder, los procesos judiciales en su contra se incrementaron de manera significativa:
• Caso Coliseo Deportivo de Gaira: En el Juzgado 66 Penal del Circuito de Bogotá se adelanta una investigación por los presuntos delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación agravado. El contrato inicial, por $2.682 millones, fue objeto de adiciones que lo elevaron a $4.023 millones, lo que habría generado un presunto detrimento patrimonial de $691 millones. Actualmente, el proceso se encuentra en audiencia preparatoria de juicio.

• Puestos y centros de salud: Investigación relacionada con presuntas demoliciones irregulares y dobles contrataciones, por los delitos de contrato sin requisitos legales y peculado agravado.
• Ludotecas y Centros de Desarrollo Infantil (CDI) de Taganga, Bonda y Santa Helena: Proceso que cursa en el Juzgado 28 Penal del Circuito de Bogotá por presunta falsedad ideológica, peculado y contratación irregular. La acusación está prevista para febrero de 2026.
A este panorama se suman hechos de reciente ocurrencia. El 21 de enero de 2026 fue radicada una denuncia penal por presuntos delitos sexuales y acoso laboral, que incluirían acoso sexual y actos sexuales abusivos. Dos días después, la Procuraduría General de la Nación abrió una indagación disciplinaria. Ambos procesos se encuentran en etapa inicial.

UN PROYECTO QUE SE CONSUMIÓ DESDE ADENTRO

Más allá de lo que determinen los jueces, el caso de Carlos Caicedo y Fuerza Ciudadana refleja cómo un proyecto que nació con un discurso de ruptura terminó atrapado en sus propias decisiones. La pérdida de aliados, el debilitamiento institucional y el peso de los procesos judiciales han reducido significativamente su influencia.

La fuerza terminó actuando contra la propia Fuerza. Y en política, cuando un movimiento se fragmenta desde adentro, la caída no suele ser producto exclusivo de los adversarios, sino de los errores acumulados del poder.