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Territorio & Poder

Contenedores saldrán de Santa Marta, pero falta definir el reemplazo

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Atesa asegura que de unas 570 toneladas de residuos que recoge diariamente, aproximadamente 60 corresponden al sistema de contenedores. La empresa también reportó que mantiene en operación 15 de sus 19 compactadores de carga trasera.

 

El modelo de contenerización utilizado durante los últimos años para la recolección de basuras en Santa Marta entra en una etapa definitiva de revisión, mientras persiste una pregunta importante: qué sistema reemplazará los recipientes y cuándo comenzará formalmente su retiro de las calles.

Durante el debate realizado en la Comisión Tercera del Concejo Distrital, la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta, Essmar, sostuvo que el esquema de contenerización está agotado y aseguró que viene documentando diariamente las fallas que se presentan en la prestación del servicio.

La posición coincide con el proceso que ya había comenzado a anunciar Atesa. A comienzos de septiembre se conoció que la empresa avanzaría en un retiro progresivo de contenedores y en un mayor uso de vehículos compactadores de carga trasera para regresar a esquemas de recolección por rutas y horarios.

En el debate, Atesa informó que recoge aproximadamente 570 toneladas de residuos al día en Santa Marta, de las cuales unas 60 toneladas son recolectadas mediante los contenedores.

La empresa también señaló que cuenta con 19 vehículos compactadores de carga trasera, de los cuales alrededor de 15 operan diariamente.

Las cifras muestran que, aunque los contenedores se convirtieron en uno de los elementos más visibles del servicio de aseo, representan solo una fracción de los residuos que diariamente deben ser recogidos en la ciudad.

Hasta ahora no existe un cronograma público y formal que establezca qué contenedores serán retirados primero, en qué barrios comenzará la modificación ni cuáles serán las frecuencias y horarios que deberán cumplir los usuarios una vez desaparezcan los recipientes.

Tampoco se ha conocido un documento integral que explique cómo funcionará el esquema sustituto y qué medidas se adoptarán para evitar que los actuales puntos de contenerización terminen convertidos en botaderos a cielo abierto después de retirar los equipos.

El debate, por tanto, ya no gira únicamente alrededor de si los contenedores funcionan o no. La discusión ahora será cómo garantizar que su salida no genere nuevos problemas de acumulación de residuos y qué modelo recibirá una ciudad que diariamente produce cientos de toneladas de basura.