Territorio & Poder
COLOMBIA MAYOR LLEGA AL SUR: EL RETO ES COBRAR SIN PERDER MEDIO DÍA NI MEDIO PAGO
Prosperidad Social programó entre el 3 y el 13 de septiembre el séptimo ciclo de transferencias. En municipios rurales y dispersos, recibir el subsidio sigue implicando transporte, filas y riesgos de fraude.
Por Víctor Rodríguez Fajardo
Prosperidad Social anunció que el séptimo ciclo de Colombia Mayor será entregado entre el 3 y el 13 de septiembre. El programa amplió su cobertura nacional hasta cerca de tres millones de personas mayores y estableció una renta básica mensual de $230.000. La jornada tiene especial importancia en municipios del sur del Magdalena como El Banco, Guamal, Santa Ana, Pijiño del Carmen, San Sebastián de Buenavista, Santa Bárbara de Pinto y San Zenón.
La entidad informó que los beneficiarios deben atender el mensaje de confirmación y consultar únicamente los canales oficiales y puntos autorizados. Los trámites del programa son gratuitos y no requieren intermediarios.
En el papel, la transferencia es una operación sencilla. En el territorio puede significar salir desde una vereda, pagar transporte terrestre o fluvial, esperar durante horas y regresar con una parte del dinero consumida por el desplazamiento.
Esa realidad obliga a las alcaldías y a Prosperidad Social a publicar con claridad los lugares, horarios y posibles turnos de atención. También deben garantizar condiciones preferenciales para personas con discapacidad, movilidad reducida o enfermedades que dificulten permanecer en una fila.
Los municipios deben reforzar la prevención de fraudes. Ningún funcionario, dirigente o tercero puede cobrar por inscribir, mantener al beneficiario en el programa o facilitar el desembolso. Tampoco se deben entregar claves, documentos originales ni dinero a personas que prometan adelantar el turno.
La modernización mediante depósitos electrónicos puede reducir costos y riesgos, pero exige acompañamiento. Una persona mayor que no domina un teléfono inteligente puede terminar dependiendo de terceros y quedar expuesta a engaños. La inclusión financiera no consiste únicamente en abrir un canal digital; requiere enseñar a usarlo de manera segura.
Prosperidad Social debe precisar el número de beneficiarios y la inversión correspondiente a cada municipio del Magdalena. Esos datos permitirían saber si la cobertura responde al tamaño de la población mayor y cuántas personas permanecen en lista de espera.
Para muchos hogares del sur, Colombia Mayor no es un ingreso adicional: es parte del dinero destinado a alimentos, medicamentos y servicios. Por eso el éxito del ciclo no debe medirse solamente en giros ordenados, sino en beneficiarios que recibieron el pago completo, a tiempo, sin intermediarios y sin gastar una porción desproporcionada para poder cobrarlo.
