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Columnistas

Los centros históricos

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Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza*

La importancia de los centros históricos radica en su capacidad de generar fuentes de empleo, impactan positivamente al turismo, la cultura y múltiples beneficios sociales, el desarrollo territorial se aprecia como una alternativa para alcanzar un desarrollo integral de estos espacios. Simbolizan las ciudades; forjan la identidad cultural y calidad de la vida urbana y sirven de guía para un desarrollo moderno equilibrado de las zonas en que se encuentran. En muchas ciudades, especialmente las llamadas intermedias, su revitalización traduce resultados altamente positivos y esperanzadores. 

El centro histórico de Santa Marta, más que un legado del ayer, debe ser una construcción de nuestro presente de cara al porvenir, un motor poderoso desde el que bien y mejor pueda plantearse un nuevo esquema de ciudad, cambio y transformación en su estructura urbana que permita ser señalada como el germen de un moderno modelo de ciudad, y pasar de un diseño monocéntrico a uno policéntrico; en el que los centros urbanos en contexto de carácter histórico adquieren un papel protagónico, particularmente por cuanto es prioridad, universalmente hablando en cuanto a políticas urbana, regenerar en importante medida las zonas deterioradas y consolidar las que no ofrecen calidad de vida a sus pobladores. 

Se trata de prever su crecimiento, incorporar aspectos puntuales sobre el centro urbano, que por el origen novohispano tiene un patrimonio edificado de gran valor cultural y potencial turístico, que en las estrategias a este tenor se les denomina ciudades coloniales, caracterizadas por contar estructura monocéntrica, en donde se concentra la sede de los poderes político, religioso y económico; alta densidad de edificaciones de valor patrimonial histórico y artístico de siglos anteriores; y, un trazado urbano que, mantiene formalidades correspondientes de sus inicios fundacionales. 

Los centros históricos, que J. Hardoy define como aquellos asentamientos humanos vivos, fuertemente condicionados por una estructura física proveniente del pasado; debe ser objeto de acciones de rehabilitación, rescate y renovación como interés primordial, tenerse en cuenta la conservación del patrimonio edificado y la puesta en valor de dichas zonas centrales que tienen un enfoque histórico y patrimonial, ya que construyen un nuevo elemento dentro de la estructura urbana citadina y permiten afirmar que privilegiar el carácter histórico de los centros urbanos demanda en principio, disgregar los factores de centralidad. En este sentido, el concepto mismo de centro histórico, como postura ante los centros urbanos, resulta contemporáneo y permite ubicarlo, como ya dijimos, más como una creación del presente, que como herencia del pasado.

Centro histórico, como concepto, es elemento contemporáneo dentro de la estructura urbana de la ciudad de origen novohispano, por lo que resulta conveniente orientar la discusión hacia sus posibles impactos e implicaciones que sobre la estructura urbana de la ciudad generan. En principio, la misma fragmentación de los componentes de centralidad que demanda la conformación de centros históricos, permite ubicarlos como elementos detonadores de un modelo de ciudad policéntrico.

Lo que hoy conocemos como importancia y puesta en valor de los centros históricos suma un conjunto diverso de ideas y conceptos que han permitido su rescate, renovación y adaptación, mediante diversas teorías y metodologías, en este sentido el desarrollo territorial y su acercamiento integrador ofrece múltiples oportunidades para lograr exitosas contribuciones al desarrollo de los centros históricos. Las vocaciones y la identidad es la oportunidad de ofrecer diversidad y diferenciación a los centros históricos como productos no solo turísticos sino de significado para la población en general.

Existen múltiples alternativas de mejorar las condiciones de los centros históricos y una gran cantidad de información referente a metodologías y casos de éxito que pueden adaptarse siempre y cuando contemplen y respeten a la población local integrándola y al mismo tiempo ganando su atención y esta se involucre en los proyectos. de esta naturaleza, debido a que tienen grandes consecuencias en la gobernabilidad y aceptación por parte de la población, lo que impone hacer del nuestro una verdadero emporio de progreso que ayude a consolidarnos en contexto de superiores y definitivas definiciones de cara al porvenir.