Departamento
Silenciosa crisis de salud mental en el Magdalena
Entre 2020 y julio de 2025, el Magdalena registró 111 muertes por suicidio, con Santa Marta concentrando 56 de los casos, lo que refleja una tendencia en aumento y una crisis de salud mental que requiere atención urgente.
El suicidio se consolida como una de las problemáticas sociales y de salud pública más graves del Magdalena. Las cifras recientes del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y de organizaciones locales revelan un patrón sostenido de aumento, especialmente en población joven y masculina.
Un 2025 que podría superar los registros de años anteriores
En lo que va de 2025, Santa Marta ha reportado 14 muertes por suicidio, apenas un caso menos que todo el año anterior (15). De mantenerse la tendencia, la capital departamental cerraría el año con un incremento superior al 30 %.
Datos de la organización Pro Santa Marta Vital, con base en Medicina Legal, indican que solo en el primer trimestre de 2025 se presentaron seis intentos de suicidio: el 83 % en hombres y el 17 % en mujeres.
Cinco años de cifras preocupantes
Entre enero de 2020 y el 15 de julio de 2025, en el departamento se registraron 111 muertes por suicidio, con un promedio mensual de 3,7 casos. Santa Marta concentró 56 de estas muertes.
2020: 36 casos.
2021: 44 casos.
2023: 54 casos, con un pico en abril.
2024: 15 muertes en Santa Marta, pero 515 intentos en todo el departamento.
2025: 14 muertes en Santa Marta hasta julio.
En 2024, el 68 % de los intentos de suicidio correspondieron a mujeres y el 32 % a hombres, aunque en los casos consumados el patrón se invierte, predominando los hombres jóvenes. Los municipios más afectados fueron Santa Marta, Ciénaga, Plato, Ariguaní y Zona Bananera.
Factores de riesgo identificados
Especialistas en salud mental coinciden en que los casos son multicausales. Entre los factores más comunes están:
Depresión y ansiedad no tratadas.
Problemas económicos y desempleo.
Rupturas sentimentales.
Consumo de sustancias psicoactivas.
Aislamiento social y falta de redes de apoyo.
La pandemia de COVID-19 dejó un impacto persistente en la salud mental de la región. El confinamiento y la incertidumbre económica potenciaron los casos, y los estudios epidemiológicos muestran que el aumento iniciado en 2020 no se ha revertido.
Santa Marta, foco urbano
El comportamiento geográfico de las cifras muestra que las zonas urbanas concentran la mayor parte de los casos. Santa Marta y Ciénaga suman más del 60 % de los suicidios del departamento, lo que obliga a repensar políticas públicas de prevención específicas para entornos urbanos, donde los factores de riesgo se cruzan con la violencia, la pobreza y el desempleo.
Un llamado urgente a la prevención
La Organización Mundial de la Salud advierte que el suicidio puede prevenirse con estrategias integrales que incluyan educación, atención psicológica accesible y detección temprana de señales de alerta. En el Magdalena, la disponibilidad de líneas de atención y orientación es clave, pero los expertos insisten en que la comunidad y las familias deben ser parte activa de la detección y el acompañamiento.
Líneas de ayuda
Línea de la Vida Santa Marta: (605) 420 96 16
Línea Nacional de Salud Mental: 192 (opción 4)
Cruz Roja – orientación psicológica: 132
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión del periodista.
