Connect with us

Territorio & Poder

Más de 700.000 usuarios de Air-e no pagan el servicio de energía

Published

on

El agente especial de Air-e, Ramiro Castilla Andrade, reveló en entrevista con Opinión Caribe que solo el 47 % de los usuarios de la compañía está al día con sus obligaciones. La cifra corresponde al conjunto del mercado atendido por la empresa en Atlántico, Magdalena y La Guajira, donde las pérdidas de energía también superan el 32 %.

Más de 700.000 usuarios de Air-e en Atlántico, Magdalena y La Guajira no pagan actualmente el servicio de energía, según reveló el agente especial de la compañía, Ramiro Castilla Andrade, durante una entrevista con Opinión Caribe.

La cifra hace parte de la radiografía financiera y operativa expuesta por Castilla sobre los tres departamentos atendidos por la empresa y no corresponde exclusivamente al Magdalena, Santa Marta o La Guajira.

Según explicó, actualmente solo el 47 % de los usuarios está al día con el pago de sus facturas, lo que deja a más de la mitad de la base de clientes por fuera del recaudo corriente.

“Hoy, solo el 47 % de los usuarios está al día. Es decir, tenemos más de 700.000 usuarios del servicio de energía que no pagan el servicio”, aseguró Castilla.

El agente especial agregó que, dentro de ese grupo, existe una cantidad considerable de usuarios que acumula largos periodos sin cumplir con sus obligaciones e, incluso, afirmó que “la inmensa mayoría de ellos nunca ha pagado el servicio”.

Un mercado marcado por la vulnerabilidad

Castilla contextualizó el problema del recaudo dentro de las condiciones sociales de los tres departamentos donde opera Air-e.

De acuerdo con el funcionario, el 86 % de los clientes de la compañía pertenece a los estratos 1, 2 y 3 o corresponde a usuarios ubicados en sectores eléctricamente subnormales.

El agente especial sostuvo que esta realidad obliga a buscar soluciones que no se limiten exclusivamente al cobro, sino que también tengan en cuenta la capacidad económica de los hogares y las condiciones sociales existentes en los territorios.

Castilla destacó particularmente las dificultades asociadas a la pobreza en La Guajira y Magdalena, así como el peso que tiene la subnormalidad eléctrica dentro del mercado atendido por la compañía.

Para el funcionario, el desafío consiste en encontrar mecanismos que permitan que los usuarios asuman progresivamente su responsabilidad frente al servicio, mientras el Estado y la empresa trabajan en soluciones para los sectores de mayor vulnerabilidad.

Las pérdidas superan el 32 %

El bajo recaudo no es el único problema.

Castilla aseguró que las pérdidas de energía superan actualmente el 32 % de la energía que Air-e paga o debe pagar a los generadores.

Dentro de esas pérdidas se encuentran situaciones asociadas al hurto de energía, conexiones irregulares y otras prácticas que terminan afectando financieramente a la compañía y que, al mismo tiempo, pueden deteriorar la calidad del servicio.

El agente especial planteó la necesidad de fortalecer la articulación institucional para combatir estas conductas y pidió que existan sanciones efectivas contra quienes roban energía o realizan intervenciones que ponen en riesgo las redes.

Para Castilla, reducir las pérdidas es indispensable para avanzar hacia un mercado más sostenible y disminuir la dependencia permanente de recursos externos para garantizar la prestación del servicio.

Redes que quedaron rezagadas

La situación financiera coincide, además, con un problema de infraestructura.

Según el agente especial, las redes y subestaciones no han crecido al mismo ritmo que la demanda de energía en los departamentos atendidos por Air-e.

“Tenemos una infraestructura que se quedó corta”, explicó Castilla al advertir que algunas redes y subestaciones presentan limitaciones para entregar la cantidad de energía y la continuidad que requieren los usuarios.

El funcionario considera que la solución debe abordar simultáneamente tarifas, consumo, recaudo, pérdidas e inversión en infraestructura.

Santa Marta y Magdalena, un desafío adicional

Aunque las cifras del 47 %, los más de 700.000 usuarios que no pagan y el 32 % de pérdidas corresponden al conjunto de la operación de Air-e, Castilla hizo una referencia particular al Magdalena y a Santa Marta al hablar de las consecuencias que puede tener el rezago en infraestructura.

El agente especial señaló que resulta difícil pensar en nuevos proyectos turísticos y productivos para el departamento si el sistema eléctrico no cuenta con la capacidad necesaria para atender ese crecimiento.

En el caso de Santa Marta, el desafío consiste en garantizar energía suficiente no solo para los hogares, sino también para hoteles, empresas, nuevos desarrollos urbanos y proyectos que demanden mayor capacidad eléctrica.

Castilla sostuvo que será necesario conseguir recursos para ejecutar inversiones que permitan mejorar la calidad y continuidad del servicio, mientras se construye una relación más cercana con usuarios, líderes comunales, gremios y administraciones territoriales.

La situación deja así varios frentes abiertos para Air-e: mejorar el recaudo, reducir las pérdidas, recuperar infraestructura rezagada y construir mecanismos que permitan que cientos de miles de usuarios comiencen a integrarse financieramente al sistema, sin desconocer las condiciones sociales que caracterizan buena parte del mercado eléctrico de Atlántico, Magdalena y La Guajira.