Departamento
El Magdalena, en busca de agua
La Agencia de Desarrollo Rural, Asbama y representantes de los distritos de riego comenzaron a revisar proyectos para enfrentar una eventual reducción de las lluvias. El reto será convertir la mesa técnica en inversiones antes de que llegue la sequía.
Por: Víctor Rodríguez Fajardo
El fenómeno de El Niño todavía no ha llegado, pero el sector bananero del Magdalena comenzó a prepararse ante una eventual disminución de las lluvias y una mayor presión sobre las fuentes de agua utilizadas para la producción agrícola.
El presidente de la Agencia de Desarrollo Rural, Orlando José Dangond Baute, se reunió con representantes de la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira y con integrantes de los distritos de riego para identificar necesidades y priorizar proyectos relacionados con la disponibilidad y el uso eficiente del recurso hídrico.
Como parte de la jornada, Dangond recorrió una finca bananera en el corregimiento de Río Frío, Zona Bananera, donde conoció los sistemas de riego, el proceso productivo y las exigencias que enfrentan los cultivadores para mantener la calidad requerida por los mercados internacionales.
La mesa también revisó las condiciones de los distritos de riego y las alternativas para mejorar, rehabilitar o modernizar su infraestructura. Entre las tareas anunciadas quedó la actualización y estructuración técnica de proyectos que puedan ser presentados para obtener financiación.
El movimiento es oportuno. El banano depende de un suministro constante de agua y cualquier disminución prolongada de las lluvias puede afectar el rendimiento de las plantaciones, aumentar los costos y reducir la capacidad de los pequeños y medianos productores para competir.
Pero el Magdalena conoce demasiado bien las mesas donde se diagnostican problemas que llevan años diagnosticados. Los canales deteriorados, los equipos de bombeo insuficientes y las pérdidas de agua no comenzaron con la posibilidad de El Niño.
La diferencia tendrá que estar en los resultados: proyectos definidos, recursos identificados, responsables y fechas. Si la preparación se queda en fotografías y buenas intenciones, cuando llegue el verano ya no habrá tiempo para estructurar carpetas.
El Niño apenas se asoma y el Magdalena corre a buscar agua. La verdadera prueba será saber si esta vez logra encontrarla antes de que los cultivos comiencen a sentir sed.
