Unidad Investigativa
“El único criterio de Isis Navarro para tomar decisiones es la plata”: Esteban Zambrano
Con documentos oficiales, el exfuncionario de la Secretaría de Desarrollo Económico y subalterno de la actual gerente de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta (Essmar), denunció lo que serían varias irregularidades de su exjefe en esa dependencia y que la dejan mal parada de cara a la difícil labor que acaba de asumir. Alerta igualmente, que en algunos casos la potestad disciplinaria está a punto de extinguirse.
Por: José D. Pacheco Martínez
Uno de los hechos curiosos o cuestionables, según se mire, de los gobiernos de Fuerza Ciudadana fue sin duda el constante cambio de los miembros del gabinete según los intereses del alcalde de turno y el candidato a sucederlo: salían para apalancar campañas y regresaban luego a cubrir las ‘embarradas’ de sus compañeros. Isis Navarro, según ella misma describe, fue una de esas fichas del Caicedismo que se movió por diferentes cargos en varias de las secretarías e instituciones descentralizadas del Distrito.
“Yo estuve como gerente de la Umata (Unidades Municipales de Asistencia Técnica Agropecuaria) hasta el 31 de diciembre de 2017, pero ese cargo cambió a Subsecretario de Desarrollo Económico y estuve hasta enero de 2018, en ese tiempo también fui Alta Consejera encargada para la Sierra Nevada, después me fui y regresé en enero de 2020 como Secretaria de Desarrollo económico, me encargan del Instituto de Turismo, después, me nombran asesora del despacho de la alcaldesa y tuve por encargo la gerencia del Mercado público de Santa Marta”, rememoró Isis Navarro en entrevista con este medio
Hoy, su nombre vuelve a estar en la palestra pública no solo por su abrupta salida de la dirección para el Caribe de la Agencia Nacional de Tierras y la evidente fractura al interior del ‘progresismo’ en el departamento del Magdalena, sino también, porque acaba de ser designada Agente Interventora de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta (Essmar), entidad que arrastra un cúmulo de problemas producto de la deficiente gestión de quienes han estado al frente.
Como se sabe, la Essmar fue intervenida en el año 2021 por cuenta de su poca capacidad financiera y las pérdidas que reportaba luego de cada ejercicio contable, hoy, ese déficit supera los $100.000 millones y las soluciones que pretendía encontrar la Superintendencia de Servicios Públicos al tomar el control de la empresa, se han ido diluyendo en confrontaciones sindicales, politiquería y corrupción, tal y como denunció en esta tribuna, Pedro Sánchez, antecesor de Navarro en el cargo.
‘Falsas estadísticas de Gestión’
Con este difícil panorama de presente, llega Isis Navarro a la Esmmar, con la misión de cumplir ciertos objetivos en aras de ‘levantar’ una entidad que desde su nacimiento va camino al despeñadero, necesitada, desde hace mucho tiempo, de que se eleven sus indicadores de gestión. Estos, según el Departamento Administrativo de la Función Pública, sirven “para medir el avance o detectar fallas en el logro de los objetivos o cumplimiento de metas en un periodo de tiempo determinado”.
Precisamente, las capacidades de Isis Navarro para poner a ‘rodar’ una empresa que hace mucho tiempo está frenada, fueron cuestionadas por Esteban Zambrano, quien durante un poco más de seis meses fue subalterno de Navarro en la Secretaría de Desarrollo Económico y pudo conocer de primera mano cómo es su ejercicio administrativo.
Zambrano presentó a la redacción de OPINIÓN CARIBE una serie de documentos que darían cuenta de la ‘ineptitud’ de Isis Navarro y la utilización de estrategias abiertamente ilegales para dar apariencia de eficacia y notable desempeño. Estas denuncias tienen que ver con la inserción de estadísticas falsas en las plataformas de seguimiento a la ejecución y cumplimiento de los objetivos del Plan de Desarrollo.
El primer cuestionamiento que hace Zambrano al informe de gestión que conoció a finales de 2019, tiene que ver con el cumplimiento de una meta relacionada con la creación del Consejo de Desarrollo Rural, Pesquero y Ambiental (Coderpa), la cual se protocoliza con la entrega de un documento donde se hacen constar los procedimientos seguidos para la constitución del cuerpo colegiado y la aprobación de la sesión, presupuestos y programas a desarrollar en la próxima vigencia.
“Cuando yo llegué teníamos que hacerle el cierre al Plan de Desarrollo de 2019, me encontré que ya había denuncias. Una es un informe sobre la creación del Coderpa, que es el comité que toma las decisiones para la inversión de recursos de la parte rural, ambiental y pesquera. Entonces, aquí está el informe, quien lo hizo, Douglas Vera, Rafael Delavalle, pero, esta firma fue escaneada, no es la firma de Douglas Vera”, dijo Zambrano. Para demostrar esta afirmación, exhibió una comunicación de Vera a la Alcaldía Distrital de Santa Marta denunciando la falsedad del contenido del documento y la firma que aparece junto a su nombre.
Sobre este asunto en concreto, el informe de seguimiento y validación a las metas del Plan de Desarrollo Distrital 2016-2019 firmado por Manuel V. Fernández Arroyo, Subsecretario de desarrollo rural para 2019, que sigue los lineamientos del Sistema de Información y Gestión para la Gobernabilidad Democrática (S.I.G.O.B) de la Alcaldía Distrital de Santa Marta asignadas a la subsecretaria de Desarrollo Rural, explica que: “Es preocupante que uno de los documentos de soporte de cumplimiento de la meta encontrado sea un documento […] en el cual se afirma que se constituyeron los 4 Consejos Corregimentales, pero solo aporta como anexos y evidencia de ello las actas de constitución de los consejos de Bonda y Taganga, pero no de los consejos de Minca y Guachaca. Y, además, una de las firmas que validan dicho informe es una firma escaneada de un funcionario de la Subsecretaria quien afirma que dicha firma en ese documento fue falsificada”.
Esteban Zambrano también denuncia, con base en documentos oficiales, varios vacíos en el programa La Sierra Vuelve a Sembrar, uno de los productos intelectuales de Isis Navarro y del cual se siente orgullosa, según dijo en entrevista concedida a este medio. De acuerdo con el denunciante, las acciones realizadas en el marco de esa iniciativa son falsos y se remite una vez más a la auditoría adjunta con esta nota.
“Revisando los registros, se constató en los Informes de actividades realizados en el marco del proyecto «La Sierra Vuelve A Sembrar» que se comercializaron entre los periodos comprendidos entre el 4 de mayo al 30 de diciembre del 2017, 300 toneladas de productos agrícolas; y entre el periodo comprendido entre el 2 de agosto al 13 de septiembre del 2018, 72 toneladas de productos agropecuarios. Sin embargo, en los informes de actividades, es decir del año 2017 y 2018, no se encontraron anexos o documentos que soporten las cifras reportadas en los informes al igual que ninguno de los informes cargados tienen firma alguna que le de validez a la información reportada”, sentencia el documento.
Otra de las críticas que hace Esteban Zambrano a la gestión de Navarro, tiene que ver con los datos que soportan la meta relacionada con la Relación productiva del 90% entre las áreas sembradas y cosechadas, los cuales, según lo reportado en ese momento en el Sigob, no evidenciaba la interacción con el campesinado, público objetivo del programa, ni ponía en práctica las políticas públicas del sector agrario.
“No se encontró cifra o dato alguno que permita relacionar un aumento entre las áreas sembradas y las áreas cosechadas. Los documentos son caracterizaciones de los predios visitados a productores agropecuarios inscritos en el proyecto. La Sierra vuelve a sembrar y todos los informes de actividades relacionados en esta meta se encuentran sin firma alguna por lo que carecen de validez”, se lee en el informe de auditoría.
Zambrano hace énfasis en estas circunstancias de hecho, teniendo en cuenta la importancia de las evidencias y el valor probatorio de las mismas en el sector público, más aún, cuando se trata de verificar el cumplimiento e impacto de las políticas públicas y la correcta ejecución de los recursos públicos. En este punto, hace zum a dos situaciones más bien risibles que destaca el informe de seguimiento y validación a las metas del Plan de Desarrollo Distrital 2016-2019 en torno a aumentar la producción por hectárea a más de ocho toneladas y que, según él, pone en evidencia la ‘chambonearía’ del funcionario a cargo del área cuestionada.
“Registros de Documentos encontrados no permiten determinar si hubo o no un aumento en el rendimiento promedio por hectáreas superior a 8 toneladas. Adicionalmente, dos de los tres registros de documentos son escritos dirigidos a la UMATA por la misma Gerente de la época, Isis Navarro, en la que ella misma le está comunicando la implementación de un proyecto y el resultado de este”, dice en uno de sus apartes el documento.
Al ser interrogada por estas certificaciones, Isis Navarro hizo una reflexión sobre lo que son evidencias verificables y no verificables y la conducencia de éstas para probar los hechos que presentan, rechazando de plano haber expedido certificaciones encaminadas a demostrar el cumplimiento de indicadores de gestión.
“Hablar sobre supuestos de una persona, sobre mí que soy mujer, un hombre, metiéndose conmigo, o sea, diciendo que yo… es que ni siquiera tiene sentido la denuncia: que yo decía que cumplía unas metas y no cumplía. Te voy a decir una cosa, el Sigob era una herramienta de verificación de las tareas que tenía la Alcaldía, el seguimiento lo hacía la Secretaría de Planeación, […] Yo no puedo decir que la Umata en cabeza de Isis Navarro capacitó a 200 campesinos, o sea, la secretaria de Planeación tiene que ser muy estúpida para ver eso, hay también que ponerle (lógica)”, comentó Isis Navarro, no obstante, los documentos firmados por ella certificando, presuntamente, el cumplimiento de metas a su cargo, existen.
Esteban Zambrano enfatiza en que las conclusiones del informe de auditoría son demoledoras en casi todos los escenarios de análisis de la documentación cargada en la plataforma Sigob por las dependencias de la Alcaldía de Santa Marta y revisadas, como sugiere Isis Navarro, por el secretario de Planeación Distrital de la época.
“Son 31 metas dentro del PDD 2016-2019 que están a cargo de la Subsecretaria de Desarrollo Rural a fecha 31 de diciembre de 2019. Según información consignada en el SIGOB, el 74 por ciento de las metas se encuentran finalizadas; Es decir, 23 metas se encuentran finalizadas”, dice el informe y a renglón seguido, aclara: “Sin embargo, al revisar los «Registros de Documentos cargados al SIGOB en cada una de las 31 metas, se pudo constatar que solo el 19 por ciento de las metas se encuentran finalizadas, es decir 6 metas de 31. Para el caso de las demás metas, los registros documentales no permiten verificar el valor consignado de la meta en el SIGOB y/o los registros documentales no guarden relación con la meta determinada dando como resultado 25 metas sin finalizar”.
¿Piedra en el zapato?
La Sierra vuelve a sembrar, proyecto ideado y puesta en marcha por Isis Navarro, fue objeto de un fuerte escrutinio por parte de Esteban Zambrano, quien insinuó que desde la Secretaría de Desarrollo Económico se torpedeó el proceso para habilitar una Entidad Prestadora del Servicio de Extensión Agropecuaria (Epsea) en el año 2019, para poder ejecutar los recursos que se habían aprobado previamente con actas de reuniones tachadas de falsas por varios de los que aparecen como firmantes.
“La Sierra vuelve a sembrar no tenía cabida ya el año 2020. En el 2019 estaba la Ley 1836 y dos decretos reglamentarios que definitivamente ya no le daban espacios si no a las Epseas: Entidades Prestadoras de Servicio de Extinción Agropecuaria, yo le decía a Isis que la apuesta nuestra era que nos convirtiéramos en Epseas. Lo primero tiene recursos, segundo maneja cinco dimensiones y la manera de evaluar esas dimensiones es la proyección geométrica que definitivamente para poder mover esos indicadores tiene que pasar algo en favor de los campesinos”, comentó Zambrano, quien también mostró documentos de las gestiones realizadas por él en ese sentido y en ese año.
Relató el denunciante, que como subsecretario de Desarrollo Rural empezó a moverse en busca de información relacionada con los procedimientos que han de seguirse ante la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) para conseguir la habilitación, pero se encontró con una barrera infranqueable que, desde su perspectiva dio al traste con esa intención, privando a los campesinos de la ciudad de los beneficios que ofrece la Epsea.
Durante sus casi siete meses en esa oficina, no pudo avanzar un solo metro en esa iniciativa porque, a su modo de ver había un complot encaminado a que el programa La sierra vuelve a sembrar siguiera funcionando y poder acceder a los recursos que en el marco de este se ejecutaban. Precisa que en esa labor de entorpecimiento jugó un papel importante una persona llamada Cristian Navarro.
“Estuve pidiendo de manera formal y a través de WhatsApp el estado del proceso desde el 17 de marzo, pero solo me enteré el 23 de abril que la solicitud había sido radicada una semana antes y no a principios de año como me dijeron en múltiples ocasiones. Y luego, el 22 de mayo, a través de personas de la ADR que Cristian Navarro ha atendido a nombre de la Subsecretaría de Desarrollo Económico este proceso”, comentó Esteban Zambrano.
Uno de los paquetes de documentos aportados por Esteban Zambrano se titula Epsea y contiene un cruce de correo con diferentes personas y anotaciones de las impresiones de este sobre las actitudes y mentiras que según él iba descubriendo tras adentrarse más y más en el asunto de su interés. También una misiva dirigida a la entonces secretaria General, Ingrid Aguirre, donde hace una explicación detallada del fracasado procedimiento.
“Pretender justificar que no se pudo llevar a feliz término el proceso para que la SSDR fuera habilitada por parte de la ADR como EPSEA gracias a un error o falla de comunicación nuestra, es un exabrupto”, dice la comunicación en uno de sus apartes. Más adelante, advierte: “en el documento que adjunto, demuestro con argumentos y pruebas que desde el primer momento su equipo de trabajo: Clodomiro Garcés -el me lo envía por WhatsApp el día 13 de mayo- y Cristian Navarro, quien habló con la encargada de la ADR el 15 de mayo y quedo de enviar la documentación estuvimos pendientes y nunca lo hicieron. […] Las subsanaciones se habían podido hacer en máximo dos días, pero ella bloqueo toda posibilidad de hacerlo como queda evidenciado en el documento que adjunto”.
Por su parte Isis Navarro, asegura que el procedimiento no fue fallido pues, en abril de 2021 la Agencia de Desarrollo Rural habilitó la Subsecretaría de Desarrollo Económico como Epsea, obviando que las denuncias de Zambrano se refieren a un proceso iniciado dos años antes. “No entiendo como ponen en duda la agilidad de un funcionario por la denuncia de una sola persona, cuando aquí en Santa Marta hay más de 10.000 personas que me conocen y pueden dar fe de mi trabajo, más de 10.000 y personas reconocidas de aquí, no como quien me denuncia que no es de Santa Marta”, anotó.
Ver Resolución 093 de 2021 de la ADR acá.
Finalmente, Zambrano aseguró que puso en conocimiento del entonces gobernador, Carlos Caicedo y la alcaldesa, Virna Jhonson, de todas las situaciones que consideraba rayaban en la ilegalidad, pero, contrario a la lógica, lo que recibió fue la carta de despido.
Ver documentos completos aquí.
