Geopolítica Parroquial
La U se declara partido de Gobierno y Alianza Verde toma distancia
Las dos colectividades definieron posiciones distintas frente al nuevo Gobierno Nacional para el periodo 2026-2030. Mientras el Partido de La U anunció su respaldo a la administración, la Alianza Verde optó por declararse en independencia y ejercer control político.
El escenario político nacional empieza a marcar nuevas alineaciones tras la llegada del presidente Abelardo de la Espriella al Gobierno Nacional. En las últimas horas, el Partido de La U y la Alianza Verde hicieron públicas sus respectivas posiciones frente al Ejecutivo para el periodo presidencial 2026-2030, evidenciando dos caminos políticos diferentes.
El Partido de La U informó, mediante un comunicado fechado el 2 de septiembre, que sus bancadas de Senado y Cámara de Representantes decidieron declararse partido de Gobierno.
La colectividad sostuvo que la determinación busca contribuir a la gobernabilidad, la estabilidad institucional y el trabajo conjunto con el Ejecutivo para impulsar las transformaciones que, según señaló, requiere el país.
“Esta decisión reafirma el compromiso de nuestra colectividad con la gobernabilidad, la estabilidad institucional y el trabajo conjunto”, indicó el partido en su comunicado.
La U anuncia respaldo condicionado a las políticas del Gobierno
La colectividad señaló que acompañará las iniciativas que considere favorables para Colombia, particularmente aquellas relacionadas con el desarrollo económico, la seguridad, la recuperación del sistema de salud y el fortalecimiento institucional.
Sin embargo, La U aseguró que ejercerá su posición con responsabilidad y que su respaldo estará orientado a las políticas que, a su juicio, contribuyan al bienestar de los colombianos.
La decisión deja al Gobierno con un nuevo respaldo político dentro del Congreso, en momentos en que la construcción de mayorías será determinante para sacar adelante sus principales iniciativas legislativas.
Alianza Verde se declara en independencia
Un día después, la Alianza Verde anunció una posición diferente. En un comunicado oficial fechado el 3 de septiembre, la Dirección Nacional del partido informó que decidió declararse en independencia frente al Gobierno Nacional.
La colectividad argumentó que la decisión responde a su autonomía política y a la necesidad de mantener coherencia con sus principios, estatutos y compromisos con la ciudadanía.
Los verdes señalaron que continuarán defendiendo la Constitución Política de 1991, el Estado Social de Derecho, el equilibrio de poderes, las libertades, los derechos humanos, el campo, el agua, la biodiversidad, la justicia social, los derechos de los animales, la paz, la educación, la transparencia y la protección de los recursos públicos.
Desde esa posición, la Alianza Verde aseguró que acompañará las iniciativas gubernamentales que coincidan con esos principios y beneficien al país, pero también presentará alternativas cuando considere que existen mejores caminos.
“Ejerceremos control político y vigilancia al poder”
El partido fue enfático en señalar que su independencia no significa una oposición automática a todas las propuestas del Ejecutivo.
Por el contrario, anunció que evaluará las iniciativas del Gobierno y acompañará aquellas que considere convenientes, mientras ejercerá control político y vigilancia al poder.
La colectividad también advirtió que se opondrá a cualquier decisión que, según su valoración, represente un retroceso para los derechos, la democracia, la dignidad de las regiones o la Constitución.
Dos caminos frente al Gobierno
Las decisiones de La U y la Alianza Verde configuran dos posiciones distintas dentro del Congreso frente a la administración de Abelardo de la Espriella.
Mientras La U apuesta por acompañar al Ejecutivo y participar desde una posición de Gobierno, la Alianza Verde opta por conservar autonomía y actuar desde la independencia, con respaldo selectivo a las iniciativas que coincidan con su agenda política.
Las posturas serán determinantes en el trámite de los proyectos que el Gobierno presente ante el Congreso y en la conformación de las mayorías que necesitará para desarrollar su programa durante el periodo 2026-2030.
