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Análisis

Incautadas 17 toneladas de carne, por no cumplir con requisitos sanitarios

Opinión Caribe

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El transporte de carnes entre departamentos es muy frecuente en el país. Sin embargo, esta actividad es regulada por entidades como el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA; la Policía Nacional a través de su Dirección de Gestión Fiscal y Aduanera, y Tránsito y Transporte; y el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos.

Los controles de las autoridades han permitido la aprehensión de alrededor de más de 17 toneladas de carne avaluadas en 121 millones de pesos, las cuales pretendían ingresar a esta zona del país, a pesar de que no es de contrabando, sino que no cumplía con los requisitos sanitarios para su transporte y comercialización.

El decomiso hecho por la Policía Fiscal y Aduanera es la respuesta de las autoridades a las denuncias hechas a comienzos de año por los empresarios, quienes alertaron sobre el ingreso de carne procedente de Venezuela.

La comercialización de este alimento, además de generar pérdidas al sector ganadero de la ciudad, ponía a la comunidad en riesgo de padecer enfermedades ya que no cumplen con las condiciones fitosanitarias para el transporte y venta del mismo.

Según el mayor Freddy Meza, comandante de la Policía Fiscal y Aduanera en el Magdalena, el tráfico de alimentos es frecuente en este Departamento, porque la cercanía con La Guajira, que tiene una amplia zona costera, facilita la producción de grandes cantidades de productos derivados de la pesca.

TODOS LOS ALIMENTOS NO SON DE CONTRABANDO

Las autoridades aclaran a la ciudadanía, que todos los alimentos que ingresan al país no son de contrabando. Según lo manifestó el oficial, hay dos formas de identificar si se trata de carne ilegal. Una, analizando la marcación de los bovinos antes de ser sacrificados.

“Venezuela, que es el país más cercano a Colombia, tiene una numeración específica por Estados. Mientras que, en el país, se utilizan símbolos como una de las formas de conocer si el ganado es de contrabando”.

La otra forma es cuando el ganado viene sin marcar. “En este caso, fue carne de canal la que se procedió a incautar por no contar con las medidas sanitarias para su transporte, así que se puso a disposición de la Secretaría de Salud y fue el Invima quien ordenó la destrucción del mismo, ya que se consideró que no era apta para el consumo humano”, agregó el mayor Meza.

Las carnes, por lo general, son transportadas en la modalidad de encomiendas, en cavas, en buses de servicio interdepartamental y vehículos refrigerados.

CONTROLES ANTES DEL SACRIFICIO DE GANADO

Fernando Solano, médico veterinario de la planta Persomar Ltda, explicó a OPINIÓN CARIBE, que los mataderos deben cumplir una serie de normas sanitarias expedidas por el Gobierno Nacional para garantizar el éxito del proceso de sacrificio.

Cuando el ganado llega a la planta se ejercen diversos controles. Inicialmente se realiza una revisión de la guía, se comprueba que los documentos correspondan a los animales que transporten y si todo está en regla, se permite el ingreso.

“En la documentación certificada por el ICA se explica la información sobre la vacunación de los animales contra fiebre aftosa, por lo que debe estar la fecha de la última inyección aplicada. En el Magdalena esos ciclos de vacunación se hacen cada seis meses”, señaló.

Una vez superado este proceso, se hace una inspección sanitaria para conocer el estado de los animales. “Se empieza a mirar si están sanos y en caso de que haya alguna sospecha, el estudio debe ser minucioso. El matadero dispone de corrales especiales para ese fin. Si todo está dentro de lo normal, se autoriza el sacrificio de los animales, teniendo en cuenta otros aspectos como el tiempo de reposo antes de este proceso, el ayuno que deben tener, entre otros”.

Todas estas acciones tienen como finalidad garantizar la inocuidad del producto, es decir, que durante el sacrificio la planta no lo altere, porque con antelación se ha demostrado que está sano.

PUESTOS DE CONTROL

Para evitar el ingreso y comercialización de alimentos que pongan en riesgo la salud de los magdalenenses, la Policía Fiscal y Aduanera realiza operativos en puntos de control sobre los ejes viales en coordinación con la Policía Metropolitana de Santa Marta y la Seccional de Tránsito y Transporte.

“Cerramos todas las vías que comunican a la ciudad con las diferentes ciudades y departamentos del país, con el objeto de hacer más incautaciones. Además, tenemos vigilados los ejes viales en coordinación con la Policía Fiscal y Aduanera y la Dian en La Guajira.

Uno de nuestros positivos se dio gracias a que ellos verificaron la capacidad del frigorífico, que traía una remisión de nueve toneladas de carne. El frigorífico solo tenía permiso para distribuirlas en ese departamento, pero fue sorprendido cuando trataban de ingresarlas al Magdalena, por lo que procedimos a su incautación y posterior destrucción”.

RECOMENDACIONES

La Policía advierte que este tipo de carnes transportada en camiones que no cumplen con las condiciones fitosanitarias, es distribuida en algunas tiendas de barrios y establecimientos ubicados en vía pública, que no están autorizados por la Secretaría de Salud y tampoco cuentan con las condiciones requeridas para la distribución y venta de este producto.

El médico veterinario manifestó, que es importante que las carnes cumplan con el proceso de maduración. “La gente piensa que como el animal se sacrificó, la carne se puede consumir y no es así. El animal tiene una serie de ácidos y sustancias que debe cumplir cierto tiempo después que muere, para convertirse realmente en carne”.

Consumir este alimento sin que haya cumplido los requerimientos establecidos por el Invima, puede traer consecuencias para la salud.

Para evitar complicaciones, las autoridades recomiendan a la ciudadanía comprar carnes en puntos de venta autorizados, donde esté debidamente refrigerada, que no esté expuesta a insectos y microorganismos del ambiente, que cumplan con las condiciones mínimas de salubridad. De no hacerlo así, los efectos pueden ser nocivos para la salud.

 

Emergencia sanitaria por brote de fiebre aftosa

Como medida preventiva, el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, decretó emergencia sanitaria en el país por presencia de un foco de fiebre aftosa en Tame, Arauca, con el fin de ejercer acciones de vigilancia y evitar la propagación del virus.

El gerente general del ICA, Luís Humberto Martínez Lacouture, afirmó, que “la medida administrativa permite una rápida reacción, reforzar los controles y establecer medidas drásticas para evitar que el virus se propague a otras regiones del país”.

Dejó claro, que la medida tiene carácter preventivo y transitorio y se aplicará sin perjuicio de otras acciones que se deban ejecutar para el control y la erradicación del foco de aftosa en esta zona del país.

Desde el mismo momento en que se detectó el virus de fiebre aftosa en una hacienda de Tame, el ICA prohibió el ingreso, salida y movilización de animales como bovinos, porcinos, caprinos, ovinos, bufalinos, llamas y alpacas desde y hacia Arauca y Casanare por el riesgo de difusión de la fiebre aftosa en esta región.

A la fecha, 297 animales han sido sacrificados con el fin de eliminar las fuentes de infección. Los animales corresponden al predio en donde se detectó el foco y a los predios vecinos.

Colombia había sido declarada por la Organización Mundial de Sanidad Animal, OIE, como libre de fiebre aftosa con vacunación el 28 de mayo de 2009. Desde ese año, en el país no se había presentado ningún caso positivo de esta enfermedad.

Según el Ministerio de Agricultura, esta enfermedad de los animales no afecta la salud de las personas, por tanto, el consumo de carne y leche no representa ningún riesgo para los seres humanos.

La fiebre aftosa afecta a los bovinos, porcinos, ovinos, caprinos y otros rumiantes. El signo clínico característico es la aparición de ampollas (o vesículas) en la nariz, lengua, labios, cavidad oral, entre los dedos, encima de las pezuñas y ubres.

Las ampollas reventadas pueden ocasionar cojera extrema y dificultad para moverse o inapetencia. Las ampollas abiertas también pueden dar lugar a infecciones bacterianas secundarias. Otros síntomas observados con frecuencia son fiebre, depresión, hipersalivación, pérdida de apetito y de peso, caída de la producción de leche.

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