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El ‘pico y placa’ del agua

Opinión Caribe

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Aunque los niveles de los ríos han aumentado y la sequía se considera como superada, hay barrios que siguen sin el preciado líquido. La mayoría ha padecido históricamente por la falta del suministro de agua y para abastecerlos se han establecido horarios y días específicos de la semana para recibir el servicio. Estos sectores de Santa Marta sufren el ‘pico y placa’ del agua debido a que no hay una planificación territorial seria y por los métodos ilegales con los que algunos sustraen el líquido (motobombas). Como si fuera poco, la captación del acueducto es precaria.

A Santa Marta, como la conocemos hoy, la atraviesan los ríos Manzanares y Gaira, mientras que la circundan otros como el río Piedras, Guachaca, Mendihuaca, Buritaca, Don Diego y Palomino, hacia La Guajira, y los ríos Toribío y Córdoba hacia Ciénaga. Mejores condiciones para contar con estos valiosos recursos las tienen muy pocos lugares en el mundo, sin embargo, el desabastecimiento de agua es uno de los principales enemigos del desarrollo de la Ciudad.

Los samarios se ven obligados a hacer filas para abastecerse de agua comprándola en carrotanques o llenando sus albercas con mangueras los días que les son asignados para obtener el preciado líquido y aunque ya no se escucha hablar de sequía, hay barrios que nunca han visto agua en sus grifos por cuenta de la ilegalidad o desabastecimiento.

En temporada de sequía y con la emergencia de no tener agua ni siquiera para beber, las personas de los barrios populares hacen maniobras de todo tipo para obtener el líquido lo que ocasiona daños en la red de acueducto y afectaciones a todos los sectores de la Ciudad.

Nicanor Vega, ingeniero Sanitario y Ambiental, nos explica por qué se presentan estos inconvenientes, que es una problemática histórica que tiene que ver con el crecimiento descontrolado de la ciudad y los límites que se han establecido para construir.

“No hay control sobre eso, no es de ahora, es una problemática tiene años, hay unos límites de cota para construcción que es la famosa cota 40, pero hay muchas construcciones eras por encima de esa cota, gente de escasos recursos construye en los cerros y ahí están sin servicios públicos y no sean de forma ilegal, antitécnicamente en todos los sentidos”, manifestó.

“Se gestionaron proyectos a nivel nacional, se han traído tanques para la comuna 5, se diligenciaron recursos para dos tanques, cada uno de mil metros cúbicos de almacenamiento, pero cuando se terminó el proyecto, ya había dos y tres cuadras de viviendas arriba de la instalación del tanque”.

Las viviendas a las que se refiere el ingeniero Vega están en la Cota 102, pero desde la Cota 40 las construcciones son ilegales; a las personas que viven por encima de los tanques el agua no les llega por gravedad por lo que han proliferado las soluciones con motobombas que le disminuyen la presión a la red para satisfacer a personas que no están dentro del sistema de acueducto.

“Con este mecanismo, quienes dejan de recibir agua son los que están legalmente conformados y se va para la ilegalidad y llevamos años peleando con esta situación; hoy, para suplirla, la empresa del acueducto ha establecido horarios de rebombeo hacia la parte perimetral de Santa Marta que está por encima de la Cota 40, hay que ponerles agua porque si no, siguen dañando las redes y perjudicando a más gente legal”, puntualizó.

OPERATIVOS

Los sectores más afectados son los barrios que integraban anteriormente las comunas cinco, uno y ocho, tales como: ‘María Eugenia’, La Paz, Bastidas y los que están ubicados alrededor de los mismos. Los operativos para el abastecimiento consisten en rebombeos en horas y tiempos específicos por sectores.

Lo que se podría denominar el ‘pico y placa’ del agua es descrito por Vega así, “por ejemplo en la parte alta de Cristo Rey, Los Lirios y Alto de los Lirios, tenemos un rebombeo en una subestación de agua potable ubicada en La Troncal donde está ubicada la estación La Paz 1, desde ahí bombeamos a La Paz 2 y el rebombeo hacia otros sectores”.

“Es muy difícil, porque tú le soluciones a una cuadra, pero a la otra semana se ven construcciones más arriba y empieza la problemática. Metroagua hace cambios para llegar a esa cuadra, pero al cabo de una semana, hay hasta siete casas nuevas hechas por encima de esa cuadra para la cual diseñamos la bomba”, señaló.

Teniendo en cuenta que las casas por encima de la Cota 40, no tienen acceso al agua por medio de redes, y que por ende, cuando se construye sobre los límites no hay la presión suficiente para abastecer esos asentamientos, Nicanor Vega Maestre, director de operaciones de Metroagua, le aseguró a OPINIÓN CARIBE, que después de que haya voluntad por parte del Distrito y se brinden los recursos necesarios para ampliar las redes, la empresa prestadora de servicios públicos, específicamente del agua, estaría en toda la disposición para hacerlo.

“Lo primero que necesitamos es que el POT certifique que ya no es la Cota 40, sino otra, porque la expansión de los servicios públicos nos les limita actualmente esta normativa. Apenas se apruebe, debemos revisar cuáles son las tuberías que necesitan una ampliación, si dependen de la planta de tratamiento o de algún bombeo con su tanque de distribución y pues ahí se estudiaría qué repotenciación se le debe hacer a las bombas o si es necesario construir un tanque más arriba”, dijo.

También anotó la necesidad de trabajar con la colaboración del Distrito, porque es necesario un control que garantice que no van a haber más invasiones por encima del nuevo límite establecido en el POT.

¿CUÁL ES EL PROBLEMA?

Según fuentes consultadas, la ciudad para abastecerse totalmente de agua necesita 2.5 metros cúbicos por segundo que equivalen a 2.500 litros por segundo; hoy, una planta de 800 litros por segundo y una planta de 450 litros por segundo que equivalen a 1.250 litros por segundo; hay una batería de pozos que refuerza el sistema por un déficit de 1.250 litros por segundo, con los pozos se abastecen entre 900 y mil litros por segundo, es decir, con lluvia y las plantas trabajando al 100% hay un déficit que no se puede solucionar.

En época normal el caudal del río Piedras es de 1.000 litros por segundo, pero en temporada de sequía solo corren unos 130, de los cuales a la planta de tratamiento de Mamatoco, cuya capacidad es de 800 litros por segundo, apenas llegan 90.

“De esos 90 litros por segundo lo que nos queda para distribuir a la ciudad son 50 litros por segundo de agua superficial por las pérdidas normales que tiene la planta de tratamiento en la potabilización”, explica Nicanor Vega, director de operaciones de Metroagua.

En el río Gaira, que abastece a la planta de tratamiento de El Roble, de donde distribuyen el agua hacia El Rodadero, Gaira y el corredor sur de la ciudad, la situación es igual de crítica. Normalmente este río tiene un caudal de 1.680 litros por segundo y en temporada de sequía es de 150, pero a la planta de tratamiento, cuya capacidad es de 450 litros por segundo solo llegaban 110.

Como si fuera poco,el caudal normal del río Manzanares es de 1.500 litros por segundos, que se ve disminuido lo que se suministra a las plantas porque es desviada por las conexiones ilegales que hay en el corregimiento de Bonda y en barrios como Timayuí y Once de Noviembre, que no son usuarios de Metroagua, a través de mangueras y conexiones artesanales.

PROPUESTA

Uno de los ajustes contemplados dentro de las actualizaciones del POT, es que los cerros de Santa Marta sean susceptibles de ocupación con nuevos esquemas residenciales, construidos con criterios de sostenibilidad ambiental.

Con esta propuesta, el gobierno samario no solo pretende proteger los cerros, sino evitar el establecimiento de barrios de invasión en ellos, en donde se ha consolidado en el tiempo una estructura espacial con deficiencias de servicios públicos y con alto riesgo.

Barrios que se ubicaron en áreas dependientes significativas y en zonas de riesgo en donde hay una tipología de vivienda dispersa y una estructura espacial discontinua.

La iniciativa está insertada en la normativa y apunta a la consolidación de la actividad residencial, señalando como suelos de protección dentro del perímetro urbano los que están arriba de los 40 metros sobre el nivel del mar (Cota 40).

Hay una intención de incentivar la construcción en los cerros en los estratos 3, 4, 5 y 6, con unas consideraciones que los conlleva a la protección de los mismos.

El exalcalde Carlos Caicedo, impulsor del nuevo POT, explicó, que este proyecto es una especie de contención para que los cerros de la ciudad no sean invadidos.

Que la meta es darle un uso adecuado al suelo urbano con un enfoque de equidad, con responsabilidad de conservación por sus habitantes. “Cuando discutimos el POT procuramos recoger discusiones contemporáneas en torno a ocupación del suelo urbano, que permitan la conservación sostenible de ecosistemas, pero también el desarrollo de hábitat dignos para la gente”, aseveró Caicedo.

*Los barrios que más sufren por la captación ilegal son: ‘Nacho Vives’, San Fernando, ‘María Cristina’, ‘Olaya Herrera’, San Jorge, ‘María Eugenia’, ‘Pastrana’, por encima de ellos hay sectores que hacen que se reduzca la presión con la que les llega el líquido. Aquí deben esperar los días y las horas indicadas para abastecerse de agua con la presión adecuada y desde los grifos. 

*Como si fuera poco, los largos períodos de suspensión de la energía eléctrica generan traumatismos en el acueducto, porque dejan de funcionar algunos elementos de las subestaciones de bombeo. En el caso de ‘María Eugenia’, hay ocasiones en que los derrames de agua potable se producen por causa de la intermitencia en el servicio de energía. 

DATO** En los últimos 25 años, la invasión en los cerros ha crecido en un 80%. Gran parte de estos asentamientos ilegales sobrepasan los límites máximos de altura hasta donde está permitido el desarrollo de la ciudad, (40 metros sobre el nivel del mar, ‘la Cota 40’).

 2.25 billones, el costo de la solución

Por su parte, el presidente del Concejo, Juan Carlos Palacio Salas, indicó al respecto de la problemática del agua en Santa Marta, que “lo más importante es que hay una claridad sobre la problemática de la captación de agua en el Distrito de Santa Marta, ya tenemos el valor de lo que puede costar la nueva captación de agua que está direccionada hacia el río Magdalena, Santa Marta no podría acarrear con ese costo, pero lo importante es que está socializado y nacionalizado el problema”.

“El representante de Findeter ha sido muy específico con datos puntuales y eso genera importancia y brinda esperanzas; esperamos los resultados de la consultoría que expide unos diseños para que de una vez Santa Marta trabaje en la solución del agua y así Santa Marta podrá tener un desarrollo sostenible”, añadió.

Palacio Salas afirma, que la ciudad debe hacer esfuerzos, aunque no comparte la idea de implementar un impuesto de valorización, pero propone entregar la captación mediante una APP con el compromiso de hacer eficiente la captación del agua y Santa Marta ponga los recursos al alcance de su presupuesto.

Según el alcalde Distrital Rafael Martínez, el principal objetivo de este cuatrienio es solucionar la captación del agua en Santa Marta.

El Cabildante reconoció que se han cometido errores en la planificación territorial en lo que a servicios públicos se refiere, los cuales son costosos para la ciudad.

 

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