Editorial & Columnas
Una óptima movilidad
Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza
Grave y funesta por decir lo menos, la situación de la movilidad en Santa Marta y el Magdalena. Carecemos de conexiones, interconexiones, vías, puentes, avenidas, señalizaciones, ciclovías y demás otras muchas necesidades, lo que amerita la instalación, implantación y permanente implementación de un observatorio ciudadano de movilidad y transporte público, lo que debe ser aspecto importante y trascendental para nuestra historia y un grande reto a resolver y superar, en lo que ayudará e importante será ante la ineficiencia gubernamental en ambas administraciones, el apoyo, visión, crítica constructiva y aportación de todos nosotros, que es como vamos a encontrar la solución a este problema, hoy más que nunca postergado.
Es este un tema que crece en la anarquía, lo opaco, el desorden y amenaza caos, lo que clama el interés que la comunidad pueda transitar en un transporte cómodo, limpio, moderno, seguro, contribuya a una superior calidad de vida y de paso genere más empleos con la inversión en la renovación de un transporte que se pueda ir modernizando en beneficio de todos. Un Observatorio Ciudadano, que lo encabecen líderes sociales, academia, sectores público y privado, así como todas y cada una de las fuerzas vivas de la ciudad y el departamento, en contexto de sopesadas y validas ideas, acciones a desarrollar, propuestas y demás que sin excepción a todos beneficien.
Que las aportaciones que se alleguen generen para bien mejores condiciones, opciones y alternativas de solución para los usuarios del transporte público, para quienes usan la bicicleta y otros medios de locomoción, en lo que importante sea la coordinación para prevenir los accidentes con los peatones y superar los obstáculos que fueren, en lo que esencial es el diseño de una política pública donde acuerden y conjunten las distintas visiones sobre este especial particular, en la certeza que se trata de llegar a las soluciones mejores que nutran ese desarrollo que exige la ciudadanía y sociedad toda.
Este observatorio, ojalá permanente, marcará diferencia. Hoy la democracia debe ser vigilante y tener ese carácter. Ser vital en la aportación y participación de una sociedad ya no silenciosa, sino más activa, proactiva, que ayude a construir y no quedarse en la diatriba o la crítica, sino aportar en el diálogo, mostrarse, exigir apertura gubernamental, que se atiendan sus inquietudes y se tenga en cuenta la visión de todos. Observatorio al que lleguen visiones, expectativas, planteamientos y exigencias viables de todos los sectores e individuos de la sociedad que pueden aportar a las soluciones colectivas.
Es encaminarnos a resultados prontos. No se puede postergar más este grave problema. Si queremos una comunidad y territorios competitivos, es de los primeros asuntos a resolver. Tema transversal este a calidad de vida, seguridad, mejora del transporte público, una sociedad menos contaminada, más segura, con mayor aprovechamiento de nuestro tiempo útil a nuestra familia. A nuestra recreación, esparcimiento, enriquecimiento personal y que no sea en el tráfico, en el transporte público o en el uso del vehículo donde perdamos horas diarias por falta de planeación como sucede.
Es ir hacia una sociedad civilizada, preparada, crítica, que aporte unida iniciativas mejores como instrumento, facilitación y nunca obstáculo. Abrirse con tales desarrollos las puertas para este tipo de mecanismos, de procesos, de integraciones, que nos vamos a ayudar, en la verdad que todos queremos el mismo resultado y podamos apostarle a utilizar más el transporte público. La apuesta es para que se amplíen las vías, se construyan nuevas, se renueven otras, se contamine menos, fiscalicemos todos, haya una clara transparencia, se cumplan metas y objetivos, se acaben los tropiezos, la información que sea necesaria fluya y no sea privilegiada, lo que será una nueva forma de gestión y participación ciudadana.
