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Territorio & Poder

Pinedo responsabiliza a Caicedo por la crisis de Essmar y reabre el debate sobre una década de decisiones

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Las recurrentes emergencias por rebosamientos de aguas residuales en Santa Marta volvieron a encender el debate sobre la crisis de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito (Essmar). Durante la entrega del parque del barrio Líbano 2000, el alcalde Carlos Pinedo Cuello responsabilizó al exgobernador Carlos Caicedo y a las administraciones de Fuerza Ciudadana por el deterioro que, según afirmó, condujo a la intervención de la empresa en 2021.

Por: Alexandra Martínez.

Las declaraciones del mandatario se produjeron en un momento en que la ciudad enfrenta una de las mayores crisis de servicios públicos de los últimos años, con rebosamientos de aguas residuales en distintos sectores, problemas en el suministro de agua potable y una empresa intervenida por el Gobierno Nacional desde noviembre de 2021.

Durante la inauguración del nuevo parque del barrio Líbano 2000, el alcalde Carlos Pinedo Cuello respondió a los cuestionamientos ciudadanos y aseguró que la responsabilidad por la situación actual no corresponde a su administración.

En su intervención señaló directamente al exgobernador del Magdalena y líder de Fuerza Ciudadana, Carlos Caicedo, así como a las administraciones de ese movimiento político.

«La empresa se encuentra intervenida. ¿Es culpa de quién? De Carlos Caicedo, de la administración anterior y de su equipo. La empresa quedó al borde de la quiebra, debía cerca de 80 mil millones de pesos y por eso está intervenida.»

Las afirmaciones del mandatario coinciden con un escenario en el que Essmar permanece intervenida desde hace casi cinco años y enfrenta un fallo de responsabilidad fiscal en primera instancia por un presunto detrimento superior a 42.879 millones de pesos, según la Contraloría General de la República.

«La persona que está ahí como gerente no es empleado mío. Es empleado del Gobierno Nacional, del señor presidente de la República, a través de la Superintendencia de Servicios Públicos. Quien tiene la empresa en estos momentos es el Gobierno Nacional.»

Pinedo agregó que su administración trabaja en soluciones estructurales para enfrentar una problemática que, según dijo, se dejó crecer durante más de una década.

La crisis se gestó antes de la intervención

Aunque Essmar fue intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios el 24 de noviembre de 2021, el deterioro de la empresa venía siendo objeto de advertencias desde años atrás.

Essmar fue creada en 2016 por el Distrito para asumir la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado tras la terminación del contrato con Metroagua, operador que había administrado estos servicios durante más de dos décadas. Sin embargo, su creación hizo parte del proyecto político impulsado por Fuerza Ciudadana, movimiento fundado y liderado por Carlos Caicedo, quien había gobernado la ciudad entre 2012 y 2015 y posteriormente fue gobernador del Magdalena.

Tras la salida de Caicedo de la Alcaldía, el Distrito mantuvo una continuidad administrativa bajo el mismo movimiento político con los gobiernos de Rafael Martínez (2016-2019) y Virna Johnson (2020-2023).

Durante ese periodo, varios funcionarios cercanos a Fuerza Ciudadana ocuparon cargos directivos en Essmar. Entre ellos estuvo Patricia Caicedo Omar, hermana de Carlos Caicedo, quien ejerció la gerencia de la empresa durante parte de ese proceso.

La intervención del Gobierno Nacional

El 24 de noviembre de 2021, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios ordenó la toma de posesión de Essmar argumentando deficiencias administrativas, financieras, técnicas y operativas que comprometían la adecuada prestación de los servicios públicos.

Desde entonces, la empresa permanece bajo administración de agentes especiales designados por la Superintendencia.

En su momento, Carlos Caicedo rechazó públicamente la intervención y sostuvo que obedecía a una decisión de carácter político dirigida contra el proyecto de Fuerza Ciudadana.

Actualmente, esa intervención continúa vigente, razón por la cual la administración de Carlos Pinedo sostiene que la operación de la empresa corresponde al Gobierno Nacional y no al Distrito.

El fallo fiscal que volvió a poner a Essmar bajo la lupa

El debate volvió a intensificarse luego de que la Contraloría General de la República profiriera un fallo con responsabilidad fiscal en primera instancia por un presunto detrimento patrimonial superior a 42.879 millones de pesos.

De acuerdo con el organismo de control, una de las principales decisiones que afectó la estabilidad financiera de Essmar fue la reducción del 46,3 % en las tarifas, aprobada en abril de 2019 sin los estudios técnicos, financieros y de sostenibilidad suficientes para respaldarla.

Según la Contraloría, esa decisión redujo significativamente los ingresos de la empresa, mientras continuaban creciendo sus compromisos financieros y operativos.

Dentro del proceso fueron declarados responsables fiscales, en primera instancia, Ingrid Aguirre, Andrés Rugeles, Carlos Páez, Francisco García, Jorge Agudelo y David de Marchena.

No obstante, la decisión aún no se encuentra ejecutoriada y puede ser objeto de los recursos establecidos por la ley.

Lea el documento aquí. 

Una crisis que sigue golpeando a los samarios

Pese a la intervención iniciada hace casi cinco años, los problemas que motivaron la toma de posesión aún persisten, según las continuas denuncias ciudadanas por rebosamientos de aguas residuales, fallas en el alcantarillado y deficiencias en el abastecimiento de agua potable.

Mientras la administración distrital sostiene que la responsabilidad operativa corresponde al Gobierno Nacional por mantener intervenida la empresa, sectores políticos y ciudadanos continúan cuestionando tanto la gestión realizada antes de 2021 como los resultados obtenidos durante la intervención.

El resultado es una ciudad donde miles de familias siguen dependiendo de carrotanques para abastecerse de agua y donde los rebosamientos de aguas residuales permanecen como una constante en distintos sectores.

Las afirmaciones del alcalde Carlos Pinedo reabren un debate que supera la coyuntura política. La crisis de Essmar involucra decisiones adoptadas durante la continuidad administrativa de Fuerza Ciudadana, la intervención ordenada por el Gobierno Nacional y la capacidad del Estado para ofrecer una solución definitiva a un problema que afecta la calidad de vida de los samarios desde hace varios años.

Más allá del cruce de responsabilidades entre administraciones pasadas, el Gobierno Nacional y el Distrito, la crisis continúa teniendo un mismo protagonista: los ciudadanos. Mientras persiste el debate político sobre quién responde por el deterioro de Essmar, miles de samarios siguen enfrentando rebosamientos de aguas residuales, interrupciones del servicio de agua potable y un sistema de alcantarillado que, cinco años después de la intervención, aún no muestra una solución estructural.