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Editorial & Columnas

Los Millennials

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Por: Cecilia López Montaño

 

Se definen los millennials como esa generación de jóvenes nacidos al final de los 90s y la primera década del siglo XXI que se diferencian en muchas de sus características de las generaciones mayores. La han definido como digital, hiperconectada y con altos valores sociales y éticos. Además, con absoluta conciencia de que deben considerarse como ciudadanos del mundo y precisamente por ello entienden como nadie el tema de la sostenibilidad y los impactos del cambio climático.

Así sea luchando contra la adversidad que enfrentan especialmente los que no pertenecen al mundo desarrollado donde muchas de sus frustraciones pueden ser otras, coinciden en estar mejor preparados que las generaciones anteriores y definitivamente sin teléfono celular, sin computador no pueden sobrevivir. Son unos duros en el manejo de datos, no se deprenden un segundo de su celular así sean «flechas» y manejan a la perfección todos esos programas que siguen siendo un misterio para muchos de sus mayores. Por ello sin la presencia de esta generación no sobrevivimos fácilmente. ¿No son sus nietos los que les cuentan cómo salir del lío de un documento que se les perdió en el computador o como hacer para que suene su celular? Sí, es una generación distinta a las demás y sinceramente creo que todavía no es suficientemente comprendida.

Algo que nos causa mucha envidia a los adultos es que son conscientes de su físico y se matan por estar, como ellos mismos se definen, Fit, es decir, absolutamente delgados y conscientes de su figura, de la vida saludable. De paso eso los lleva a tratar de frenar ese consumismo que tiene al planeta en peligro. Como nietos son maravillosos porque no han perdido del todo su vínculo con los abuelos, con sus historias, con sus enseñanzas, aunque no tienen mucho tiempo porque los absorbe su mundo.

Para los que trabajamos con ellos encontramos que además de valorarlos hay temas que tenemos que aportarles, por su propio bien y por el futuro de las sociedades a las cuales pertenecen. Por este contexto que se vive en Colombia donde parece que la ética pasó de moda, es necesario insistirle con que no basta con ser brillantes, informados y técnicamente insuperables, sino que esos principios fundamentales para vivir en sociedad no han pasado de moda. Cuando líderes desprecian la ética, cuando el dinero abre todas las puertas en esta sociedad tan contaminada por la cultura narco, tenemos los adultos, sus jefes, que insistirles que hay principios que nunca se pueden violar, entre ellos el respeto a los derechos de los demás.

La inteligencia, la preparación académica para quienes tienen esa oportunidad, no borran la obligación de cumplir con las responsabilidades que asumen. Tampoco eliminan el respeto a quienes tienen más experiencia y llevan una vida trabajando, y es necesario recordarles que tienen que distinguir entre las buenas prácticas y aquellas que deben ser censuradas.  Claro que el futuro está en la juventud, pero la experiencia cuenta y es necesario que no se desprecie porque los engrandece. Advertirles que por ejemplo no respetar los derechos de propiedad intelectual los convierte en seres no éticos así la presidenta de la Cámara esté envuelta en ese pecado y siga como si nada.

Protejamos a estos maravillosos millennials de este contexto terrible que los rodea y que puede llegar a confundirlos. La ética es tan importante como el conocimiento. Nada sacan con ser brillantes si rompen reglas claras de comportamiento así muchos adultos lo hagan en este país y aparentemente no les pase nada.