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El invisible feminicidio

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En Colombia solo hasta hace tres años se comenzó a hablar sobre el feminicidio con la promulgación de la Ley 1761 que hace referencia a Rosa Elvira Cely.

Paola Ramírez Caballero

“¿Qué muerte más atroz nos espera a nosotras dos? Hemos nacido mujeres, no hechas para luchar contra los hombres y después, nos mandan los que tienen más poder, de suerte que tenemos que obedecer en cosas todavía más dolorosas que estas”: Antígona es el título de una tragedia de Sófocles del año 442 A.C. que refleja la tragedia que viven en este siglo XXI muchas mujeres, asesinadas y sometidas a la violencia por sus parejas y hasta por el mismo Estado que es débil en las políticas públicas para la protección de las féminas.

Carlos Eduardo Valdés Moreno, director del Instituto Nacional de Medicina Legal, afirma, que Colombia es un país machista, eso significa que no ha visibilizado aún la gravedad de la situación, falta mucho por aprender sobre la violencia contra la mujer, hasta ahora se aprende a visibilizar el fenómeno del feminicidio.

El feminicidio existe desde hace mucho tiempo, la historia de Colombia está llena de hechos de violencia hacia la mujer, que habla de cómo fue sometida desde la llegada de los españoles a este territorio. En los últimos años, a la violencia contra la mujer se le llama crímenes de odio, pero es en los años 70 cuando se les reconoce como feminicidio en el mundo.

TRES AÑOS DE RECONOCIMIENTO

En Colombia solo hasta hace tres años se comienza a hablar sobre el feminicidio con la promulgación de la Ley 1761 que hace referencia a Rosa Elvira Cely, una mujer vilmente asesinada que hizo reflexionar al país sobre cómo las mujeres son asesinadas por personas en quienes depositan su confianza o con quienes establecen relaciones cercanas y quienes, en muchos casos, ya habían ejercido violencia contra ellas.

Así mismo, quedó en evidencia que los asesinatos de mujeres se acompañan de acciones que buscan instrumentalizarlas, dominar sus decisiones vitales y su sexualidad.

Es así como el 6 de julio de 2015, con la expedición, por el presidente Juan Manuel Santos, de la Ley 1761, se reconoció el feminicidio como un delito autónomo, con el fin de garantizar la investigación y sanción de las violencias contra las mujeres por motivos de género y discriminación.

“Su muerte nos ha dejado un vacío de insatisfacción, porque sí se crea un nuevo tipo penal, pero se considera la muerte de la mujer por su condición. Cuando una mujer es asesinada es porque previo a esta, han existido agresiones”, afirma el Director Nacional del Instituto de Medicina Legal.

Además, el experto en criminalística agrega, que “la violencia contra la mujer es diversa y muta, va desde el uso del lenguaje donde se involucran aspectos emocionales, psíquicos, afectivos, económicos y físicos. Significa, que difícilmente se va asesinar a una mujer por primera vez. Si no que existe una historia de tradición de agresión”.

“A pesar de que seguimos teniendo reportes de violencias contra las mujeres muy preocupantes y altos, podemos decir que con la Ley Rosa Elvira Cely contamos con un instrumento muy importante para garantizar que los feminicidios no vayan a quedar en la impunidad y que estamos avanzando en el fortalecimiento de nuestro sistema de justicia, pensando en las necesidades específicas de las mujeres y, sobre todo, con la capacidad para actuar con mayor contundencia en el caso de estos delitos”,  afirma, Martha Ordóñez, consejera Presidencial para la Equidad para la Mujer.

LAS ESTADÍSTICAS

Además, de que existe debilidad en la política pública por parte de los entes territoriales, hay un subregistro porque por ejemplo Medicina Legal, entidad que ha liderado la visibilización del feminicidio no hace presencia en todas las regiones del país.

De acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal para este trimestre no se han reportado casos de feminicidio en comparación con el 1° de enero de 2017 en el que habían sido asesinadas en los dos primeros meses del año cerca de 18.87 mujeres, que corresponden solo al 10 % de lo que cubre la entidad en Colombia.

Según Medicina Legal, cada hora son asesinadas 13 mujeres en Colombia; 4.6 son agredidas cada hora por su pareja; y 4.1 por personas ajenas a la pareja. En cuanto a violencia sexual, por día son agredidas cinco niñas de 0-4 años; entre los 5-9 años 13 por día; entre los 10-14, 23 niñas; y entre los 15-17, 6 jóvenes.

“Estas son cifras escalofriantes. Nos vemos enfrentados a una violencia desmedida entre la cual la violencia sexual es uno de los grandes fenómenos que lastima a la mujer, el 86 % de la violencia sexual es contra las niñas”, explicó el Director Nacional de Medicina Legal.

Según el Instituto Nacional de Medicina Legal, el lugar donde de acuerdo con las investigaciones que adelanta esta entidad se violenta sexualmente a las niñas es en la vivienda por miembros de su familia, entre semana, en el rango de horas de 5 de la tarde hasta las 8 de la noche.

“Sí queremos salvar a nuestros hijos, debemos lo antes posible sacarlos de la casa, porque allí estamos matando a nuestras hijas, parece paradójico que en países como en Japón, donde la violencia de los niños no es tan alta, pero se da en las calles tiene una política de protección de niños en las calles, pero en Colombia no hay Política que valga porque la violencia está en la casa, en los horarios donde los niños están con la familia”, afirma el Director Nacional de Medicina Legal.

VIOLENCIA ENTRE PAREJAS

De acuerdo con Medicina Legal, la violencia entre pareja afecta más a la mujer que está por encima de los 25 años y en las menores de edad el porcentaje está en un 51 prevaleciendo sobre el 86 %. Esta  violencia entre parejas se presenta los domingos entre las 12 del mediodía y 9 de la noche, porque hay mayor convivencia entre el hombre y la mujer.

“El maltrato psicológico es quizás el tipo de violencia más común, aunque sigue siendo un tabú, se mantiene un tipo de violencia sorda, muda e invisible”, señala Patricia Ríos, psicoterapeuta.

En el mes de mayo aumenta  el maltrato contra las esposas e hijas entre 6 de la tarde y 12 de la noche. Hasta el momento no se ha reportado ninguna mujer asesinada en Santa Marta.

Carlos Valdes Moreno, director Medicina Legal.

“Los homicidios de mujeres han descendido en los últimos cinco años. Vemos alarmante los mecanismos utilizados para quitarle la vida, pasamos de armas cortopunzantes a traumas por proyectiles de fuego”, explica el Doctor Valdés Moreno.

Hoy, el arma de fuego aventaja otros mecanismos, ello significa que la agresión hacia la mujer se da con impulso desmedido, salvaje, que no toma en cuenta nada ninguna otra consideración y respeto hacia ella.

“La violencia machista es la vertiente que hace alusión, únicamente, a la violencia ejercida por un hombre hacia una mujer, por lo general, cuando mantienen una relación muy cercana. Cuando se habla de violencia doméstica, es un tipo de violencia que va más allá del tipo de agresión que despliegan hombres contra mujeres y mujeres contra hombres, incluye la violencia ejercida entre familiares de un hogar”, explica la psicoterapeuta Patricia Ríos.

ASESINADAS CON MAYOR FRECUENCIA

El departamento del Magdalena se ubica en la casilla número 13 como ente territorial donde son asesinadas con mayor frecuencia mujeres entre los 20 y 30 años. Mientras que Valle del Cauca se ubica en el número 1; Antioquia 2; Bogotá 3; y Santa Marta en la casilla 10.

“La violencia de la mujer no está relacionada con la pobreza, porque eso sería estigmatizar a la persona humilde, por lo contrario, si está íntimamente relacionado con el conflicto social. La violencia en estrato más alto es más sutil contra la mujer”, señala Carlos Eduardo Valdés Moreno, director del Instituto Nacional de Medicina Legal.

Según estadísticas de la Fiscalía, el año con mayor incidencia de violencia contra la mujer fue el 2016. La violencia intrafamiliar es el tercer delito en ocurrencia en el país; el primero es el hurto en todas sus modalidades; el segundo son las lesiones personales.

“La vida en familia es el crisol donde se fraguan las relaciones interpersonales. Si hay violencia tendremos hijos violentos que maltratarán no solo a sus mujeres, sino a cualquiera persona”, indica Jonathan Ramírez, psicólogo.

De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, desde que se sancionó la ley en julio de 2015, hasta marzo de 2017, van 276 investigaciones por feminicidio y 139 por tentativas de feminicidio. Según la misma entidad, en el mismo periodo, a 122 personas se les ha imputado este delito, y ya hay 52 feminicidas condenados.

DEBILIDAD EN LA POLÍTICA PÚBLICA

Aunque se estableció una Ley contra la violencia de la mujer, aún hay debilidad en la política pública. “Estamos desarrollando una política de visibilización del fenómeno para entender que agredimos y ejecutamos a la mujer. Hoy, apenas estamos aprendiendo. Solo en los últimos 17 años estamos hablando del feminicidio como hecho real”, precisó Carlos Valdés Moreno, director de Medicina Legal.

El país tiene el reto de seguir consolidando la Ley Rosa Elvira Cely, además de generar los mecanismos para que todas las mujeres puedan acceder a la justicia.  De acuerdo con el informe de 2013 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, la violencia contra las mujeres es un problema global de salud pública de ‘proporciones epidémicas’, cuyas dimensiones se deben reconocer y rechazar como sociedad.

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