Connect with us

Geopolítica Parroquial

El mapa electoral a diez días de la segunda vuelta presidencial

Published

on

De la Espriella aventaja a Cepeda por más de siete puntos en AtlasIntel, la firma con mayor precisión en primera vuelta. De la Espriella lidera en seguridad, economía y gestión; Cepeda concentra su mejor desempeño en medio ambiente y derechos humanos.

 

Por: Arnol Sarmiento

Hay elecciones que se definen en el último debate, en el último escándalo o en la última encuesta. Y hay elecciones que parecen estar definidas antes de que alguien lo admita en voz alta. La segunda vuelta presidencial colombiana del 21 de junio parece acercarse peligrosamente a esa segunda categoría.

No porque el resultado sea matemáticamente irreversible, sino porque los factores que hoy mueven al electorado —la inseguridad, el costo de vida y el desgaste del Gobierno— apuntan en una misma dirección.

Abelardo de la Espriella lidera la intención de voto con un 52,2 %, frente al 44,5 % que registra Iván Cepeda, según la más reciente encuesta de AtlasIntel para la revista Semana, realizado entre el 5 y el 10 de junio con una muestra de 3.681 personas a nivel nacional y un margen de error de ±2 puntos porcentuales.

La encuestadora que ya demostró su precisión

El peso de estos números no es menor si se considera la trayectoria reciente de la firma que los respalda. AtlasIntel fue la encuestadora que más se acercó al resultado real de la primera vuelta presidencial colombiana.

No se trata, por tanto, de una proyección cualquiera: es el pronóstico de la firma con el mejor historial de acierto en el actual ciclo electoral. Ese antecedente otorga a los resultados una credibilidad adicional que el resto de actores políticos difícilmente puede ignorar.

Seguridad y economía: el terreno de De la Espriella

Más allá del rechazo al Gobierno, la encuesta revela algo igualmente relevante: los colombianos confían más en De la Espriella para gestionar los asuntos que más les preocupan.

Su ventaja sobre Cepeda alcanza los 21 puntos porcentuales en materia de criminalidad y narcotráfico. También registra mejores indicadores en relaciones internacionales, infraestructura, salud, equilibrio fiscal y lucha contra la corrupción.

En un país donde la agenda cotidiana está marcada por el precio de los alimentos y la percepción de inseguridad, estos números no son menores: son potencialmente determinantes.

El medio ambiente: la principal fortaleza de Cepeda

La apuesta de Cepeda por la transición energética y la defensa del medio ambiente le permite conectar con sectores juveniles y urbanos que podrían resultar decisivos.

Sin embargo, ese capital político y simbólico, aunque relevante, enfrenta una realidad compleja: las principales preocupaciones de los colombianos siguen siendo la seguridad, el empleo y el costo de vida.

Ganar terreno en medio ambiente, pero perder por amplios márgenes en seguridad, empleo y economía, constituye un desafío difícil de superar en la construcción de una mayoría electoral.

El rechazo, un arma de doble filo

El análisis de los niveles de rechazo añade una nueva dimensión a la contienda. Cepeda registra una imagen desfavorable del 51,7 %, mientras que la de De la Espriella se ubica en el 46,6 %.

Ambos candidatos generan resistencias significativas dentro del electorado, una característica que convierte esta elección en una disputa marcada tanto por el voto de adhesión como por el voto de rechazo.

En ese contexto, quien logre movilizar con mayor eficacia a sus bases y atraer a los votantes indecisos tendrá una ventaja decisiva en la carrera hacia la Casa de Nariño.

Un resultado que moviliza

Con una diferencia superior a siete puntos y un margen de error de dos, los números favorecen claramente a De la Espriella.

No obstante, la historia electoral colombiana ha demostrado que las encuestas pueden subestimar la capacidad de movilización territorial de movimientos sociales y organizaciones comunitarias, un terreno donde los sectores de izquierda acumulan experiencia política.

Lo que sí parece claro es que esta segunda vuelta no se decidirá en los estudios de televisión ni en las redes sociales, sino en los municipios medianos y pequeños, donde la falta de oportunidades y la presencia de grupos armados siguen marcando la realidad cotidiana.

Allí, en esa Colombia que vota con el bolsillo, la percepción de seguridad y las expectativas de cambio, se escribirá el nombre del próximo presidente de la República. Y, por ahora, los números sugieren que ese nombre comienza a perfilarse con mayor claridad.