Editorial & Columnas
Mi Infierno Laboral Naranja, “Todo por ser la sobrina del alcalde de Santa Marta”
Por: Rosa Pinedo Manrique
A pesar de escuchar frecuentemente sobre el acoso, siempre lo vi lejano, totalmente ajeno a mí, pero hoy, inmersa en la desesperación, tengo que alzar mi voz y decir: soy víctima de acoso laboral, por el simple hecho de mis lazos de sangre y de no militar fanáticamente en una ideología que me parece en extremo mesiánico, pobre de contenido, megalómana y antidemocrática, pero por respeto, mis profundas opiniones siempre las callé en mi rol laboral.
Soy funcionaria del Área Funcional de Gestión de Riesgo – AFGR – de la Gobernación del Magdalena desde el 11 de mayo de 2022, gracias a que, afortunadamente, fui vencedora en un proceso de selección llamado concurso de méritos. Tengo que recalcar que mi lugar en la administración departamental NO se debe a la recomendación o palanca de ningún personaje o grupo político, y que siempre he desarrollado mi cargo atendiendo a los principios de competencia, lealtad, eficiencia y honradez. Dan fe de ello mis excelentes resultados en mis evaluaciones de desempeño.
Sin embargo, eso lastimosamente no ha sido suficiente para ganar el mínimo respeto por parte de algunos de los funcionarios de la oficina donde me desenvuelvo. Al contrario, el hecho de que el alcalde de Santa Marta, el Dr. Carlos Pinedo Cuello, sea mi tío ha sido la peor afrenta para ellos, al punto de que me he convertido en un foco de ataques y situaciones irregulares en mi lugar de trabajo que constituyen acoso laboral.
Los funcionarios de la AFGR utilizan los medios de comunicación de la oficina para compartir imágenes y memes agrediendo a mi familia y a mí, desde publicaciones donde se manifiesta que mi familia y yo somos “el alcalde ilegítimo y su narcofamilia” hasta imágenes haciendo alusión al fallecimiento de mi tío. Desde primera hora del día hasta altas horas de la noche he sido sometida a observar sátiras, caricaturas e imágenes injuriosas en canales destinados para información institucional.
El acoso ha trascendido a la esfera de mis funciones, se me ha cohibido de asistir a los municipios a realizar las jornadas establecidas en mi manual de funciones y en los acuerdos de compromisos concertados para la evaluación de desempeño laboral y las pocas veces que se me ha permitido asistir a estas jornadas me han expuesto a labores extensas y extenuantes.
En momentos cuando he solicitado información sobre mis evaluaciones de desempeño he terminado siendo objeto de un llamado de atención y de acusaciones falsas de altanería. También han mermado mis derechos a la continua educación y capacitación al manifestarme que no puedo concurrir a eventos de suma importancia respecto del área que ejerzo, se me niega la participación en los mismos de manera extemporánea y con razones infundadas muy a pesar de haber sido formalmente invitada.
El trato diferenciado del que he sido víctima se debe a cuestiones irrelevantes desde el punto de vista laboral. La realidad es que he sido atacada por mi origen familiar y por la sencilla razón de que el personal de la oficina tiene una preferencia política totalmente contraria a la de mi tío, Carlos Pinedo Cuello.
Soy una mujer y una madre trabajadora quien nunca ha hecho vida política y siento que, en mi calidad de ser humano, merezco respeto, dignidad y tranquilidad. Encuentro triste y desesperanzador, tener que ser atacada de la forma en la que lo he venido siendo.
Que un grupo de personas se hayan empeñado en acosarme, reprimirme y restringirme de una vida laboral satisfactoria tiene nombre y es acoso laboral. Es una situación por la cual pasamos muchas personas y es algo que va más allá de la política o la casta familiar, esto se trata de la dignificación de la vida humana y con este escrito pretendo decirles a mis compañeros de trabajo y a las personas que sufren por esto que no están solas y el momento de buscar ayuda es ahora.
Quiero agradecer especialmente a la firma de abogados ArielQuiroga&Abogados por su oportuna y eficiente asesoría, sin ellos este camino sería más difícil, sobre todo hoy, que gracias al enorme estrés laboral al que soy sometida me encuentro incapacitada.
