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UNIVERSIDAD Y CIUDADES SOSTENIBLES
Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza*
Una universidad se nos dice, es una institución académica de educación superior que imparte enseñanza, realiza investigación y otorga grados académicos en diversas disciplinas; además, se organiza en facultades y escuelas, actuando como un centro de formación profesional, científica y humanística, derivando su nombre del latín universĭtas, que significa «totalidad» o «reunido en un todo». Ciudades sostenibles en tanto, son aquellos entornos urbanos diseñados para minimizar su impacto ambiental, equilibrando el desarrollo económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente, que fomentan el uso eficiente de recursos, la movilidad limpia, la energía renovable y la gestión de residuos para ofrecer una alta calidad de vida y resiliencia ante el cambio climático.
Entrando en materia, bien tenemos que decir que tres son las principales funciones que debe cumplir la universidad: impartir conocimiento (docencia), investigar (generar conocimiento) y extensión universitaria o inserción social (vinculación con la sociedad), las cuales constituyen los pilares fundamentales para la formación integral, la innovación tecnológica y el desarrollo social, ético y cultural de la persona. Valen en este punto las siguientes preguntas: ¿cómo implementar desde la academia el ODS 11, que habla de ciudades inclusivas, resilientes, sostenibles y saludables? o ¿cómo pueden colaborar las universidades con los gobiernos y la sociedad civil para desarrollar este tipo de urbes? Veamos algunas:
-Concientización ambiental en la comunidad universitaria; -Investigación en áreas relacionadas con la sostenibilidad urbana (diseño urbano, transporte sostenible, etc.); -Innovación tecnológica como centros de investigación (generar energía limpia, por ejemplo); -Apoyo a emprendimientos sostenibles, fomentando la creación de Startups que desarrollen soluciones a problemas urbanos; -Implementar prácticas sostenibles en los campos universitarios (uso de energías renovables, reducción de residuos, etc.); y, -Alianzas públicas-privadas en diferentes proyectos.
Sugiere lo cual acudir a plataformas co-creativas que inviten a los estudiantes, que, como agentes de cambio, ayuden a construir una ciudad amigable y sostenible. Se trata de una iniciativa en la que los los estudiantes desarrollen en tiempo determinado proyectos de innovación, bajo la guía de científicos futuristas nacionales e internacionales, a efecto que desplieguen metodologías educativas innovadoras y disruptivas, por ejemplo la “simbiocreación” (metodología de creación colaborativa y exponencial que fusiona imaginación, talento humano y tecnologías avanzadas (robótica, IA, fabricación digital) para desarrollar soluciones innovadoras de alto impacto que busca resolver problemas globales (ODS) mediante ecosistemas simbióticos donde las ideas se integran en lugar de competir), en la que se integran ideas, capacidades múltiples de jóvenes, que de forma colaborativa desarrollan el pensamiento crítico constructivista, presentando iniciativas transformadoras, cuyo único fin es el de cimentar una ciudad amigable, sostenible y saludable.
Otro ejemplo del aporte de la academia a este noble fin es desarrollar proyectos de emprendimiento de triple impacto (económico, social y ambiental), desenvolviendo los principios de la economía circular. Valido es también en esta dirección, despertar conciencia ambiental, inspirar la participación ciudadana y fortalecer la colaboración con quienes comparten el propósito de construir ciudades más verdes y vivas, a lo que sumarse deben otras iniciativas a este tenor. Sin embargo, para avanzar por esta ruta, existen retos que debe enfrentar el sistema universitario. Se trata de la débil coordinación interinstitucional que existe hoy en día; por lo que para superar esta situación, primero es menester trazar de manera mancomunada una hoja de ruta, evitando así que los esfuerzos se pulvericen.
Una ciudad o metrópoli universitaria debe ser el objetivo central que a todos nos una, a la par de ser el estandarte que enarbole la juventud de hoy, pasando así del simple sueño a la acción, para lo que cuentan en manera suficiente con energía, talento y creatividad. Quedamos como ciudadanos, atentos a que mucho o todo de lo dicho pueda cumplirse. *rubenceballos56@
