Poder & Gobierno
Combustibles arrancan abril con presión al bolsillo
El inicio de abril llega con un ajuste que vuelve a poner en tensión la economía de los hogares colombianos. La Comisión de Regulación de Energía y Gas actualizó los precios de referencia de los combustibles, consolidando un escenario que impacta directamente la movilidad, el comercio y el costo de vida en las principales ciudades del país.
De acuerdo con la nueva tabla, ciudades como Bogotá, Medellín y Cali registran valores cercanos o superiores a los $15.800 por galón de gasolina corriente, mientras que el ACPM se mantiene por encima de los $11.000 en la mayoría de los territorios. El promedio nacional en 13 ciudades principales se ubica en $15.449 para gasolina y $11.082 para diésel.
En la región Caribe, ciudades como Barranquilla y Cartagena muestran precios ligeramente inferiores al promedio nacional, aunque siguen representando una carga significativa para transportadores y ciudadanos que dependen del vehículo particular.
El ajuste, aunque moderado en cifras mensuales, se suma a una tendencia acumulativa que ya comienza a generar preocupación en distintos sectores. Transportadores de carga advierten que el incremento sostenido del ACPM terminará trasladándose a los costos logísticos, lo que podría reflejarse en un encarecimiento progresivo de productos básicos en los mercados.
Analistas económicos coinciden en que este comportamiento responde a la política de estabilización de precios impulsada por el Gobierno nacional, en medio de presiones fiscales y la necesidad de reducir el déficit del fondo de combustibles. Sin embargo, advierten que el momento elegido para el ajuste coincide con una alta demanda de movilidad en el país, lo que amplifica su impacto.
El transporte, como eje central de la cadena productiva, vuelve a posicionarse como uno de los principales detonantes de inflación. Cada variación en los combustibles repercute no solo en los bolsillos de los conductores, sino en toda la estructura de precios que sostiene la economía cotidiana.
Mientras tanto, el país entra en una nueva fase de ajustes donde el equilibrio entre sostenibilidad fiscal y alivio al ciudadano sigue siendo una tarea pendiente.
