Territorio & Poder
Los ancestros de las Torres del Corone
El movimiento Fuerza Ciudadana vuelve a estar en el ojo del huracán. Lo que comenzó como un proyecto político que prometía transparencia y cercanía con los sectores más vulnerables de Santa Marta, hoy se encuentra rodeado de cuestionamientos que van mucho más allá de las denuncias por presuntos casos de acoso sexual y maltrato. La polémica se centra ahora en el estilo de vida de sus principales líderes, quienes, exhiben propiedades y lujos que difícilmente se corresponden con los ingresos oficiales que han percibido.
Las figuras más visibles del movimiento Carlos Caicedo, Rafael Martínez, Virna Johnson e Ingrid Aguirre, comparten un relato común: todos provienen de hogares con escasos recursos, y que, en su momento, se presentaron ante la ciudadanía como ejemplos de superación y compromiso social. Sin embargo, hoy día, esas mismas figuras aparecen vinculadas a apartamentos cuyo valor supera con creces lo que cualquier funcionario público podría costear con su salario. La pregunta que hacen los samarios es inevitable: ¿cómo pasaron de vivir del día a día a habitar en la opulencia de las zonas más exclusivas de la ciudad?
La controversia se avivó recientemente con las declaraciones de la representante a la Cámara Ingrid Aguirre, quien denunció haber sido víctima de maltrato por parte de funcionarios de Fuerza Ciudadana. En medio de esas denuncias, salió a la luz un detalle que generó dudas e inquietud, pues la dirección de su residencia quedó expuesta en una prueba de polígrafo, revelando que vive en el edificio Barcelona, ubicado en el sector de Bello Horizonte, una de las zonas más exclusivas de Santa Marta.
Este edificio no es cualquier residencia. Se trata de un complejo frente al mar, donde también reside la exalcaldesa Virna Johnson. Las propiedades de Aguirre y Johnson tendrían un valor aproximado entre los $3.800 y $4.600 millones, teniendo en cuenta que en esta zona el metro cuadrado oscila entre los $11 y $13 millones. Una cifra que, por sí sola, despierta legítimas inquietudes: ¿cómo han logrado adquirir bienes de semejante valor con los ingresos que oficialmente perciben?
No se trata de cuestionar la capacidad de una persona para prosperar económicamente. Nadie discute que el esfuerzo y la disciplina pueden abrir puertas. Pero en este caso, lo que se exige es transparencia. Los líderes de Fuerza Ciudadana han dedicado más de diez años al servicio público, sin que se les conozcan negocios privados que justifiquen un incremento patrimonial tan abrupto.
La pregunta que se hacen los samarios es la misma: ¿de dónde salió tanto dinero?
Santa Marta ha enfrentado históricamente problemas de corrupción. Hoy la ciudadanía reclama transparencia y pide a la Fiscalía y Procuraduría General de la nación abrir las investigaciones correspondientes para que estas personas expliquen de dónde provienen los recursos con los que han adquirido estas propiedades de lujo.
