Connect with us

Crónica

Santa Bárbara de Pinto: dos pueblos en uno

Opinión Caribe

Published

on

En el año 1741, los cronistas y viajeros que frecuentaban el Río Magdalena, hablaban de la existía de un pueblo indígena al que llamaban “Los Pintaos”, cerca de Bocas de Tacaloa, punto de referencia debido a que ahí se encontraban el Río Cauca con el Magdalena, y por ser punto fuerte de los españoles que venían por la conquista del río y se veían obligados a estacionar. En “Los Pintaos”, los españoles al bajar y subir mercancías sufrían asaltos de los Chimila con caras pintadas, de ahí se deriva el primer nombre de la población. Ante esta situación el Maestro de Campo de la Provincia de Santa Marta, José Fernando de Mier y Guerra, recoge vecinos de Tacamocho Provincia de Cartagena y refunda la población el 4 de diciembre de 1750, con el nombre de Santa Bárbara de Pinto; segundo nombre en honor a Bárbara de Nicomedia, virgen y mártir cristiana del siglo III, que su fiesta se celebra el 4 de diciembre.

En el siglo XIX, se describe al paraje como una aldea donde sus gentes se dedican a la pesca, agricultura y a la ganadería. Igualmente se destaca el hecho de estar rodeado de muchos animales, entre ellos el tigre Malibú, su cuero se adquiría por muchos viajeros, para poder demostrar que habían estado en América. A partir del año de 1860 cuando el Río Magdalena cambia de ruta y abre el “Brazo de Loba” todos estos pueblos ribereños comenzaron a perder importancia, después el río se fue secando y las crecientes contribuyeron para que sus habitantes emigraran hacia otras ciudades. A pesar de las inundaciones del Río Magdalena, los Pinteños no han decaído en su empeño por vivir y sobrevivir en su espacio, tenacidad que les ha permitido aprovechar las oportunidades de la naturaleza; como en la década de los cincuenta del siglo XX, cuando se inicia la explotación maderera más importante de la subregión. Madera utilizada por la Fábrica de Cerveza Águila de Barranquilla, para sus canastas; madera para el machimbre del Teatro Municipal de Bogotá; madera para los polines del Ferrocarril del Atlántico y madera para la Refinería de Barrancabermeja. Ha tenido el pueblo bonanza algodonera, maicera, arrocera; productor de leche y sus derivados, asociada estas actividades con la de la pesca en gran escala. Esta situación ha determinado mantener comercio permanente con Magangué, epicentro de toda la Depresión Momposina y La Mojana.

LOS DOS PINTO:

El suelo urbano comprende el tejido actual de desarrollo que se ha estructurado en dos pueblos como asentamiento en la cabecera municipal. Esa estructura de ocupación, ha generado dos zonas separadas en razón de la topografía y la presencia de la Ciénaga de Papelillo; por eso hoy poseen dos iglesias, dos cementerios y escuelas en ambos centros poblados, pero funcionan como una unidad territorial. El asentamiento localizado sobre el borde del Río Magdalena, es la parte más antigua de la cabecera municipal, conocida como Pinto Viejo, allí se encuentra el puerto fluvial; clasificado este casco urbano con alta susceptibilidad a las inundaciones, además existe una reacción de la población a su traslado debido a un fuerte sentido de pertenencia.

Una de las crecientes más grandes del Río Magdalena en su historia, la de 1916, produjo muchos estragos a los pobladores ribereños; en ese año, se dio inicio a una nueva población, 800 metros hacia adentro, terrenos más altos donde los pinteños fundaron Pinto Nuevo. Ellos trasladaban todos los años sus casas en tiempo de crecientes y luego la regresaban, hasta que se cansaron y se quedó la mayoría. Pinto Nuevo, contiene el tejido urbano más consolidado y la mayor parte del equipamiento. Su articulación funcional se da a través de la calle principal, la carrera 8, que enlaza el centro de servicios con el área antigua y con la salida hacia los corregimientos de San Pedro, Veladero y Cundinamarca y hacia el sur con la vía al municipio de Santa Ana y hacia el norte por vía acuática con el municipio de Magangué.

IGLESIAS DEL MUNICIPIO:

El 4 de diciembre es el día de Santa Bárbara, razón por la cual en 1750, se refunda la población con el nombre de Santa Bárbara de Pinto, quiere decir que desde esta fecha se venera la santa en la población. Para 1751 se congregaban en la iglesia 124 almas, administrados espiritualmente por el sacerdote del municipio de Santa Ana; para 1787 tenía su propio cura, el presbítero Ignacio Pérez, y en 1871, contaba la parroquia con 350 almas. Esta iglesia donde se congrega la población los días 3 y 4 de diciembre a festejar y venerar su patrona, se encuentra ubicada en Pinto Viejo y es considerada monumento histórico y patrimonial. La otra iglesia es Nuestra Señora del Carmen, ubicada en el sector de Pinto Nuevo.

En el año 2005, por medio de Acuerdo Municipal, El Concejo Municipal de Santa Bárbara de Pinto, declaró bienes de interés cultural, las iglesias de los corregimientos de Veladero, San Pedro, Cundinamarca y las iglesias de la cabecera ubicadas en Pinto Nuevo y Pinto Viejo; ya que son bienes tangibles arquitectónicos, religiosos y de gran valor para el fomento cultural, de buenas costumbres, respecto y solidaridad humana, como complemento para el desarrollo cultural de los pueblos. De igual manera se acuerda que la salvaguarda, custodia y difusión de los bienes de interés cultural estarán a cargo de la Corporación para el Fomento de la Cultura, las Artes, la Historia y el Deporte de Santa Bárbara de Pinto Magdalena.

Es manifiesto que a través de los tiempos la arquitectura religiosa ha transcendido como componente importante de la cultura, como diversidad de manifestaciones de los pueblos; sobre todo que los procesos de modernización y transculturización, han mutado facetas vernáculas muy representativas de los pueblos con ancestros indígenas y mestizos que hoy por hoy son un deber del estado, hacer valer sus raíces autóctonas de las cuales, muchas están representadas en la fe religiosa y espiritual. De tal modo que las iglesias de Santa Bárbara de Pinto, merecen una atención y un tratamiento especial como baluartes de la fe cristiana.

MUNICIPALIZACIÓN:

En 1826, aparece registrada la parroquia de Pinto, en la jurisdicción del cuarto cantón de la Provincia de Santa Marta; más tarde la Legislatura Provincial del Magdalena, mediante la Ordenanza No. VII, del primero de diciembre de 1853, denomina al territorio como una aldea en la Provincia de Santa Marta, y desde 1887, aparece como corregimiento del municipio de Santa Ana. Con motivo de la bonanza maderera, un grupo de habitantes del corregimiento denominados Agenda Ambiental Municipal Santa Bárbara de Pinto, entre los cuales se encontraban Fernando Jaraba, Aníbal Royero Solano, Pablo Sinning Marriaga, Diógenes Socarrás, Abel Sinning Marriaga, Ángel Ortiz, Mario Rey Gutiérrez, Bernardo Puerta Londoño y Carlos Puerta Londoño; en el año de 1951, discuten la posibilidad de separarse del municipio de Santana, pero todo quedó en reuniones. Luego en 1981, Edgar Rey Sinning, expone la idea de convertir al pueblo en municipio, para ello adelanta informaciones en la Escuela Superior de Administración Pública (Esap). Siguieron con la idea un grupo de pinteños encabezados por Pompilio Sinning Madera, quienes por falta de organización y recursos económicos fracasaron en tal empresa. El 6 de mayo de 1999, Pedro Martínez, en compañía de José Acosta Marriaga, Luis Larios, Luis Benítez, William Jiménez; Fanny Rada, Zenaida de Fernández, Fernando Fernández; Hernán Fernández, Lucina Jiménez, Sigilfredo Sinning, Armando Sinning, Lobeida Ibarra y Magalis Rossi Trespalacios, realizan una primera reunión para el proceso de emancipación y municipalización de la región de Santa Bárbara de Pinto; proceso de dio luz con la creación del municipio de Santa Bárbara de Pinto, mediante a la Ordenanza N° 003, emanada de la Asamblea del Magdalena, y sancionada el 23 de Junio del año 2000, por el gobernador Juan Carlos Vives Menotti.

EDGAR REY SINNING:

Nacido el 31 de julio de 1951 en Santa Bárbara de Pinto, Sociólogo de la Universidad Cooperativa de Colombia Seccional Bogotá. Además Magíster en Educación Filosofía Latinoamericana, Universidad Santo Tomás de Aquino de Bogotá; estudios en Métodos y Técnicas Avanzadas de Investigaciones, Universidad de Cartagena. En la docencia se ha desempeñado como profesor de primaria y secundaria en Ciencias Sociales y Filosofía. Como profesor ha estado vinculado a las siguientes universidades: Gran Colombia, Incca, Cooperativa de Colombia Seccional Santa Marta, Sergio Arboleda Seccional Santa Marta, Simón Bolívar de Barranquilla y catedrático en varios posgrados de universidades: Cartagena, Magdalena, Autónoma y Simón Bolívar de Barranquilla. Así mismo, tutor en programas a distancia: Universidad de Pamplona, San Buenaventura y Esap. Dirigió la Especialización en Sociedad y Cultura del Caribe, Universidad Simón Bolívar de Barranquilla. Gerente del Canal Regional de Televisión del Caribe Ltda – Telecaribe.

Su trayectoria como escritor está representada memorias de eventos académicos, en libros colectivos, en ensayos publicados en revistas como Revista Dominical de El Heraldo de Barranquilla, y en los libros: Cristo Rey: un Espacio para Permanecer en el Tiempo, publicado en 1998; Apuntaciones para un Estudio del Carnaval Samario, publicado en 1997; El Hombre y su Río, publicado en 1995; El Carnaval, la Segunda Vida del Pueblo, publicado en 2004; Joselito Carnaval, publicado en 2004; La Cultura Popular Costeña del Carnaval al Fútbol, publicado en 1990; El Carnaval de Santa Marta, la Fiesta de Todos, publicado en 2009; Resistencia Chimila: Ni Aniquilado, ni Vencidos, publicado en 2009; El Once de Febrero de 1850: Inicio de una Nueva Liturgia Patriótica en la Santa Marta Neogranadina, publicado en 2010. Con Bernardo Ramírez del Valle publicó la Mojana: Poblamiento, Producción y Conflicto Social, en 1994.

HUMBERTO SINNING HERAZO:

Abogado conservador nacido en Pinto en 1942. Fue designado Gobernador del Magdalena, periodo (1978-1979). Estuvo en el parlamento colombiano en los siguientes periodos: Senador suplente, de 1982 a 1986; Senador suplente, de 1986 a 1990. Candidato a la Gobernación del Magdalena en 1997, y candidato al Senado en el 2006. Como Gobernador del Magdalena, fue artífice en la creación del Colegio de Bachillerato de Pinto “Gilma Royero Solano”, el cual fue aprobado por la Asamblea del Magdalena, mediante Ordenanza No. 03 del 30 de Noviembre de 1978. Su pariente y paisano Abel Sinning Marriaga, también representó al partido conservador como Representante suplente, periodo 1964 a 1966; y Senador suplente, periodo 1966 a 1970.

LUIS ALEJANDRO LARIOS BOSSIO:

Nacido en 1950 y consagrado desde 1972 a la defensa y cultivo de las tradiciones taurinas, folclóricas y religiosas de Santa Bárbara de Pinto. Fue 19 veces Presidente de Juntas de Festividades Taurinas y Patronales, en las cuales organizaba fandangos y las misas de las festividades. Por todos esos méritos en noviembre del año 2012, la alcaldía municipal le rindió homenaje y exaltó la gestión realizada por Larios Bossio en defensa del patrimonio cultural pinteño.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *