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Análisis

Los avituristas en el Magdalena: enamorados de 22 especies endémicas

Opinión Caribe

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En medio de todo lo especial que tiene el Magdalena para atraer a los turistas, contar con un número importante de especies endémicas es lo que marca la diferencia con otros departamentos del país, e incluso, con ciudades del mundo.

De las 79 especies endémicas del país, 22 pertenecen a la Sierra Nevada de Santa Marta. Las personas que se dedican al avistamiento de aves conocen esa característica especial que tiene el territorio y por ello disfrutan cada espacio en el que pueden deleitarse con estas especies.

Según lo explicó el científico Jorge Hernández Camacho en su publicación sobre los Centros de Endemismo en Colombia, cuando el área de distribución de una planta o animal es menor de 50. 000 kilómetros (Terborgh y Winter, 1983) se dice que la especie tiene una distribución localizada o restringida (especie endémica), lo cual quiere decir que sólo se encuentra en esa área, ya que por razones de hábitat no le es posible crecer en ningún otro lugar.

‘El Sabio’ o ‘Mono’ Hernández como también era conocido el científico, hizo un gran aporte al clasificar las áreas protegidas en Colombia, por lo que fue considerado ‘padre de los parques naturales’.

Según un artículo compartido en Savia Oriente, el sello de Jorge Hernández está en los refugios bióticos que clasifica así: Santa Marta, Catatumbo, Nechí, San Jorge, Alto Magdalena, Villavicencio, Florencia, Putumayo y Apaporis. Además de describir las nueve provincias biogeográficas de Colombia: Oceánica insular Caribe, Oceánica insular Pacífico, Cinturón árido caribeño, Macizo de la Sierra Nevada de Santa Marta, Chocó, Orinoquia, Guyana, Amazonia, Andina.

CENTROS DE ENDEMISMOS

En la misma publicación señala, que “los actuales patrones de distribución de las especies, que hacen parte de los diferentes biomas y unidades biogeográficas, fueron modelados por eventos pre-Pleistocénicos.

La teoría de los refugios (Haffer, 1969) postula la ocurrencia de grandes cambios en la cobertura vegetal y la distribución de las especies de plantas y animales durante el Pleistoceno debidos a cambios climáticos durante los pleni e interglaciares. Estos cambios, que según varios autores se pueden remontar hasta el Mioceno, desencadenaron diversos mecanismos de especiación y diversificación de las especies, al reducirse y ampliarse alternativamente los areales de los diferentes biomas, esto, si imperaban condiciones climáticas secas o húmedas.

Si bien los acontecimientos ocurridos durante el Pleistoceno determinaron en algún grado la biota que conocemos actualmente, no debemos olvidar que esta es el resultado del conjunto de eventos a lo largo del tiempo en la escala geológica, desde la fragmentación de los continentes durante el Cretácico, la aparición de las angiospermas en el Terciario temprano, los procesos orogénicos, hasta los cambios climáticos más recientes en el Holoceno (Prance, 1982).

La teoría de los refugios pleistocénicos y la historia evolutiva de la biota reflejada en las unidades biogeográficas aquí descritas han sido uno de los principales criterios para ayudar a delimitar los centros con especies endémicas en Colombia. Estos centros de endemismo permanecieron relativamente estables durante las épocas en donde predominaban, bien sea en condiciones secas o húmedas permitiendo así la especiación y diversificación de las especies que sobrevivieron en estos ‘bolsillos’ o en refugios húmedos cubiertos de bosque, o en los refugios secos cubiertos de sabanas.

Los centros de endemismo son el resultado de los procesos de fragmentación del área de distribución y aislamiento temporal de las especies contenidas en estos centros”.

En Colombia existen 58 centros de endemismo distribuidos sobre todo el territorio. En esta zona del país se encuentra el Enclave seco de Santa Marta y la Sierra Nevada.

ESPECIES ENDÉMICAS

A continuación se destacan las aves endémicas que engalanan al departamento del Magdalena:

Ortalisgarrul, también conocida como Guacharaca, es una especie de ave galliforme que se puede observar entre la vertiente occidental de la Sierra Nevada de Santa Marta, la cuenca del río Sinú, el valle bajo del río Cauca y el río Magdalena.

Habita en bosques secos y matorrales en grupos de 6 a 12 individuos, cerca de los ríos o los manglares, sobre los arbustos, a veces en el suelo.

Craxalbertio Pavón Colombiano es una especie de ave galliforme de la familia Cracidae endémica del norte de Colombia, que tiene sus hábitats desde el piedemonte de la Sierra Nevada de Santa Marta hasta la cuenca baja y media del río Magdalena.

Anthocephalafloriceps o Colibrí cabecicastaño. Este colibrí habita entre los 600 y los 1.700 metros sobre el nivel del mar de la Sierra Nevada de Santa Marta y es una especie endémica de nuestro país que se encuentra en condiciones de vulnerabilidad debido a la pérdida de la vegetación natural de su hábitat, provocada por la deforestación que se lleva a cabo para beneficiar a la agricultura y a la ganadería.

Ramphomicrondorsale o Colibrí piquicortodorsinegro. Vive únicamente en Colombia, en bosques tropicales y subtropicales, así como en praderas de montaña a gran altitud. Se encuentra gravemente amenazado debido a la destrucción de su hábitat. Los ejemplares machos tienen el dorso de color negro, mientras que las hembras son de color verde broncíneo en sus partes superiores y de color blanco con moteado en verde en el pecho y vientre.

Coeligenaphalerata o Inca coliblanco es una especie endémica de Colombia que habita en los bosques de montaña tropicales y subtropicales de la Sierra Nevada de Santa Marta, departamento de Magdalena. Mide unos 14 centímetros de longitud.

Chaetocercusastreans o colibrí astral o rumbito de Santa Marta. Esta especie de colibrí solo habita en Colombia, en los linderos de los bosques de montaña y áreas de cultivo. Se alimenta de néctar e insectos.

Campylopterusphainopeplus o Colibrí ala de sable es una especie de ave de la familia Trochilidae, endémica de la Sierra Nevada. Alcanza una longitud promedio de 13 centímetros. El pico tiene 2.5 centímetros de largo y es ligeramente curvado. Vive en el bosque húmedo de montaña, migrando estacionalmente.

Lepidopygalilliae o Colibricienaguero vive generalmente solitario en el interior de los bosques de manglares donde anida y se alimenta de insectos y entre matorrales de vegetación xerófila, buscando alimento en especies como el cantagallo.

Pyrrhuraviridicata o Lorita de Santa Marta es una especie de ave psitaciforme de la familia Psittacidae, endémica de la Sierra Nevada. La cotorra de Santa Marta vive en el bosque de niebla, el bosque húmedo, bordes del bosque y potreros arbolados, en elevaciones entre los 1.800 y 3.200 metros de altitud.

Drymophilahellmayriu Hormiguero de Santa Marta es una especie de ave paseriforme perteneciente al género Drymophila de la familia Thamnophilidae. Es endémico de una región restringida en el noreste de Colombia.

Grallariabangsi o El tororoi, también denominado chululúes una especie de ave paseriforme perteneciente al numeroso género Grallaria de la familia Grallariidae, anteriormente incluido en Formicariidae. Es endémica de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Scytalopussanctaemartae o Tapaculo, se distribuye en la Sierra Nevada, es poco común en el sotobosque de selvas montanas húmedas bajas y sus bordes, principalmente entre los 750 y los 2.000 metros sobre el nivel del mar, a menor altitud que el otro congénere encontrado en las mismas montañas, el Churrín ratona.

Synallaxisfuscorufa o Chamicero serrano es endémico de la Sierra Nevada, mide en promedio 17 centímetros de longitud. Tiene casi toda la cabeza y el cuerpo de color rojizo, un poco más claro en el vientre; de oliva azulado a grisáceo en las alas y obispillo.

Myiotheretespernix o atrapamoscas, sus hábitats naturales son regiones subtropicales o tropicales húmedas de altitudes entre los 2.100 a 2.900 metros sobre el nivel del mar.

Troglodytes montícola o cucarachero vive entre los 3.500 y 4.600 metros de altitud, en áreas con arbustos y líneas de árboles de la zona de páramo, en la Sierra Nevada de Santa Marta. El plumaje es de color castaño oscuro, con superciliar color ante y rayas delgadas negras en las alas, los flancos, la cola y bajo la cola.

Anisognathusmelanogenys o Tangara de montaña mide en promedio 18.5 centímetros de longitud. Presenta corona y nuca azules, mejillas negras con una pequeña mancha amarilla bajo el ojo, dorso azul oscuro grisáceo, partes inferiores amarillo dorado y muslos negros.

Arremonbasilicus o Pinzón de la Sierra Nevada es un ave de hábitos semiterrestres que permanece solitario o en pareja. Es de pico largo, tiene la capucha y rostro negros, línea media en la coronilla y superciliar de color gris, banda negra debajo de las mejillas y los auriculares, que no llega a extenderse hacia los lados de la nuca y contrasta bastante con su garganta blanca.

Atlapetesmelanocephalus o Pinzón de Santa Marta mide 17 centímetros de longitud. La cabeza es negra, con una mancha plateada en la mejilla. Las partes superiores son de color pardo oliváceo, con una mancha en los hombros color castaño, las partes inferiores son amarillas.

Myiothlypisbasilica o Currucá vive en el sotobosque y los bordes del bosque húmedo, preferentemente a lo largo de arroyos y quebradas.

Myioborusflavivertex o Reinita se encuentra únicamente en los bosques de la Sierra Nevada de Santa Marta, entre los 2.000 y 3.000 metros de altitud.

Molothrusaeneus o Chamón ojos rojos es una especie de ave paseriforme de la familia Icteridae. Es nativo de Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Estados Unidos. Su hábitat natural se compone de bosque y pastizales.

Clibanornisrufipectus o Forrajero, Clibanornis es un género de aves paseriformes pertenecientes a la familia Furnariidae que agrupa a especies nativas del Neotrópico. Son conocidas popularmente como espineros o ticoticos. Estas se dividen en cinco especies, entre ellas la rufipectus, endémico de Santa Marta.

Esta riqueza natural es todo un privilegio, no lo tiene cualquiera, por esto los ornitólogos de la capital del Magdalena extienden la invitación a la ciudadanía para que conozcan a las aves que los rodean y trabajen en pro de su conservación.

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