Geopolítica Parroquial
22 años después, la familia de Fernando Pisciotti rompe el silencio ante la JEP
En el marco de la segunda Audiencia de Observaciones de Víctimas del Subcaso 08, familiares del excongresista presentaron ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) testimonios que vinculan a figuras políticas y militares con el crimen ocurrido en 2003.
Por: Arno Sarmiento
Durante la segunda Audiencia de Observaciones de Víctimas del Subcaso 08 (Gran Magdalena), la familia del excongresista Fernando Pisciotti Van-Strahlen presentó ante la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) una serie de testimonios en los que responsabilizan a diversos actores políticos y militares del asesinato del dirigente, ocurrido hace 22 años.
Señalamientos contra el exgobernador Trino Luna
Martha Gómez, viuda del excongresista, aprovechó el espacio judicial para señalar directamente al exgobernador del Magdalena, Trino Luna Correa, como el presunto determinador del homicidio. En su intervención, la señora Gómez desmintió las versiones sobre una supuesta amistad entre ambos dirigentes y, dirigiéndose al exmandatario, le exigió que se acoja a la verdad ante la JEP.
“Quiero enviarle un mensaje al señor Luna, luego de escuchar y leer sus declaraciones en la JEP: debe aprovechar esta oportunidad que le brindan en 2026, porque lo que hizo no tiene nombre al pedirle permiso a más de 50 paramilitares para llegar a la Gobernación sin conversar con su pueblo; prefirió pedirle permiso al perro y al gato para avanzar en la política. Por eso, le exijo que pida perdón a los banqueños y perdón a mis hijos, porque él dañó la vida con el sufrimiento por la ausencia de su padre. Para nadie es un secreto: Luna mató a Fernando. Además, aclaro que todo el núcleo familiar del exgobernador evidenció su animadversión hacia Fernando, quien lo derrotó en las elecciones; por eso lo desmiento, ellos nunca fueron amigos”, sentenció Gómez.
Al recordar la trayectoria del dirigente, su viuda lo describió como un hombre de principios inquebrantables, cuya vocación de servicio fue la causa de su persecución:
“Fue un líder natural de temperamento fuerte, reconocido por su seriedad y sensibilidad social, por eso llegó a convertirse en Concejal, Diputado, Congresista y elegido como primer alcalde por elección popular de El Banco. El don de servicio hacía parte de su existir y ese espíritu incorruptible lo llevó a enfrentar al paramilitarismo y denunciar ante el DAS las presiones electorales de las AUC; por eso combatió los grupos paramilitares que conllevaron a su muerte en el 2003”.
La tesis de la complicidad estatal
Por su parte, Marcela Pisciotti, hermana de la víctima, presentó ante los magistrados una narrativa que busca desvirtuar la hipótesis de que el crimen obedeció a móviles económicos. Según la familia, el asesinato fue el resultado de una persecución sistemática contra el pensamiento crítico de Pisciotti.
“A mi hermano le hicieron un juicio por las denuncias que hizo al DAS; se sabe que esas denuncias llegaron al paramilitarismo, al igual que otros defensores de derechos humanos que fueron asesinados por las AUC”, señaló.
La hermana de la víctima también vinculó al entonces comandante del Batallón en el sur del Magdalena, el coronel (r) Luis Fernando Rojas Espinosa, en las acciones que habrían precedido al crimen, solicitando a la magistratura que se amplíen las versiones de los implicados para esclarecer la supresión de derechos humanos en la región.
Sobre las declaraciones
Hasta el momento de la publicación de esta noticia, no se ha conocido un pronunciamiento oficial por parte de la defensa del exgobernador Trino Luna Correa, ni del coronel (r) Luis Fernando Rojas Espinosa, respecto a estas nuevas declaraciones rendidas ante la Sala de Reconocimiento de la JEP.
Contexto del caso
Fernando Pisciotti Van-Strahlen fue asesinado el 9 de diciembre de 2003 en el sector de La Feria, cerca del municipio de El Banco, Magdalena. El ataque fue perpetrado por integrantes del frente «Resistencia Motilona» de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). La diligencia ante la JEP representa, para los familiares, una oportunidad crucial para que se investiguen las posibles alianzas entre funcionarios públicos, miembros de la fuerza pública y grupos ilegales que operaron en el Magdalena.
La familia del dirigente sostiene que su muerte fue consecuencia directa de las denuncias que Pisciotti elevó ante el DAS sobre las presiones electorales ejercidas por grupos paramilitares en el sur del departamento.
