Editorial & Columnas
En rumbo de transformaciones
Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez
Tiene nuestra Santa Marta hoy más que nunca, caminar por sendas de justicia social, fortalecimiento y profundización democrática, en el convenido y convencido saber que la soberanía se ejerce con dignidad, y la libertad plena se acompaña del bienestar, lo que nos ayudará a consolidar nuestro proyecto distrital, que es el de un pleno bienestar y prosperidad colectiva, camino que no se recorre en solitario, sino con un gobierno de la gente, por la gente y para la gente, soportado en valores compartidos cifrados en honestidad, justicia, acercamiento, empatía, gestión eficaz y amor por la población.
En este provechoso itinerario concierne, importa e interesa para toda una administración afirmativa, clara, que no ceda ante las presiones y mantenga en alto las convicciones y los principios que la han guiado. En esta nueva Santa Marta que construyéndose está, la honestidad tiene que ser regla, nunca excepción, el poder herramienta e instrumento para servir con humildad; y, los sagrados recursos públicos destinados perdurablemente y por entero a ser devueltos al pueblo en forma de derechos, programas de bienestar y obras estratégicas.
Definitivo que los cambios y las transformaciones avancen en positivo y con determinación como viene siendo, en el combate frontal y denodado contra la corrupción, la impunidad y los privilegios. Hito fundamental en esta visión de la política que tiene la actual Administración, como es la erradicación de todo lo que nada sea sustancial ni nada signifique para la ciudad y los suyos.
Esencial es igualmente concretar reformas municipales con un profundo calado democrático, social y sin privilegios en marcos de un verdadero Estado de derecho, con la mira puesta en que se sirva siempre a las gentes y a sus superiores causas. Como ciudad tenemos que blindarnos en el progreso y en el bienestar de los nuestros, lo mismo que seguir avanzando sin intervenciones ni intromisiones que afectarnos puedan.
Hacer conciencia plena respecto que nuestra evolución debe y tiene que ser un todo irreversible; y nuestro Alcalde, refrendar su compromiso de defendernos, avanzarnos, proyectarnos, potenciarnos y estar a la altura de la generosidad y grandeza de los nuestros como lo viene haciendo y demostrándose está. Permítaseme reiterar en estas líneas que el camino que recorrer debemos es el de la justicia social, el del fortalecimiento y la profundización democrática en vía de dignidad, sana libertad y pleno bienestar, en la sentencia grata, edificante e incontestable que los cambios y las transformaciones en positivo le pertenecen a la gente; y, que la firmeza del liderazgo de quien nos conduce, garantizarnos debe este proyecto de ciudad que debe y tiene que seguir avanzando en beneficio y provecho colectivo como no puede ser de otra manera.
