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‘Dos dueños’, una tierra

Opinión Caribe

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La tenencia de tierra ha sido durante años causa de disputas en el mundo. Una batalla jurídica por este motivo libra hoy Nixon Rodríguez con la familia De Vengoechea por la pertenencia de unas tierras ubicadas en el corregimiento Cordobita, municipio de Ciénaga y que colindan con los ríos Toribio y Córdoba. OPINIÓN CARIBE publica la posición de cada parte en esta disputa.

Nixon Rodríguez denuncia que en 2011 Alfredo De Vengoechea a quien no conocía, le manifiesta ser el dueño de las tierras en las que él habita y que compró años atrás al hoy difunto Francisco Gargioli, “estoy aquí desde el año 2002, hice un compromiso verbal con el finado Francisco Gargioli en el que me vendía cuatro hectáreas y yo las iba explotando para pagárselas dentro de cierto tiempo. En el 2006 Gargioli me dice que necesita la plata, en su momento no la tenía. Un amigo, Ciro Quintero, de intermediario le compra a él, pero las pone a su nombre para que yo le respondiera más adelante”, explica Rodríguez.

El precio de la venta fue de ocho millones de pesos, porque el terreno era montañoso, en la actualidad, Nixon Rodríguez, tiene sembrados en esa zona: plátano, maíz, mango, limón, yuca, ahuyama, tomate, patilla y melón. En el 2008 le devolvió el dinero a Ciro Quintero, quien le hizo un traspaso de venta, dos años después, Rodríguez registra las tierras y pide ante el Instituto de Desarrollo Rural- Incoder en liquidación que le titule la posesión de esos predios en los que él está desde hace 8 años.

En el 2010 es asesinado Francisco Gargioli, quien había vendido y tenía posesión de los terrenos llamados ‘Villas del Rosario’ declarados por el Instituto Colombiano para la Reforma Agraria, Incora, como terreno baldío, comenta Nixon Rodríguez y agrega, que, según le cuenta Eduardo Gargioli pariente del finado Francisco, su familia tenía las propiedades desde los años 30.

“En 2011 aparece Alfredo De Vengoechea, quien manifiesta que estas tierras le pertenecen. Yo compro con base en un mapa hecho por el extinto Incora, en el que figura que ‘Villas del Rosario’ comprende el espacio en el cual estoy. Cuando lo compré, tenía, apenas, dos lados; luego, comienzan a invadir y cierro de una cerca a otra, aproximadamente dos hectáreas más”, expresa Rodríguez.

Cuando el Incoder hace la visita en ‘Las Mercedes’ predio de Nixon Rodríguez, en la medición se registran 5 hectáreas 7.798 metros cuadrados, casi dos más de las que él había pedido titular y registró en la Notaría Segunda de Santa Marta. En esa ocasión se le informa a la familia Gargioli, quienes llevan un proceso de restitución, ellos a su vez le contestaron que no había ningún problema. En septiembre de 2013 el Incoder por resolución 4258 adjudica a Rodríguez el terreno.

Nixon Rodríguez asegura, “Alfredo De Vengoechea intentó sacarme, la finca estaba en mejores condiciones, pero el problema tiene tanto tiempo, que se ha deteriorado, porque los abogados que he puesto van y vienen, los compran o se venden, no me han sabido defender, me quedé sin dinero y fui a la Defensoría del Pueblo para que reclamara mis derechos y los funcionarios no lo hicieron”.

Agrega, que le abrieron un proceso reivindicatorio agrario a escondidas y solo se enteró cuando salió el fallo, “yo nunca fui notificado, según ellos, nunca daban con la dirección, pero sí venían a amenazar a la gente que trabaja conmigo y a darle plomo a las mangueras”. En el predio ‘Las Mercedes’ junto a Nixon Rodríguez trabajan dos familias que se ayudan entre sí con los cultivos.

Expresa, que en el reivindicatorio no le aceptaron sus documentos, él afirma que tiene los títulos, el registro de Instrumentos Públicos que le otorgó el Incoder, y que en la entrevista que le hizo el juez, Juan Miguel De Vengoechea manifiesta que Rodríguez entró de manera violenta y ‘me tocó sacarlos a plomo’, señaló. El fallo del reivindicatorio ordenó que la familia De Vengoechea debe pagarle a Nixon Rodríguez mejoras por un valor de75 millones pesos, dinero que él no acepta. La abogada que había asignado la Defensoría y que en su momento estaba llevando el proceso, no apeló dentro de los términos correspondientes.

Nixon Rodríguez sustenta su posición en los documentos adjudicados por el Incoder del predio, la resolución 4633 del 17 de agosto de 1970 en la que el Incora extinguió el dominio privado de los inmuebles rurales denominados Papare, Carabulla y Toribio ubicados en el municipio de Ciénaga y en los que la familia De Vengoechea no figura como dueña. Dentro de Paparese encuentra ‘Villas del Rosario’ y ‘Las Mercedes’. Esta resolución tiene los sellos de recibido del Incoder con fecha de febrero de 2011, sin embargo, en septiembre de 2014 el grupo de archivo del Incoder hace constar que la resolución ya mencionada no fue encontrada en los archivos entregados por el extinto Incora.

POSICIÓN DE LA FAMILIA DE VENGOECHEA

OPINIÓN CARIBE consultó a Alfredo y Juan Miguel De Vengoechea y a su abogado Ricardo Fernández de Castro, quienes explicaron la postura de la familia frente a la controversia por quienes son los dueños de las hectáreas en disputa.

“El inmueble rural Papare de la familia De Vengoechea tiene una tradición de más de cien años donde el predio objeto de la polémica o del proceso, está incluido, este se llama Lote 6C Córdoba, ‘Villas del Rosario’ es el nombre de un predio que ellos le dieron, pero ¿dónde están los títulos que muestren el primero de ‘Villas del Rosario’ y así empezaremos a hablar de que los Gargioli son los dueños”, manifestó el abogado Fernández.

La familia De Vengoechea plantea, que, si el predio fue comprado a la familia Gargioli, Rodríguez debe presentar la compra-venta, desenglobe o títulos originales del predio que ellos llaman ‘Villas del Rosario’. Además, que si tenía la posesión del predio no era necesario hacer compra-venta, lo cual es señal que él está en el terreno desde 2009.

El abogado Fernández de Castro agrega, que el predio es propiedad privada de los de Vengoechea y no terreno baldío, y en el caso que lo fuera, afirma Ricardo Fernández, “para iniciar una adjudicación necesitas tener mínimo cinco años de posesión de un predio baldío, pretender ser adjudicatario y así la posesión la tuviera antes otra persona no se transmite como derecho civil. Cuando este tipo de posesiones son bienes baldíos, la persona que haya tenido el uso, goce y disfrute de la posesión que pretende adjudicar, desde ese principio, empieza a cometer un fraude procesal engañando al Incoder”.

En el proceso de revocatoria de la adjudicación dada a Nixon Rodríguez, el abogado certifica que lo hecho por ellos se considera una mala adjudicación por parte del Incoder, “porque hay unos títulos vigentes de ejecución de fecha de inscripción en Ciénaga,que señalan la aparente propiedad privada de la familia De Vengoechea, la misma que Incoder les adjudica a ellos, pero, por otra parte, el suscrito afirma, que los predios tienen títulos mineros que lo abarcan todo. Los predios baldíos donde haya títulos mineros no son susceptibles de adjudicación así estuvieran abandonados por el Estado”, manifestó el jurista.

El Incoder,el 24 de diciembre de 2014 certificó a la familia De Vengoechea y al alcalde de Ciénaga, Luis Tete Samper, que, de acuerdo con el levantamiento topográfico según la revisión técnica nacional de planos, el predio denominado 6C- Córdoba es una propiedad privada y el legítimo propietario es la sociedad Juan Miguel De Vengoechea. Y respecto a los predios ‘Villas del Rosario’ y San Judas,el documento hace constar que no existen antecedentes técnicos que demuestren la existencia y ubicación de los mismos.

Del proceso reivindicatorio que afirma Rodríguez abrieron a escondidas de él, la familia De Vengoechea respondió, que no fue abierto a escondidas, que, si bien sabían que se estaba invadiendo una parte del predio, ellos no conocían dónde vivía Nixon Rodríguez, que en la búsqueda de hacer las cosas con todas las de la ley, dieron inicio al reivindicatorio.

Por otra parte, dice el abogado, que, en el interrogatorio sobre la inspección judicial hecha por el juez, Rodríguez mintió, “le miente al juez porque él dice que tiene la posesión desde el año 2002, pero nosotros aportamos la escritura de él en la cual se señala que compró en el 2009. Y dentro de la diligencia de lanzamiento del proceso de perturbación que inició la familia Gargioli con la familia De Vengoechea, Rodríguez dio unas declaraciones y en esas dice que él tiene una posesión desde el año 2009”.

Entre la familia Gargioli, quienes vendieron a Rodríguez, y los De Vengoechea, existió un proceso por los predios en Cordobita; el apoderado asegura, “nosotros ganamos la posesión mediante la resolución de abril 30 de 2012 de la Alcaldía de Ciénaga en un proceso policivo donde Rosa Gargioli presenta una querella contra personas indeterminadas después determinadas como la familia De Vengoechea”.

En esa ocasión llamaron a Nixon Rodríguez a declarar, allí se le preguntó sobre el predio que estaba la querella, en su respuesta sintetiza haber adquirido cuatro hectáreas al sur en una compra que le hizo a Ciro Quintero en el 2009. A raíz de esta declaración, la familia De Vengoechea afirma, que Rodríguez no puede decir que tiene posesión desde 2002 cuando él declaró haberlas comprado en 2009.

En el proceso con la familia Gargioli, la parte resolutiva del documento según el representante legal de los De Vengoechea dice, “ampárense las posesiones ejercidas por parte de Juan Miguel De Vengoechea Feria y Alfredo De Vengoechea sobre el inmueble ubicado en el sector Papare – río Toribio”.

Referente al fallo que les ordena el pago de las mejoras, la familia De Vengoechea, quienes dicen ser los dueños del predio, apelaron la decisión, no están de acuerdo con pagar la suma, porque para ellos existe mala fe por parte de Rodríguez, “acabo de sustentar la apelación y le presenté al tribunal una serie de pruebas donde demuestro la mala fe de Nixon, lo que sí está claro, es que hay un fallo judicial que señala que ese predio es de la familia De Vengoechea, además, hay un fallo policivo con el cual queda claro que la posesión también la tenían ellos”, puntualiza Ricardo Fernández.

El abogado agrega que sus representados han recibido pagos de Ecopetrol, Electricaribe y Ruta del Sol por servidumbre. Esto consta en las anotaciones que están en el folio de matrícula inmobiliaria de la familia De Vengoechea, además, que de no ser ellos los propietarios, las empresas no le hubieran pagado a la familia Gargioli.

Actualmente, están a la espera de la apelación por el valor que ordenó el juez a pagar por mejoras por parte de los De Vengoechea a Nixon Rodríguez; este último presentó un recurso de apelación para refutarlos argumentos, luego que la abogada de la Defensoría dejara vencer los términos.

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