Editorial & Columnas
UN MAGDALENA CON VISIÓN ESTRATÉGICA (I)
Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez
Refiere visión estratégica, sabemos todos y bien se nos dice, es la capacidad de un líder u organización para anticipar, comprender y definir un rumbo claro a largo plazo, alineando acciones y recursos para alcanzar un futuro deseable, la cual funciona como una brújula que integra entorno, fortalezas internas y oportunidades para guiar la toma de decisiones, garantizando sostenibilidad y ventaja competitiva, en lo que ayuda revisar la visión actual, la Co-creación en equipo, la integración operativa y anticipar tendencias en contexto de pensamiento sistémico, liderazgo visionario, proyección a futuro (prospectiva), planificación de largo plazo, dirección estratégica y desde luego una perspectiva global, en los clave componentes de orientación, inspiración, lo sistémico y la anticipación como antes anotamos, lo que en su orden fortalece la definición de hacia dónde dirigir la organización, motiva los equipos de trabajo, la relación entre sí de las partes de la organización, al igual que la identificación de riesgos y oportunidades futuras.
En dicho orden de ideas, cabe preguntarnos: ¿Podría ser posible para un departamento como el nuestro, la implantación primero e implementación después de círculos, circuitos o zonas de desarrollo, mismas que fungir puedan como instrumentos de planificación territorial direccionados al impulso económico de los municipios todos de nuestro departamento? Creería que sí, sin temor a que me asalte ningún género de duda. Y en vuestras manos, Señora Gobernadora, estaría, pensando en grande y con la grandeza que las más de las veces falta nos ha hecho, impulsar y hacer realidad esta señalada iniciativa, que potenciará con creces nuestro integral desarrollo social y humano, así como nuestro crecimiento económico, amén de meritoriamente elevar y entronizar a Su Señoría en el olimpo imperecedero de nuestra historia departamental.
Es establecer visionariamente polos estratégicos de desarrollo con el objetivo cierto y decidido de fomentar la integración económica departamental y regional con la mira puesta en lo nacional e internacional, consolidando de paso plataformas productivas. Se trata de armonizar formal y territorialmente articulaciones crecientes, integralmente planificadas, previo reconocimiento de las dinámicas todas en existencia que posibles sean, a efecto de canalizar procesos de formalización y ordenamiento territorial, fundamentados en una gran y real lectura del territorio y sus actores.
Es desde una perspectiva de planificación territorial, configurar la iniciativa como un nódulo logístico y agroindustrial con las pertinentes vocaciones municipales en todo en departamento, sin perder de vista que su verdadero potencial ha de estribar en la articulación de cadenas de valor, gran modelo estratégico que desglosa las actividades de diseño, producción, comercialización, entrega y soporte para identificar fuentes de ventajas competitivas, que conceptualizado lo cual por Michael Eugene Porter (Ann Arbor, Michigan; 23-MAY- 1947), académico estadounidense, conocido por sus teorías económicas, quien ostenta la cátedra Bishop William Lawrence en la Escuela de Negocios Harvard y dirige el Institute for Strategy and Competitiveness de la misma escuela de negocios, nos dice que su objetivo es optimizar cada etapa para maximizar el valor recibido por el cliente y reducir costos, y están vinculadas estrechamente a los productos que produzcamos aprovechando las condiciones climáticas locales, en lo que ayudará la voluntad política y puesta en ejecución que debe tenerse para territorializar el desarrollo, integrando infraestructura, sostenibilidad ambiental y formación técnica en los espacios que coherentes sean.
El enfoque en los productos que produzcamos además de estructurarse en mejor forma, deben ir de la mano con la promoción del desarrollo de bio economías sostenibles en el departamento. No obstante, la implementación de estos polos de desarrollo debe considerar la capacidad de carga ecológica y tener en cuenta los saberes locales, enriquecido ello, con una gobernanza territorial participativa, espacios que bien y mejor orientados favorecen en mucho la concentración integral de beneficios.
Traduce esto oportunidades de crecimiento económico para el departamento, en lo que cabe la priorización de políticas públicas que robustezcan las denominadas cadenas de abastecimiento alimentario como estrategia de resiliencia ante emergencias, que abarcan el proceso integral desde la producción primaria hasta el consumidor final, incluyendo transformación, distribución y venta minorista, convirtiéndose en consecuencia en redes interconectadas que aseguraría la disponibilidad, seguridad y calidad de los alimentos mediante la logística y el manejo de materias primas.
Igualmente, importa la creación de nuevos centros, dotados de servicios básicos, equipamientos en salud, educación e infraestructura productiva, con el fin de fomentar economías emergentes, con lo que se busca erradicar la pobreza extrema, generando a su vez una dinámica económico-territorial basada en el intercambio comercial, la diversificación productiva y el valor agregado; así como ser soporte en el fomento para todos de la seguridad y soberanía alimentaria.
Abogado. Especializado en Gestión Pública. Derecho Administrativo y Contractual.
Candidato a Magister en Derecho Público.
Analista.
Conferenciante.
Columnista
