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Cultura

El negocio del avistamiento de aves en Colombia

Opinión Caribe

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El objetivo es impulsar a Colombia como destino de talla mundial en avistamiento de aves, aprovechando que la nación cuenta con la mayor variedad de esta especie en el mundo. Según los análisis del MinComercio, en un año esta práctica podría generar un ingreso de divisas por US$46.4 millones al país.

Colombia lucha por consolidar su economía y tener actividades que sean grandes generadoras de divisas. La industria del turismo y los viajes reafirmaron al cerrar el año 2016, que tienen potencial, tan así, que se ubicó de segundo en el renglón económico del país.

De acuerdo con declaraciones de Paula Cortés Calle, presidenta de Anato, hace 20 años el turismo en Colombia no tenía un papel preponderante en la economía y hoy se constituye en el segundo renglón generador de divisas. Este crecimiento representa el 73% del total de las exportaciones de servicios y un incremento del 65% frente a las divisas que generaba el país en el 2010 por este concepto.

Para aprovechar el momento, Colombia emprendió uno de sus mayores retos con la puesta en marcha de 12 corredores turísticos con los que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo pretende llevar a millones de turistas nacionales y extranjeros a sitios que nunca antes habían recorrido, integrando de esta manera 311 municipios de los 32 departamentos del país.

Aunque parece un reto distante de la realidad, Cortés Calle asegura, que Anato se permite soñar a mediano plazo, que el turismo pase del segundo al primer renglón de la economía, puesto que, el país brinda un entorno ideal para viajar, su imagen ha cambiado y esa nueva percepción de Colombia es fundamental para incrementar el número de visitantes.

Además, esto contribuirá a mejorar las perspectivas que dupliquen las metas en obtención de divisas, mayor gasto del turista y multiplicar el crecimiento de la actividad comercial turística.

Entre 2011 y 2016 el Gobierno Nacional invirtió $745.823 millones en 226 proyectos y 474 iniciativas de infraestructura turística y 214 de competitividad. Un total de 152 de los proyectos de infraestructura incluye muelles, senderos ecoturísticos, cámaras hiperbáricas, entre otras obras.

“A través de esta estrategia esperamos que el turismo se incremente en un 30% hasta el 2018, para promocionar a gran escala, estos destinos a nivel nacional e internacional”, afirmó la ministra de Comercio, María Claudia Lacouture.

Con los 12 corredores turísticos que se están implementando, los cuales articulan destinos que ya tienen un potencial atractivo y una infraestructura desarrollada, se busca un turismo que impacte mucho más sobre las economías regionales fundamentado en el respeto, la conservación del ambiente, la cultura, la generación de confianza entre la gente y la política pública y el empoderamiento de las comunidades a través de oportunidades de negocio en el sector.

Es clave recordar, que el primer sector por el que el país recibió más divisas el año anterior fue el petrolero y sus derivados con US$ 10.101 millones. Le siguen viajes y turismo y luego el carbón con US$ 4.638,9 millones. Por el café se reportaron US$ 2.417.7 millones.

EL AVITURISMO, CLAVE PARA CRECER

Para aprovechar este auge turístico y sacarle el mayor provecho y después de analizar que según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo el aviturismo atrae más de 49 millones de turistas a nivel nacional que pueden gastar en promedio más de 5 mil dólares por viaje, creció el interés de apostarle a este renglón del turismo en Colombia.

Y es que, en otros productos turísticos, según la Ministra, un visitante gasta entre 1.200 y 3 mil dólares por viaje. Por tanto, es un gran generador de divisas.

“Hemos identificado el potencial del avistamiento de aves dentro del turismo de naturaleza como una de las actividades más rentables para esta industria. Aproximadamente 278.850 observadores estarían dispuestos a viajar a Colombia para practicarlo. En promedio, un turista gasta entre US$2.500 y US$3.000 para recorrer las rutas de avistamiento en las regiones”, señaló la ministra Lacouture durante el Encuentro.

Para consolidar a Colombia como destino de aviturismo se han definido los 7 ejes que tendrá este plan: el desarrollo del producto, conservación, infraestructura, emprendimiento, formación, promoción y la consolidación de estadísticas.

Según los análisis del MinComercio, en un año esta práctica podría generar un ingreso de divisas por US$46.4 millones al país.

A nivel mundial, Colombia es el país con mayor número de aves y orquídeas; el segundo en plantas, anfibios y mariposas; tercero, en plantas y reptiles; y cuarto, en mamíferos.Por otro lado, en el país se encuentran 1.900 especies de aves, concentrando el 20% a nivel mundial.

Mientras España cuenta con 569 especies e Inglaterra con 574, departamentos como el Valle del Cauca tienen 859; Boyacá con 712; Chocó, 772; Cauca, 784; Nariño, 728; Antioquia, 828; Santander, 724; y Cundinamarca, 699.

Estados Unidos, que es potencia a nivel mundial genera US$32.000 millones anuales en avistamiento de aves, cuenta con 914 especies.

 Perfil del turista avistador de aves:

– Son personas con alto poder adquisitivo.
– Los jubilados son, en su mayoría, los grupos con mayor interés.
– El viajero experimentado tiene una lista de las aves que quiere ver.
– El menos experimentado disfruta más del ecosistema que acompaña el hábitat del ave

EJES DE LA ESTRATEGIA

  •  Desarrollo de producto

En este sentido, el megaproyecto para el avistamiento de aves plantea identificar todo el mapa de la oferta nacional. Además, consolidar rutas de avistamiento en lugares como Parques Nacionales y reservas privadas en donde se impulsen los guías locales, comunidades, operadores turísticos, pequeños negocios, artesanías y restaurantes y demás.

Por otro lado, el plan contempla fomentar la asociatividad entre el sector público y privado, los gobiernos locales y la academia en las regiones para consolidar clubes de producto.

  •  Promoción

En este sentido, la estrategia se centrará en la participación del país en ferias especializadas, además de su inclusión en catálogos internacionales y la realización de acciones digitales de alto impacto.

  •  Conservación

Se elaborará la cartilla de buenas prácticas de la actividad de avistamiento de aves, además del fortalecimiento de competencias en la red de Colegios Amigos del Turismo y la formación de guías.

  •  Estadísticas

Otro factor importante es la medición del impacto. Por eso, se plantea hacer seguimiento de indicadores como el número de turistas de avistamiento, mercados que visitan y número de operadores, al igual que emprendimientos de turismo comunitario y el ingreso de divisas por aviturismo.

  •  Infraestructura

Fortalecer esta área es otro eje del megaproyecto. En este sentido, se elaborarán diseños de senderos, torres de avistamiento, comederos, señalización, mejoramiento en las carreteras, hospedaje, transporte y alimentación.

  •  Formación

Contar con guías especializados a través de la formación local de expertos en aves y su entorno junto al Sena y bilingüismo.

  •  Emprendimiento

Brindar incentivos a empresas de avistamiento mediante estímulos a emprendimientos en aviturismo a través de iNNpulsa y crear una bolsa de $2.000 millones para capital semilla, que se dirija a proyectos de turismo comunitario enfocado en aviturismo.

¿POR QUÉ ES TAN RENTABLE?

La competencia directa del país es Costa Rica dada su similitud en duración, servicios y costos.

Así pues, con un precio por persona por día de US$310, esperando alrededor de 15.000 observadores por año, contribuirían a generar cerca de US$9 millones de ingresos anuales y más de 7.500 puestos de trabajo.

Las zonas que más presencia de aves tienen son las del Caribe y el Norte del país. Antes en estas zonas existían lugares no accesibles por presencia de los grupos armados ilegales, por esto los aventureros se muestran optimistas frente al escenario de posconflicto.

Esta es una actividad que ha avanzado rápidamente en todo el mundo, sobre todo en países en desarrollo. Se debe a varios factores como la reducción en el precio de los equipos de observación de aves, el creciente número de documentales sobre el tema, la innovación en cámaras fotográficas y la especialización en guías de aves.

Además, la creciente demanda por el ecoturismo les da relevancia a las comunidades locales y es la oportunidad para incluir a las afectadas por el conflicto armado.

Los resultados revelaron que habría un mayor porcentaje femenino de participantes (68%) que masculino, además, el 91% de los visitantes serían norteamericanos.

La edad promedio de los participantes sería de 58 años, la mayoría estarían casados y habría completado un postgrado o título universitario.

Asimismo, la mayoría de personas que visita el país (42%) tendría un ingreso de más de US$50 mil anuales, lo cual se traduce en dinero que van a dejarle al país.

A SUPERAR

De acuerdo con Francisco Troncoso, ornitólogo y asesor ambiental consultado para este especial y amante del aviturismo, la Sierra Nevada de Santa Marta es por excelencia el sitio que todos desean visitar, mientras que en ese sector se encuentran 22 aves endémicas (únicas en un lugar), en otros lugares del país se encuentran pequeñas cantidades.

Además, la experiencia para un observador va más allá del éxtasis que siente al ubicar con los binoculares, aunque sea por unos segundos, una de estas especies únicas y aunque eso no tiene precio, la Sierra Nevada y los páramos o zonas protegidas aportan una especie de libertad que no consiguen estos viajantes en sus países.

Aparte de la Sierra Nevada, otras de las zonas apetecidas son la Serranía del Perijá, ubicada en límites con Venezuela, la sabana de Bogotá, en especial la laguna de La Florida donde hay tres especies endémicas.

Les siguen el cañón del río Alicante, Magdalena Medio, el Parque Nacional Natural Katíos, Chocó y Antioquia, el Parque Nacional Natural Utria, en la costa Pacífica.

Francisco Troncoso señala, que aún hay problemas para visitar algunas zonas interesantes como Caquetá, Putumayo y Nariño.

Parques Nacionales Naturales publicó dos libros con 36 fotografías de los pájaros más representativos de los santuarios de fauna y flora de Iguaque, Boyacá, y Los Flamencos, La Guajira, dos lugares emblemáticos para aquellos que son felices manteniendo la cabeza levantada y los ojos y oídos alertas para los pájaros.

En la de Iguaque, por ejemplo, aparece el abanico cariblanco, Golden-fronted Whitestart, un pájaro de 14 centímetros, endémico, cuya cola negra y larga lo diferencia de otras especies de su género.

El Cardenal guajiro, ave insignia del desierto guajiro y totémica, animal sobrenatural de la cultura wayúu, tiene un lugar destacado en la guía de Los Flamencos, declarado área de importancia para la conservación de aves.

Paradójicamente, A Guide to the Bird of Colombia, de Steven Hilty, es la guía de aves más reciente y fue publicada hace 23 años.

«Las condiciones de seguridad han mejorado y ahora podemos visitar ciertos lugares a los que antes no podíamos acceder», afirmó el ornitólogo Francisco Troncoso.

Felipe Jaramillo, presidente de ProColombia, declaró a Revista Semana, que Colombia Birdwatch, Manakin Nature Tours, Nature Colombia y Uncover Colombia comercializan rutas en ferias internacionales como Birdfair, que es uno de los encuentros de expertos más importante en avistamiento de aves del mundo. Estas firmas vendieron 200.000 dólares en paquetes y lograron interesar a empresarios del turismo de Cuba, Argentina y Honduras.

Ángela Gómez, gerente de Nature Colombia, una de las pioneras en el tema, dice que hace ocho años hicieron tres tours en doce meses y ahora van más de 30 con unos 250 clientes. “Hace una década pocos extranjeros estaban dispuestos a asumir el riesgo de venir a Colombia. Pero hoy, gracias a las mejores condiciones de seguridad, visitan lugares que antes nunca hubiesen recorrido como Guaviare o Vichada”.

Para no desaprovechar esta riqueza, el país debe preservar las zonas y el hábitat de estas especies. Alonso Quevedo, director ejecutivo de ProAves, una ONG que se dedica a conservar las aves colombianas, afirma, que hay 139 amenazadas o en vía de extinción por la deforestación, la minería ilegal, el monocultivo y la ganadería extensiva.

ProAves trabaja en aras de preservar ciertas zonas, entre las que se destacan, El Dorado, la Sierra Nevada de Santa Marta, Reinita Cielo Azul, en Santander, El Paujil, entre Boyacá y Santander, Arrierito Antioqueño, al norte de la cordillera Central, Las Tangaras, en Chocó y Colibrí del Sol, en Urrá. Todas tienen nombres de pájaros en peligro de extinción.

 

Pie de foto

Francisco Troncoso, biólogo ornitólogo.

 

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