Editorial & Columnas
NELLY BRITO DE HERRERA, A UN LUSTRO DE SU PARTIDA
Por: José Manuel Herrera Brito
Con emoción profunda recordamos tus hijos tu partida hace ya eternos cinco años que recordamos en unión familiar. Sea propicio este espacio para expresarte desde la tierra nuestros sentimientos de sinceridad y respeto infinito, al ser vuestros recuerdos madre querida, lo más preciado que tenemos: tus enseñanzas, tu amor inconmensurable y la positiva influencia que han tenido en nosotros. Muchas tus virtudes, cualidades y calidades personales y humanas, como muchas las lecciones aprendidas, todas ellas de grande importancia para nuestras vidas, lo que no dejaremos nunca de agradecerte, más cuando sabemos todo cuanto hiciste por nosotros y por ese incondicional amor que nos brindaste.
Significaste junto con nuestro padre todo los bueno, mejor y superior que hemos tenido, por eso desde el corazón te decimos gracias, aún a sabiendas que nada de lo que hagamos podrá honrar vuestra memoria como os mereces madre adorada. Fuiste un ser excepcional, dejaste una huella imborrable en cada uno de nosotros, familiares, amigos y conocidos a quienes bien serviste con devoción cristiana. Incondicional sin duda vuestro amor, preñado siempre de amor absoluto, fortaleza y sabiduría, que han sido y serán pilares en nuestras vidas. Grande es el vacío de tu ausencia que nunca podrá ser llenado.
Recordamos tus hijos juntos y sé qué por separado en cada hogar, los momentos de alegría que compartimos y fueron muchos. Tus risas, tu repentismo e inteligentes ocurrencias, tus cálidos abrazos y tu inagotable generosidad de ser superior encumbrada en elevado espíritu. Claro tenemos que cada gesto, cada palabra de aliento, cada sacrificio que por nosotros hiciste perdurará eternamente en nuestros seres y en nuestras almas.
Definitivamente nos llena tu partida de la más honda de las tristezas, pero nos dejaste el invaluable emisario del ejemplo de tu vida misma, dedicada en manera suficiente al amor, a la familia y a la bondad, lo que nos ha permitido seguir avante, ciertos que tu espíritu vivirá en cada uno de nosotros, guiándonos y protegiéndonos desde la bóveda celestial, desde donde tu luz seguirá brillando e iluminando nuestras vidas y tu amor verdadero que nos acompañará siempre.
Sabedores somos que descansas en la paz del Señor, privilegio ganado con creces dado tu ser, hacer y quehacer cristiano en tu paso terrenal. Te seguimos amando infinitamente y tu memoria perdurará en nosotros por siempre, en la verdad que nuestros vínculos trascienden las distancias. Serás siempre guía cierta, ejemplo a seguir y nuestro mayor amor. Sigue descansando tu alma en la paz y la gloria del Creador madre querida. Te amamos profundamente y tu recuerdo perdurará en lo más íntimo de nuestros seres.
