Geopolítica Parroquial
Así votó el municipio de Plato, Magdalena en las presidenciales
Plato registró un repunte en la participación electoral y una preferencia constante por Iván Cepeda en primera y segunda vuelta. El resultado se enmarca en la dinámica del mapa político local.
Por Arnol Sarmiento
El municipio de Plato, en el departamento del Magdalena, cerró el ciclo de las elecciones presidenciales de 2026 con una tendencia electoral definida: Iván Cepeda se impuso en ambas vueltas, la participación ciudadana aumentó de forma significativa y el comportamiento de las estructuras legislativas resulta clave para entender la configuración del voto.
Una ventaja que no cedió
En la primera vuelta del 31 de mayo, Cepeda lideró en Plato con 10.745 votos, frente a los 7.773 obtenidos por Abelardo de la Espriella, quien posteriormente resultaría electo presidente a nivel nacional. Tres semanas después, en la segunda vuelta del 21 de junio, la tendencia no solo se mantuvo, sino que se amplió: Cepeda alcanzó 14.214 sufragios, mientras De la Espriella sumó 9.934. La diferencia pasó de 2.972 a 4.280 votos, consolidando un resultado adverso para el mandatario electo en este territorio.
Ambos aspirantes incrementaron su votación entre una vuelta y otra. Cepeda sumó 3.469 votos adicionales y De la Espriella 2.161. Sin embargo, ese crecimiento paralelo no alteró la correlación de fuerzas: Plato mantuvo su preferencia mayoritaria.
Mayor participación en las urnas
Uno de los datos más relevantes del proceso fue el aumento en la participación electoral. En la primera vuelta, 19.713 platenses ejercieron su derecho al voto, equivalente al 44,73 % del censo electoral. En la segunda, la cifra ascendió a 24.503, es decir, el 55,60 % del padrón. En términos netos, 4.790 ciudadanos adicionales acudieron a las urnas en la definición presidencial, lo que evidencia una mayor movilización del electorado en la etapa final de la contienda.
El peso de las estructuras legislativas
Para comprender el resultado, es necesario remontarse a las elecciones a la Cámara de Representantes del 8 de marzo, donde se configuró el mapa de poder político en el municipio. En esa jornada, el Partido Liberal —vinculado a la representante Kelyn González— obtuvo 9.126 votos, la votación más alta entre las fuerzas con presencia en Plato. Le siguieron el Partido Demócrata Colombiano de Elizabeth Molina con 3.031; el Partido Conservador, representado por Franklin Lozano, con 2.719; el Pacto Histórico de Felipe Hernández con 2.476; y el Centro Democrático de Chadan Rosado con 2.135.
En la segunda vuelta presidencial, ese mapa legislativo se tradujo en respaldos políticos diferenciados. Los tres representantes con mayor peso electoral en el municipio —González, Molina y Hernández— se inclinaron por Iván Cepeda, mientras que Lozano y Rosado respaldaron a De la Espriella. La sumatoria de esas bases territoriales ofrece una lectura coherente con el comportamiento final en las urnas.
Un municipio que confirma una tendencia
Plato cerró estas elecciones presidenciales como un territorio donde la movilización ciudadana creció, la preferencia por Cepeda se mantuvo estable en ambas vueltas y la intermediación de las estructuras partidistas incidió en la orientación del voto.
El resultado, más que una sorpresa, confirmó una tendencia que ya se insinuaba desde marzo. En el contexto del Magdalena, varios municipios se inclinaron por Cepeda, reflejando una dinámica política regional donde el peso de las estructuras locales, la fidelidad a liderazgos territoriales y la capacidad de movilización siguen siendo factores determinantes en la conducta electoral.
