Editorial & Columnas
La discusión por los 500 años debe darse
Por: Iván David Correa
Definitivamente, la discusión suscitada por las declaraciones del ministro de cultura, Juan David Correa, suscitaron una enorme polémica por elegir las apreciaciones de una conmemoración en lugar de una celebración por los 500 años de Santa Marta, declaraciones que suscitaron una controversia igual de enorme por las palabras del alcalde Carlos Pinedo, que tildó de afrenta lo dicho por el ministro, y que generó tanto resistencia como de un lado como apreciaciones positivas del otro.
Soy partidario de que toca dar la discusión y de que es bueno que otros actores del sector cultural, de la historia, de los sectores que antes no se visibilicen esta vez lo haces, a final de cuentas es una celebración en la que también debe estar inmerso el Gobierno Nacional, por ser la primera ciudad en Sudamérica que llega a este majestuoso número. Revisando en los anales de la historia, Santa Marta guarda una historia particular, llena de resistencia y llena de contrastes, una ciudad que guarda tanta simbiosis entre el pasado indígena y el español, una ciudad que fue quemada infinidad de veces por la tribu Tayrona entre 1500 y 1600, que los españoles tardaron más de 100 años en derrotarlos por la ferocidad y el desempeño mostrado en batalla, tiene poco que ver tal vez con el hecho de que la ciudad fuera de las dos ciudades colaboracionistas con el régimen realista al momento de las guerras independentistas de la segunda mitad del siglo XIX.
Tal vez nuestra historia no sea del mismo calibre épico que el de Cartagena ni haya tenido tanta resonancia, en parte porque ni el pueblo ni las élites han tenido por los años de fundada Santa Marta, un sentido de pertenencia por lo nuestro ni un sentido de magnificencia por nuestro pasado, como si lo han tenido ciudades como Barranquilla o Cartagena.
El debate está sobre la mesa y es fascinante que lleguemos a darlo, es importante que la Academia de Historia del Magdalena, el programa de Historia y Patrimonio de la Universidad del Magdalena, el sector Cultura de la ciudad, representado no solamente en la Administración, sino también en los cientos de gestores de proyectos culturales que hay en Santa Marta, los empresarios, y la misma ciudadanía tenga palabra en esta discusión, la historia de Santa Marta ya no puede pasar de agache nunca más, ya es tiempo de que las casonas con tendencia republicana y barroco dejen de caerse a pedazos, de qué edificios como la Casa Madame Augustine o la antigua sede del Concejo, o incluso la Casa Consistorial donde funciona la Alcaldía de Santa Marta, que nuestro patrimonio tangible e intangible sea rescatado, esas son las discusiones que toca dar, esas son las discusiones que los samarios requieren y no discusiones estériles sobre qué artista invitar.
Necesitamos discusiones, conversaciones acerca de cómo celebrar los 500 años y soy partícipe y entusiasta de cada una de estas, porque claro, Santa Marta necesita más y creo que por años hemos estado en deuda con nuestra casa, con nuestra Perla.
