Connect with us

Departamento

“No fue solo una víctima”: familia de Edith Johana alza la voz tras condena por feminicidio

Published

on

Tras casi cinco años del crimen, la justicia emitió fallo condenatorio por el feminicidio de Edith Johana García. Su familia rompe el silencio y reivindica su memoria, mientras el responsable sigue prófugo.

La sentencia llegó, pero no cerró la herida. A casi cinco años del feminicidio de Edith Johana García García, su familia decidió hablar, no desde el expediente judicial, sino desde la memoria y el dolor que aún permanece intacto.

“Fuiste madre, hija, hermana, amiga… fuiste vida”, repiten sus seres queridos, en un mensaje que trasciende el fallo emitido por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Ciénaga, que condenó a Umir Gómez Cuello por el delito de feminicidio agravado.

Para ellos, la historia de Edith Johana no puede reducirse a un caso judicial ni a cifras. Era una mujer con una red de afectos, con hijos que hoy crecen sin su presencia, con padres que cargan un dolor que —según describen— “no conoce consuelo”.

El crimen ocurrió el 14 de agosto de 2021 en Fundación. Desde entonces, han pasado 55 meses y 25 días de espera, de audiencias, de reconstrucciones dolorosas y de una lucha constante por justicia. Hoy, aunque existe una decisión condenatoria, el principal señalado continúa prófugo.

“Después de tanto tiempo se dicta sentencia, pero el responsable huye, como si pudiera escapar del peso de lo que hizo”, expresa la familia, que insiste en que la justicia no puede quedarse a medias.

El pronunciamiento judicial estableció que el crimen ocurrió en un contexto de violencia de género sostenida, con antecedentes de agresiones físicas, psicológicas y amenazas. Sin embargo, para quienes la conocieron, el proceso no alcanza a dimensionar lo que significó su vida.

“No queremos que su nombre se apague. No fue solo una víctima, fue amor, fue luz”, agregan, en un llamado que también interpela a la sociedad y a las autoridades.

El caso de Edith Johana vuelve a poner en evidencia una realidad que se repite: sentencias que llegan tarde y responsables que logran evadir la justicia, mientras las familias quedan atrapadas entre el duelo y la impunidad.

Hoy, más allá del fallo, su familia insiste en mantener viva su memoria. Porque en medio del proceso judicial, hay una historia que no puede ser olvidada: la de una mujer cuya vida, aseguran, merecía ser respetada.