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Poder & Gobierno

“Estamos destapando las ollas de corrupción”: Gobernadora Margarita Guerra

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La gobernadora del Magdalena aseguró que su administración seguirá tomando decisiones de manera independiente y afirmó que los ataques contra su gobierno se intensificaron después de comenzar a “tocar intereses” y “destapar las ollas de corrupción” que, según dijo, estaban enquistadas en la Gobernación.

 

Por: Arnol Sarmiento

La tensión política alrededor de la Gobernación del Magdalena volvió a escalar este miércoles luego del cruce de declaraciones entre la mandataria departamental, Margarita Guerra, y el exgobernador Rafael Martínez, uno de los principales dirigentes de Fuerza Ciudadana.

El nuevo episodio se produjo después de que Guerra denunciara públicamente amenazas, intimidaciones y una presunta campaña de desprestigio en su contra. Martínez respondió con un mensaje de solidaridad en el que pidió a la gobernadora revelar quiénes estarían detrás de las amenazas y ofreció el respaldo de Fuerza Ciudadana para acompañarla ante las autoridades.

Pero la respuesta de Guerra fue más allá de agradecer el respaldo. La mandataria marcó distancia frente a cualquier intento de vincular sus decisiones de gobierno con disputas internas del movimiento político que respaldó su candidatura.

Guerra reivindica su independencia

En su respuesta, la gobernadora reconoció que Fuerza Ciudadana promovió su candidatura y que asumió el compromiso de dar continuidad al programa de gobierno, pero enfatizó que su elección fue producto del respaldo de más de 180.000 ciudadanos de distintas corrientes políticas.

“Mi compromiso es exclusivamente con el interés general”, sostuvo Guerra, al defender las decisiones adoptadas durante su administración.

La mandataria afirmó, además, que los cambios realizados en su gabinete obedecen a criterios de ética, transparencia y eficiencia, y rechazó que existan compromisos con cuotas políticas.

“He retirado a quienes no servían y seguiré haciéndolo cuantas veces sea necesario, porque mi compromiso no es con cuotas, es con la decencia”, afirmó.

La declaración representa uno de los mensajes más directos de Guerra frente a las estructuras políticas que acompañaron su llegada a la Gobernación y deja planteada una ruptura, al menos discursiva, con cualquier pretensión de control político sobre las decisiones de su administración.

“Se están destapando ollas de corrupción”

El punto más contundente de la respuesta de la gobernadora llegó cuando relacionó las intimidaciones denunciadas con las decisiones que ha tomado su administración.

“Hoy, cuando hemos empezado a tocar intereses y a destapar las ollas de corrupción que estaban enquistadas en la Gobernación, los ataques se han multiplicado”, manifestó.

Guerra aseguró que conoce quiénes estarían detrás de las intimidaciones y señaló que esa información ya se la había comunicado personalmente a Martínez.

Sin embargo, la gobernadora hizo una precisión frente a uno de los principales referentes de Fuerza Ciudadana: aseguró que, pese a las diferencias políticas que han tenido, el exgobernador Carlos Caicedo no ha sido quien la ha amenazado.

La afirmación introduce un elemento de particular relevancia en medio de la creciente tensión entre la administración departamental y sectores políticos que anteriormente respaldaron a Guerra.

Martínez pidió enfrentar las amenazas “de frente”

Horas antes, Rafael Martínez había expresado públicamente su solidaridad con la gobernadora y le pidió revelar quiénes estarían detrás de las amenazas contra ella y su familia.

El exmandatario manifestó que Fuerza Ciudadana y sus dirigentes estaban dispuestos a acompañarla en las denuncias ante las instancias judiciales y sostuvo que las amenazas contra quienes han liderado el proyecto político debían ser enfrentadas “con el pueblo y de frente”.

Martínez también reivindicó el legado de los gobiernos de Carlos Caicedo y el suyo, al señalar que durante esos periodos quedaron decenas de obras en ejecución en el departamento y Santa Marta, varias de las cuales, según afirmó, Guerra ha dado continuidad.

Una relación política bajo tensión

Aunque Guerra reconoció el respaldo de Fuerza Ciudadana a su candidatura, su respuesta dejó claro que no acepta que esa circunstancia determine las decisiones de su administración.

La gobernadora invitó al movimiento político a trabajar por el Magdalena “desde el respeto a la institucionalidad”, pero rechazó que la Gobernación se convierta en escenario de disputas internas.

“No confundan mi independencia con deslealtad, ni mi prudencia con debilidad”, afirmó.

El cruce de declaraciones evidencia una tensión política cada vez más visible entre la actual administración departamental y sectores de Fuerza Ciudadana. El escenario adquiere mayor relevancia porque Guerra llegó al cargo con el respaldo de ese movimiento, pero ahora reivindica públicamente su autonomía para modificar el gabinete, tomar decisiones administrativas y establecer su propia línea de gobierno.

Por ahora, las acusaciones sobre las presuntas amenazas y sobre las supuestas irregularidades que Guerra calificó como “ollas de corrupción” deberán ser esclarecidas por las autoridades competentes. La mandataria, entretanto, aseguró que continuará con las decisiones que considere necesarias para proteger los recursos públicos y que no permitirá que las presiones políticas condicionen su administración.