Poder & Gobierno
PINEDO LLEVA EL MANZANARES A BOGOTÁ
El presidente del Congreso, Honorio Henríquez; el ministro de Ambiente, Fabio Arjona; el alcalde Carlos Pinedo y el empresario Francisco “Pachín” Paternostro participaron en el encuentro. La recuperación del río, el Parque Lineal y la erosión costera reunieron capacidad política, autoridad ambiental, gestión distrital y experiencia en el manejo de espacios públicos.
Por Víctor Rodríguez Fajardo
Santa Marta le tira basura al Manzanares y después se indigna cuando el río se la devuelve en la bahía. El aguacero termina haciendo visible lo que dejamos acumular. Y la cuenta llega a los barrios, a las playas y a quienes viven del turismo.
Romper ese círculo exige trabajo dentro y fuera de la ciudad. La reunión del 7 de septiembre en el despacho del ministro de Ambiente, en Bogotá, abrió una oportunidad para coordinar esfuerzos alrededor de problemas que Santa Marta lleva décadas arrastrando.
La presencia de Honorio Henríquez, senador y presidente del Congreso de la República, le dio al encuentro una dimensión política que merece destacarse. Desde esa posición puede contribuir a sostener la interlocución nacional, hacer seguimiento a los compromisos y promover la atención a las necesidades del territorio. Santa Marta tiene razones para esperar que esa capacidad de gestión acompañe el proceso después de la reunión.
Fabio Arjona Hincapié, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, recibió las propuestas del Distrito. Según el boletín de la Alcaldía, el compromiso ministerial más concreto fue disponer de los equipos técnicos de la cartera para avanzar en la construcción y puesta en marcha de un Plan Maestro contra la erosión costera, con atención a sectores como Salguero, Plenomar y Bello Horizonte.
Ese respaldo puede ayudar a definir dónde intervenir, qué soluciones convienen y cómo estructurarlas. Existe, además, un Plan Maestro de Erosión Costera nacional al cual debería conectarse el trabajo distrital. Aprovechar los estudios disponibles permitiría concentrar esfuerzos en las decisiones que necesitan las playas samarias.
Carlos Pinedo Cuello, alcalde de Santa Marta, llevó la iniciativa territorial: presentó la propuesta de recuperación integral del Manzanares y pidió acompañamiento nacional. Su gestión merece reconocimiento. Al alcalde le corresponde conseguir respaldo y organizar el trabajo local para que las propuestas avancen. La ciudad necesita ambas cosas: puertas abiertas en Bogotá y capacidad de ejecución en sus barrios.
En el encuentro también estuvo Francisco “Pachín” Paternostro, quien maneja la concesión de Amoblamiento Urbano y la de manejo y mantenimiento de escenarios deportivos del Distrito. Su pertinencia está en esa actividad empresarial, relacionada con la operación y conservación de espacios que utilizan los samarios.
El Parque Lineal del Manzanares necesita prever quién cuidará sus senderos, jardines, mobiliario y zonas de encuentro. La experiencia en parques y escenarios deportivos puede aportar a esa discusión. El papel concreto de las concesiones deberá precisarse: qué actuaciones podrían atender mediante sus obligaciones vigentes y cuáles requerirían acuerdos y recursos adicionales.
Un parque se entrega una vez; se cuida todos los días. Ese componente también debe formar parte de la recuperación del entorno del río.
Hay que ponerle memoria al anuncio. Opinión Caribe informó en julio de 2024 que Corpamag había iniciado una primera etapa del Parque Lineal de 360 metros, en la calle 30 entre carreras cuarta y quinta, dentro del contrato 004 de 2022. En agosto de 2025, la corporación reportó el parque construido, intervenciones sobre 16 kilómetros del cauce y obras de protección con gaviones. Antecedente de Opinión Caribe, balance de Corpamag.
Precisar qué tramo o nueva etapa presentó Pinedo permitirá dimensionar cuánto se ampliaría el proyecto y cuáles comunidades recibirían sus beneficios.
La propuesta distrital incluye campañas de cultura ciudadana y mallas de contención en las partes alta, media y antes de la desembocadura del Manzanares. Cada malla necesita diseño, mantenimiento y un responsable de retirar y transportar los residuos. Su utilidad tendrá que comprobarse cuando aumente el caudal.
También hay responsabilidades que deben cumplirse aguas arriba. Quien arroja basura al cauce responde por su conducta. La administración y los prestadores de servicios deben asegurar la recolección, atender los puntos críticos y avanzar en saneamiento. El cuidado del río exige que cada actor haga su parte.
El Ministerio ya había abordado esa dimensión del problema. El 3 de septiembre convocó una mesa técnica con el Distrito, Dadsa, Corpamag e Invemar. En su comunicado del día 5 incluyó manejo de la cuenca, drenaje urbano y saneamiento, y anunció que promovería un espacio con MinVivienda para tratar residuos y aguas residuales. La reunión de Pinedo ofrece una oportunidad para impulsar ese trabajo previo. Comunicado de MinAmbiente.
Tayrona y Sierra Nevada también estuvieron en la agenda por su importancia ambiental y turística. El boletín deja pendiente conocer las solicitudes y decisiones específicas sobre ambos parques.
La jerarquía de los participantes eleva las expectativas. El comunicado todavía no informa montos de financiación ni fechas de ejecución. Publicar los compromisos permitirá saber qué asumió cada uno y cómo avanzará el trabajo.
Santa Marta tiene una gestión que valorar y resultados que esperar. Para quienes viven junto al Manzanares, la medida será concreta: menos basura, prevención de riesgos y espacios públicos que permanezcan cuidados. Lo conversado en Bogotá tendrá que sentirse antes de que otro aguacero vuelva a pasarnos la cuenta.
