Editorial & Columnas
SEÑORES CONGRESISTAS
Por: José Manuel Herrera Brito
Padres de la Patria, llegan Sus Señorías al Congreso de la República, a sus cámaras alta y baja, a cumplir con un mandato sagrado, mismo que le fue otorgado por un pueblo esperanzado en que harán su tarea bien y mejor en beneficio y aprovechamiento de todos y cada uno de quienes habitamos esta Colombia irredenta; y queremos, entre otros progresos, adelantos y realizaciones, bienestar, prosperidad, desarrollo, crecimiento, planeación, productividad, competitividad, prospectarnos, proyectarnos estratégicamente en cuanto a empleo, trabajo, inversión y oportunidades, so pena de seguir inmersos como hasta hoy en frustraciones, mentiras, demagogia, polarización, populismos, cinismos, descaros, incertidumbres, atrasos, improvisaciones, imprevisiones, desmanes, imprecisiones, violencia, inseguridades, corrupción, impunidad, pobreza, pobrería y miseria; y, para que igualmente y en contrario sentido, alcancemos la tan necesaria y vital libertad económica que entre nosotros acusa ineficacia, equívocos, malos direccionamientos, intervenciones, restricciones y regulaciones más allá de las estrictamente necesarias al coartarse iniciativa privada, competencia y autonomía ciudadana, lo cual degrada la confianza inversionista y el crecimiento económico.
Tienen Ustedes Señores Congresistas, la función primera y cardinal de legislar que deberán cumplir a cabalidad en estricta consonancia con su actuar en democracia, toda vez que representan al pueblo y en consecuencia consultar deben la justicia y el bien común como parte de sus obligaciones con la investidura que los contiene, al igual que reformar la Constitución, hacer las leyes, deliberar, adelantar control político sobre el gobierno y la administración pública en su conjunto, indispensable lo cual para el bien de la comunidad en los más de sus aspectos y para que por encima de todo prevalezca el interés general sobre el particular.
Es debatir con sindéresis, estudiar y analizar a fondo iniciativas, propuestas, formulación de razones a favor o en contra de los proyectos presentados por los congresistas, el gobierno y los órganos todos con iniciativa a dicho tenor, en lo que válido es el intercambio informativo, fundamentos y sustento de cada proyecto con la total libertad e independencia que ello amerita.
Cuidarse deben igualmente los congresistas si en verdad cumplir quieren con el sagrado mandato que les asiste, nunca impedir los debates, no acolitar rupturas de quórum ni archivar porque sí los proyectos, ya que ello traduce infracción de las normas y principios constitucionales, toda vez que lo cual impide la función legislativa y a los otros legisladores su participación y ejercicio con grave daño a la ciudadanía y comunidad. Es pensar más en Colombia y menos en mezquinos intereses. Nuestra sociedad se los agradecerá.
