Geopolítica Parroquial
PINEDISMO: SUBIR AL TAYRONA SIN SOLTAR SANTA MARTA
MAGDALENA 2027: CINCO FUERZAS, DOS PALACIOS
Entrega 1 de 5 | Septiembre de 2026
David Farelo para la Gobernación y Jocelin Azar para la Alcaldía: esa es la pareja de salida del pinedismo. Pero la sucesión de Carlos Pinedo también atrae a Camilo George y Carlos Jaramillo. Capicu tiene con qué negociar; conservar Santa Marta será parte central de sus cuentas.
Por: Víctor Rodríguez Fajardo
El Man del Sombrero, experto en política parroquial del Magdalena
Para Pedro Pueblo, las elecciones de 2027 todavía pertenecen al calendario del próximo año. Para las casas políticas del Magdalena, ya forman parte de las cuentas de septiembre.
Todos hacen la misma cuenta: candidato a la Gobernación y candidato a la Alcaldía de Santa Marta. Nadie quiere comenzar la negociación mostrando una sola carta.
Pero ahí está el detalle de esta geopolítica parroquial: presentar dos candidatos no significa estar dispuesto a sostener a los dos hasta el final.
Los cinco centros de poder que identifico en este tablero son el abelardismo o Defensores de la Patria; el bloque de Cambio Radical y Centro Democrático, que aquí llamaremos pinedismo; el Pacto Histórico o petrismo; Fuerza Ciudadana o caicedismo; y el proyecto de Margarita Guerra, la nueva jefa del Palacio Tairona, empeñada en construir poder propio.
Unos necesitan conservar lo que tienen. Otros quieren recuperar lo que perdieron. Y hay quienes buscan demostrar que pueden mandar sin pedir permiso al jefe que los llevó hasta allí.
Esta es una lectura de las aspiraciones y los acercamientos del momento. Las fórmulas están en construcción. La pregunta que ordena el mapa es una sola: ¿cuál de las dos candidaturas constituye la apuesta principal de cada grupo?
David Farelo y Jocelin Azar
En los tintos parroquiales, David Farelo aparece como la apuesta departamental de la alianza entre la Casa Farelo y el núcleo político de Carlos Pinedo. A su alrededor se ubican Carlos Mario Farelo, Cambio Radical y el sector que acompaña a Honorio Henríquez. Ese conjunto constituye el núcleo del pinedismo.
Para Santa Marta, la carta es Jocelin Azar. Es la apuesta de Pinedo, Capicu. La pareja de salida queda así: David para la Gobernación y Jocelin para la Alcaldía. El propósito es extender el poder del bloque al departamento y conservarlo en la capital.
El cambio está en la escala de la aspiración. David pasaría de representar un proyecto con raíz en Ariguaní a encabezar una alianza de jefes políticos del Magdalena con presencia nacional. Esa diferencia obliga a revisar las cuentas de quienes lo daban por descartado antes de empezar.
Carlos Mario Farelo aporta sus relaciones y su peso dentro de Cambio Radical. Honorio Henríquez, en su cuarto periodo consecutivo en el Senado y desde la presidencia de la corporación, suma la influencia del Centro Democrático en el Magdalena. Si su proyección desemboca en una aspiración presidencial, la elección departamental también entraría en esas cuentas.
El articulador de esos poderes es Carlos Pinedo Cuello. Su llegada a la Alcaldía dejó al caicedismo sin el gobierno de Santa Marta, y su papel en la elección de Chadán Rosado a la Cámara refuerza su peso dentro de la alianza. Capicu tiene con qué sentarse a negociar y una prioridad evidente: la sucesión distrital.
En esta lectura también cuentan los respaldos empresariales asociados al Piso 13 y a otros sectores del mismo edificio y de las torres circunvecinas. En la parroquia, la política también se conversa en ascensor.
Farelo tiene un punto de partida más fuerte del que algunos le reconocían. Ahora debe convertir esa compañía en dirigentes, candidaturas municipales y organización electoral por todo el departamento.
Las relaciones abren puertas. Los votos hay que buscarlos municipio por municipio.
Camilo George busca padrino en Medellín
Camilo George también tiene aspiración a la Alcaldía de Santa Marta. El exsecretario de Gobierno distrital renunció con la intención de preservar su posibilidad de competir en 2027.
Su apuesta busca abrirse camino por fuera de la casa de su antiguo jefe, Carlos Pinedo. George intenta llegar a través del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, buscando su respaldo y el aval de Creemos. Esa ruta también le permitiría buscar acceso político a Abelardo.
Para el pinedismo, el movimiento tiene una lectura inmediata: un exintegrante del gabinete puede terminar disputándole la sucesión a la candidata de Capicu. Haber formado parte de esa administración no significa que vaya a hacer fila detrás de Jocelin.
Camilo quiere suceder a Capicu, pero está buscando padrino en Medellín.
Carlos Jaramillo y la Santa Marta profunda
Carlos Jaramillo aparece como una posible aspiración a la Alcaldía, asociada a su experiencia gerencial y a su trayectoria empresarial e institucional. Su capacidad para dar protagonismo a los cargos que ocupa forma parte de esa valoración, aunque todavía no tiene una coalición electoral definida en este mapa.
Su desafío sería convertir ese perfil en una candidatura capaz de competir con estructuras organizadas. Necesitaría respaldo político, organización electoral y conexión con los barrios de la Santa Marta profunda.
Saber administrar un cargo y conseguir los votos para ocuparlo son dos trabajos distintos.
En la próxima entrega: Álvaro Méndez, César Mercado y el peso de Joaco en las cuentas del abelardismo.
