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El río Magdalena se ‘traga’ vías y tierras productivas

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Alarmante es la situación que se vive en el departamento del Magdalena, en el municipio de Salamina y sus alrededores, donde las vías por las que se movilizan ganaderos y agricultores de la zona están a punto de desaparecer por la erosión ocasionada por el río Magdalena.

Daniela Pirela Wisman

De acuerdo con el alcalde de Salamina, José Díaz Marchena, se prenden las alertas no solo por la amenaza de que desaparezcan 2.4 kilómetros de vías, sino, porque también se afectarían 100.000 hectáreas de tierra. Asimismo, las inundaciones podrían afectar a las comunidades que se encuentran cerca de la zona.

“Este fenómeno de erosión ya lo evaluamos en un consejo extraordinario de Gestión del Riesgo y dispusimos de algunas máquinas para trabajar en la zona afectada; aun así, urgen recursos y apoyo de la instancia nacional que permitan evitar que el río Magdalena cause una emergencia”, indicó el mandatario local.

La erosión del río Magdalena es acelerada y amenaza con provocar una tragedia peor que la de diciembre de 2010 en el sur del Atlántico, ante esto, Julián Saade, director Ejecutivo Asoganorte, manifiesta, que “la mala noticia es que, si ello llegara a ocurrir, la catástrofe será más grande que la acontecida en el Canal del Dique en el sur del Atlántico”.

Esta afirmación del Director Ejecutivo de Asoganorte se basa en dos aspectos fundamentes: primero, el volumen de agua del río Magdalena es mayor al del canal del Dique; segundo, hay pendientes del río Magdalena hacia el departamento del Magdalena y estas van desde el río hasta las cabeceras municipales; el agua va a correr sin obstáculos buscando su cauce natural y va a inundar no solo las 100.000 hectáreas de tierras, también a Pivijay, Salamina, El Piñón y muy probablemente, a Cerro de San Antonio”.

DECLARATORIA DE CALAMIDAD PÚBLICA

En el Consejo Extraordinario de Gestión del Riesgo de Desastres realizado en el municipio de Salamina, se analizó la problemática ocasionada por el fenómeno erosivo que afecta al kilómetro 2.4 de la vía que comunica a los municipios de Salamina y El Piñón, situación que tiende a agravarse cada día más por las arremetidas del río Magdalena, que amenaza con llevarse la carretera que intercomunica los municipios y si no se toman prontas y eficientes medidas, ello derivará en una emergencia grave para las zonas aledañas.

En ese sentido, se realizó la reunión presidida por el alcalde de Salamina, José Díaz Marchena, a la cual asistieron también, Rafael Gari Montenegro, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres y coordinador del Consejo Departamental; Gregorio Romero La Marck, comandante de la Estación de la Policía Nacional, entre otros representantes de entidades municipales.

Durante la mesa de socialización se trabajaron en algunas soluciones. Por su parte, la Gobernación del Magdalena se comprometió a disponer del banco de maquinarias (una retroexcavadora, un vibrocompactador dos volquetas y un carrotanque), además de la alimentación y estadía de los operarios.

Rafael Gari Montenegro, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres del departamento del Magdalena, propuso “desviar la vía en el sector donde se pueda producir la afectación de erosión, para esto, se llegaron a algunos acuerdos con los dueños de los predios en esa zona”.

Por su parte, el Instituto Nacional de Vías, Invías, se comprometió a apoyar con estudios técnicos especializados en el caso y, la gestión de recursos para dar una solución definitiva a la problemática.

UNA TRAGEDIA QUE NO ES NUEVA

Hace aproximadamente dos años, la gobernadora del Magdalena, Rosa Cotes; el director de la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena, Cormagdalena, Alfredo Varela De la Rosa; y el alcalde de Salamina, José Díaz Marchena, recorrieron los puntos más críticos afectados por la erosión y socavación ribereña en el corregimiento de Guáimaro.

Como solución a la problemática, el director de Cormagdalena, Alfredo Varela, sugirió la declaratoria de emergencia por parte de la Administración Municipal y Departamental, con el fin de agilizar la disposición de los recursos provenientes del Órgano Colegiado de Administración y Decisión, Ocad del Río que ascienden a los $2.700 millones de pesos.

“Estos recursos eran para mitigar el impacto que se produce en estos momentos, no son la solución definitiva”, explicó el Director de Cormagdalena y razón tenía, porque hoy los habitantes y autoridades aclaman la intervención urgente para que este tramo de vía no desaparezca y las comunidades sufran las consecuencias de ello.

LO POSITIVO

De acuerdo con Julián Saade, director Ejecutivo de Asoganorte, el lado positivo de la problemática es que las autoridades gubernamentales están hoy a tiempo de prevenir que esta problemática se salga de las manos.

Es importante mencionar, que en este sector hay unas 2.000 hectáreas de palma africana, agricultura de pancoger, ganadería, “es una tierra prodigiosa y rica, pero desafortunadamente le ha faltado la planificación estratégica.

Es el momento para que Invías, Prevención de Desastres, Gobernación del Magdalena y las autoridades locales de los municipios afectados inviertan recursos y se trace un plan de acciones para prevenir el desastre”.

A pesar de las visitas de las autoridades y de Invías al lugar, las acciones no han pasado de ser tan solo una declaratoria de emergencia. “No se ha hecho nada, la prensa, los gremios y el sector privado deben articularse para solicitar que el Gobierno Nacional no sea negligente frente a posibles consecuencias devastadoras para la economía de la región Caribe”, puntualizó el Director Ejecutivo de Asoganorte.

 

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