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Ciudad de otrosíes

Opinión Caribe

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Los últimos dos gobiernos a cargo de Santa Marta afirman que no son como ‘los de antes’ y que el cambio se ha visto en la ciudad. Pero, la realidad muestra, que muchas de ‘las obras del cambio’ están sin terminar, con adiciones, suspensiones y retrasos que las tienen bajo la lupa de la Contraloría.

Wendy López Picón

Durante ocho años en Santa Marta se han hecho obras de todo tipo. Obras que suponen un cambio para la ciudad como dice el lema de las administraciones que han pasado por la Alcaldía en los últimos dos periodos constitucionales; pero la realidad es que la Alcaldía de Santa Marta pasó de ser la ‘Alcaldía del Cambio’ a la ‘Alcaldía de los otrosíes’ debido a la cantidad de obras, que luego de sus inicios, han tenido adiciones, retrasos y suspensiones.

Las obras inconclusas y la presunta corrupción de que han sido víctimas los samarios han sido denunciadas en diferentes oportunidades. La más reciente, la hizo el representante a la Cámara por el Partido de la U, Hernando Guida, quien denunció un detrimento patrimonial por más de $6.000 millones de la administración del exalcalde de Santa Marta, Carlos Caicedo, correspondiente a la construcción de un Centro de Desarrollo Infantil (CDI) y a ludotecas en el corregimiento Bonda y en el barrio Ciudad Equidad.

De acuerdo con el representante Guida, el hallazgo hace parte de un informe de control presentado por la Contraloría General de la Nación que señala, que “la CGR evidencia la configuración de un daño al patrimonio público en cuantía de $6.606.472.713 millones por la pérdida del monto total de los recursos públicos invertidos en las obras inconclusas e inservibles del contrato Número 191-2015 como consecuencia de ejecutar su construcción con graves deficiencias en su planeación y estructuración”.

Asimismo, añadió el Representante del Partido de la U, que “en el informe sobre el control a la administración de Carlos Caicedo, la Contraloría estableció 17 hallazgos entre los que se destaca este detrimento patrimonial de $6.606 millones. Si esto no es corrupción, entonces, ¿qué es?” Pero estos no han sido los únicos hallazgos de la Contraloría, y en esta edición se detallan algunos de los resultados de las ‘obras del cambio’.

La Megabiblioteca es uno de los elefantes blancos más sobresalientes de este gobierno y en el que hay $27.074.826.854 millones invertidos, sin ser terminada y sin futuro.

‘El MEGAELEFANTE BLANCO’

Una de las obras a la que más se le dio bombos y platillos fue a la Megabiblioteca, uno de los elefantes blancos más sobresalientes de este gobierno y en el que hay $27.074.826.854 millones invertidos luego de seis adiciones. Una obra que a la vista de todos los samarios se encuentra inconclusa, en mal estado y sin que nadie responda por esto.

El 30 de diciembre de 2014, la Alcaldía de Santa Marta suscribió con el Consorcio Megainstituciones un contrato con el objeto, “la construcción de una Megabiblioteca Fase I en la Institución Educativa Distrital Normal San Pedro Alejandrino del distrito de Santa Marta”, por $10.044.275.255,00, con fecha de inicio 23 febrero de 2015 y plazo de ejecución de 5 meses. En julio debía estar lista la primera fase de esta ‘megaobra’, pero ello no ocurrió así.

El 8 de julio de 2015 se suscribe la primera acta de suspensión de la obra y al mes siguiente se firma el Otrosí 001 del 12 de agosto de 2015 en el que se otorga una prórroga de 90 días, además, la Gerencia de Infraestructura del Distrito autoriza un nuevo desembolso al contratista por valor de $1.897.000.000, es decir, se prorrogó la fecha en la cual debía estar construida la primera fase de la megabiblioteca. De esta prórroga se derivaron ocho más; el contrato de la Megabiblioteca cuenta con nueve otrosíes y pese a que la primera fase no fue entregada en el tiempo estipulado de 5 meses, se suscribió un nuevo contrato para la fase II.

La Contraloría General de la Nación en su control excepcional encontró que con el otrosí Número 9 del 26 de diciembre de 2017 suscrito por las partes, se estableció como fecha de terminación de la obra el 31 de marzo de 2018; sin embargo, a 27 de septiembre de 2019, 4 años y 7 meses de la suscripción del contrato de obra cuyo plazo de ejecución correspondía a cinco meses, aún no existe recibo de obra a satisfacción por la entidad territorial contratante, sin ninguna gestión por parte de las autoridades del distrito Turístico de Santa Marta para iniciar las acciones administrativas pertinentes por el incumplimiento de las obligaciones contractuales y/o inicio al proceso de liquidación. En la fase I se encontraron cuatro adiciones por $6.547.948.049, para un valor total del contrato de $16.592.223.304.00.

Por otra parte, la Fase II fue contratada el 24 de agosto de 2015. La Alcaldía Distrital de Santa Marta celebró con el Consorcio Megabiblioteca 2015, el contrato de obra Número 399-2015, con el siguiente objeto: “construcción de una Megabiblioteca. Fase II en la Institución Educativa Distrital Normal San Pedro Alejandrino del distrito de Santa Marta” por $6.988.403.595,00 (valor inicial), pero luego de algunas adiciones, el valor actual del contrato es de $10.482.603.550,00. Esta fase debía ser entregada en 120 días, pero hoy, los trabajos en esta etapa se encuentran suspendidos.

La Contraloría General de la República revisó el expediente contractual y realizó visita de inspección fiscal el 18 y 27 de septiembre de 2019 al proyecto en construcción y encontró que existen elementos estructurales que en algunos sectores no cumplen especificaciones de recubrimiento de concreto, además de que existen columnas en mal estado, desniveles y filtraciones en toda la obra, y una estructura en las mismas condiciones. Sin duda, esta obra es el ‘elefante blanco’ más significativo y a la vista de todos.

UN CDI Y UNA LUDOTECA FANTASMAS

En abril de 2015 surge la idea de construir dos Centros de Desarrollo Infantil (CDI) – Ludotecas en Bonda y Ciudad Equidad, con unos diseños particulares, llamativos y exóticos, puesto que los materiales utilizados para este tipo de construcción eran sui generis, pues, hasta los datos y expertos consultados indican que en Colombia no existe una estructura en exteriores con estas características de elementos. Las edificaciones habían sido presupuestadas para entregar seis meses después del inicio de la obra, es decir, que por muy retrasada que estuviera la ejecución, todo debía estar listo a principios de 2016. ¿Qué ocurrió? Es lo mismo que se preguntan los afectados.

El contrato celebrado por medio de licitación pública tuvo desde el principio una serie de inconvenientes en relación con el material que se pretendía utilizar; asimismo, la inestabilidad del Contratista y la Interventoría, las cuales fueron cambiadas cuando ya empezaba a tomar otro rumbo el proyecto. Inicialmente se establecieron dos fases o frentes para el desarrollo del trabajo. El primero, está situado en el corregimiento de Bonda en un terreno baldío, el cual era utilizado por la comunidad para recrearse, porque ahí funcionaba un parque y una cancha de fútbol, y aunque era muy frecuentado, del terreno aún no se conoce su titulación, es decir, se construyó sobre terrenos de nadie, por lo cual todo está perdido. Tal afirmación está sustentada en lo expresado por el gerente de Infraestructura del Distrito, Armando Parrales.

Una segunda etapa compone este rompecabezas, las edificaciones erigidas en Ciudad Equidad, donde a diferencia de Bonda parece haber más estabilidad en las estructuras prefabricadas, y tal vez haya menos pérdidas de material; pero, aunque el panorama sea diferente, la situación es la misma, no fue entregada en el tiempo establecido.

El contrato número 191 tenía por objeto la construcción de los CDI, pero, hoy, cincuenta y cuatro meses después las obras no han sido funcionales. La obra fue contratada por cerca de los $6.954 millones de pesos y aunque hasta la fecha no se han hecho adiciones presupuestales, sí se han aprobado ocho prórrogas, y quizá lo más relevante del caso es que el valor pagado por la obra es equivalente al 90 %, y la ejecución real no supera el 50 %, con un faltante por cancelar del 10 %. Sumas nada mínimas para saldarlas.

El estadio Sierra Nevada se encuentra sin terminar y con otrosíes. El contrato se firmó por $52.449.607.914 en octubre de 2016, para ser entregado en 12 meses, es decir, en octubre de 2017, pero a la fecha va por $83.000.000.000 y no se ha terminado.

Y NI HABLAR DEL ESTADIO SIERRA NEVADA

El estadio Sierra Nevada es otra de las obras que se encuentra sin terminar y con otrosíes; el contrato se firmó por $52.449.607.914 en octubre de 2016, para ser entregado en 12 meses, es decir, en octubre de 2017, pero a la fecha va por $83.000.000.000 y aún no ha sido terminado. Al escenario deportivo, ubicado en el sector de Bureche, en las afueras de Santa Marta, le hacen falta luminarias, terminación de los camerinos, las cabinas de prensa, zonas de seguridad para los aficionados y vías de acceso.

El presidente de la Veeduría Ciudadana, Edilfonso Orozco, denunció, que desde que inició el cerramiento del estadio no los han dejado ejercer su derecho como veedores, “no hemos tenido acceso al estadio, tenemos restricciones por parte de los que mandan allá. De acuerdo con la Ley Número 850 nosotros estamos facultados para hacerle seguimiento a las obras y al Alcalde, donde hay recursos públicos ahí debemos estar nosotros velando por ello, pero en este caso, hemos encontrado ese obstáculo”.

Además, agregó, que “el contrato del estadio Sierra Nevada ronda los $83 mil millones, y $33 mil millones no aparecen en el Secop, ni como adición. Este contrato, según lo manifestado por el Alcalde, se encuentra en proceso de liquidación, es decir, el contratista no cumplió con la obra por eso se hará la liquidación del contrato, por tanto, se entraría a buscar una nueva licitación para terminar la parte que falta”. El veedor Orozco asegura, que le han solicitado a la Alcaldía que informe sobre los contratos no encontrados en el Secop, pero han recibido respuestas a medias.

En un informe detallado que hizo la Contraloría General de la República sobre el control excepcional que se le realizó a las obras del estadio Sierra Nevada, el ente de control encontró que $137.157.842,38 millones corresponden al valor del costo total de los ítemes faltantes u observados que no fueron ejecutados por el contratista, pero que fueron autorizados y pagados.

La situación detectada fue causada por deficiencias en los controles a los procesos, debilidad en las funciones de construcción (contrato de obra GI-001-2016), interventoría (contrato No. 004-2016) y supervisión por entregar, recibir y pagar, respectivamente, cantidades de obra que no fueron ejecutadas. La Contraloría, en su momento, manifestó en el informe, “es un hallazgo con presunta incidencia disciplinaria y se dará traslado para dar apertura a Indagación”.

EL COLISEO DE GAIRA

El primer contrato para la remodelación del Coliseo de Gaira fue firmado por el exalcalde Carlos Caicedo el 28 de octubre de 2015, con la firma MCI Ingenieros Constructores por un valor de $2.682 millones. Al contratista se le adelantó el 50 % del dinero y el restante sería entregado a medida que la obra avanzara, por lo que debía entregarse el 31 de diciembre. Pero antes de que venciera el plazo de ejecución, el 18 de diciembre de 2015 se solicitó la primera prórroga de seis meses adicionales dando lugar al primer otrosí.

Posteriormente, ya durante la administración del alcalde Rafael Martínez, el 21 de junio de 2016 se firmó un segundo otrosí para efectos de ampliar por cinco meses más, es decir, hasta el 20 de noviembre de 2016. Después, se firmaron tres otrosíes adicionales, incluida una adición por $1.340.536.123 del 30 de abril de 2017. Con esta adición del 49.98 % respecto al contrato original, se completaron $4.022.929.626.

“Para el 10 de noviembre de 2017 se programó la inauguración del Coliseo, y ese día pegó un aguacero y puso en evidencia los defectos que tenía dicho escenario deportivo, ese día llovía más adentro del Coliseo que afuera, por esto, se prendieron las alarmas y comenzamos a exigirle al Alcalde y al contratista que repararan la cubierta del Coliseo de Gaira, porque el piso de madera podría verse afectado por la humedad”, afirmó el edil de la localidad 3, Diego García Camargo.

Sin embargo, pese a las observaciones de los ediles y los habitantes, se realizaron los Juegos Bolivarianos e instalaron un cuadrilátero de boxeo en el coliseo. Durante las actividades hubo días que llovió y el cuadrilátero se mojó, por lo que debían secarlo a cada rato con un trapero. En 2018, al piso de madera lo levantó la humedad, el contratista se apersonó del caso y cambió algunas partes de este, incluyendo algunas láminas de la cubierta y las cosas comenzaron a mejorar.

“Luego de los arreglos, cuando llovía había goteras, el contratista mandaba funcionarios o un obrero para que se montara y echara brea y siguiera tapando los agujeros, es decir, el Coliseo de Gaira, hoy, en su cubierta, lo que tiene es un reparcheo con el que intentaron subsanar el defecto de la cubierta”, agregó el edil García.

El Coliseo, luego de los Juegos Bolivarianos, estuvo cerrado al público, hasta que el primero de junio de este año por gestión de la comunidad y de los ediles, lograron que se abriera al público, “eso se logró a través de varias luchas, exponiéndoles que era necesario que se abriera porque los jóvenes de Gaira no contaban con escenarios deportivos, solo con la cancha ‘Pedro León Acosta’ y ahora con el Coliseo”, aseveró García Camargo.

Por su parte, el Concejo de Santa Marta aprobó unos recursos por el orden de los $260.000.000 millones para cubrir el Coliseo en sus laterales, porque también le estaba entrando agua, pero a la fecha esa obra de los laterales va prácticamente por la mitad, no han ido más las personas contratadas para dicha labor.

No obstante, el jueves 15 y viernes 16 de agosto, se evidenció como caía a cántaros el agua lluvia en el Coliseo; estamos en 2019 y se observa que las reparaciones que se hicieron no fueron las adecuadas y no dan abasto para evitar que el agua se filtre en el escenario deportivo.

“Hoy, le hacemos un llamado al Alcalde, al Gerente de Infraestructura, para que llamen al contratista, por favor, que le exijan cumplir con la póliza. Necesitamos que arreglen todos los defectos del Coliseo de Gaira, necesitamos un coliseo de 30, 40, 50 años, no de 5 y 6 meses. Son $4.300 millones que se están tirando a la basura si no se hace la gestión ahora”, puntualizó García Camargo.

Además, señaló, “recibimos el Coliseo así por la necesidad que tenían los jóvenes, niños y adultos de utilizar este escenario deportivo para fines recreativos, teníamos 4 años de verlo ahí sin poder usarlo, y este año con el acompañamiento de la comunidad del sector, de algunas personas que practican deporte, logramos que el Gerente de Infraestructura se acercara y se comprometiera con nosotros a resolvernos dicha situación”.

El Centro de Desarrollo Infantil (CDI) ubicado en Bonda debía ser entregado en seis meses, pero hoy cincuenta y cuatro meses después, sigue inconcluso.

SEDE DE LA JAL LOCALIDAD 1, ¿CON SOBRECOSTOS?

Los ediles de la Localidad 1 Carlos Arango y Edmar Cantillo han observado y analizado distintos proyectos contratos e inversiones que se hacen con cargo al Fondo de Desarrollo Local, detectando algunas presuntas irregularidades que se realizaron en ciertas inversiones. Ellos detectaron que pueden existir sobrecostos en los elementos de dotación de la sede, como también en lo relacionado con la intervención de la obra civil.

“Estamos preocupados algunos ediles de la localidad por este tema de la obra de la sede de la JAL Localidad 1, fue un contrato que se firmó el año pasado y debía terminarse en diciembre de 2018, pero se le dio una prórroga hasta abril de 2019 y a la fecha, mes de diciembre y aún no se ha entregado, no sabemos qué ha pasado y no tenemos conocimiento de qué va a pasar con ella”, comentó el edil Carlos Arango.

Los ediles de la localidad sesionan desde hace meses, pero en teoría, el contrato no ha sido liquidado por completo. “En el momento de la entrega vamos a recibir algo que no está nuevo o que se ha deteriorado, como micrófonos y paredes”, expreso el Edil.

El contrato de obra pública Número 022 del 29 de octubre de 2018 de compra de muebles, enseres, papelería equipos e insumos para adecuación y remodelación de la Junta Administradora Local 1 Cultural Tayrona San Pedro Alejandrino aún no se ha terminado. El valor inicial de la obra fue de $295.083.759 millones y se le adicionó el valor de 4145.983.474 millones. El término de ejecución fue de dos meses y se debió entregar el 31 de diciembre de 2018. Luego el 4 de febrero de 2019 se prorrogó el contrato hasta el día 14 de marzo de 2019. Posteriormente, el 14 de marzo de 2019 nuevamente se prorrogó hasta el 20 de abril de 2019.

Los sobrecostos en los insumos de la sede de la Localidad 1 son evidentes, puesto que Carlos Arango y Edimar Cantillo decidieron hacer un comparativo de precios de los bienes contratados con los precios pactados que están en el contrato, con dos empresas ampliamente reconocidas en la ciudad, dando como resultado lo siguiente:

En el contrato está adjudicada una silla gerencial de escritorio por $2.380.000 y la más cara que se investigó con una referencia parecida fue de $279.990; la diferencia abismal es de $2.100.010.

Otro de los bienes que aparecen en el contrato es una computadora portátil Celeron 4gb 14” LED puerto USB, DVD con un precio de $3.959.000 y la misma computadora en un almacén reconocido costaba $1.099.000; la diferencia es de $2.860.000.

Una cámara digital 10MP se encuentra en el contrato por un valor de $1.900.000 y en el precio investigado por los ediles se encuentra en $420.000 pesos; hay una diferencia de $1.400.000.

Tal como se aprecia, en solo tres bienes de los contratos, se evidencia un presunto sobrecosto que supera el valor comercial y real del bien, que en la realidad comercial colombiana se encuentran a menor precio.

Esta obra ubicada en Ciudad Equidad fue contratada por cerca de $6.954 millones de pesos y aunque hasta la fecha no se han hecho adiciones presupuestales, sí se han aprobado ocho prórrogas.

¿Y EL CDV PARA EL ADULTO MAYOR DE BASTIDAS?

El Centro de Vida para el Adulto Mayor, CDV, es un proyecto orientado a proponer espacios de interacción entre adultos mayores al brindarles una atención especial, está encaminado a mejorar el proceso del envejecimiento, mediante el desarrollo de programas socioculturales, recreativos, productivos y de estilos de vida para un envejecimiento activo a los adultos del barrio Bastidas.

La construcción del CDV se formalizó el 15 de diciembre de 2016 a través del contrato de obra No. 09 entre la Alcaldía y el Consorcio CDV 2016 representado por Jorge Alberto Vilariño Amalfi, por un valor inicial del $2.919.744.290. La fecha de inicio del contrato según el documento fue el 7 de marzo de 2017. El contrato iniciaría el 7 de marzo de 2017 y tenía fecha de entrega el 7 de octubre de 2017, hoy lleva 29 meses de ejecución y aún no se encuentra en funcionamiento.

A un mes de haber iniciado las obras, se dio la primera suspensión el 20 de abril de 2017 por un tiempo de 30 días, debido a la solicitud hecha por la directora de la Casa de la Justicia, quien pidió a la Gerencia de Infraestructura la disponibilidad de 1.000 metros en el terreno para una futura Casa de Justicia ubicado en la Calle 11 No. 33 – 93 barrio Bastidas.

Al cambiar de lugar la ubicación de la edificación, el contratista manifestó a la interventoría que el terreno presentaba problemas de estabilidad debido a las condiciones especiales del suelo, por lo que fue necesario estudiar alternativas para la estabilización del mismo, estas fueron: el relleno y estabilización, reemplazo simple del material, pilotes y micropilotes.

Luego del reinicio de la obra el 20 de mayo de 2017, el 4 de noviembre de ese año, posteriormente, se hizo la segunda suspensión por 15 días, debido a la necesidad de ajustar los estudios hidrosanitarios y tanque subterráneo, porque no contaba con red de ventilación, así mismo, el contrato se reinició el 20 de noviembre de 2017.

El 22 de marzo de 2018 se realizó la suspensión del contrato de obra para agilizar los trámites ante Veolia y presentar por parte del diseñador unas mejores alternativas al diseño de iluminación natural del Centro de Vida con una fecha estimada de superar esta situación hasta el 10 de abril de 2018.

El mismo día que la obra fue reiniciada, 20 de noviembre de 2017 el contrato tuvo una adición de $1.344.893.168 por concepto de obras adicionales necesarias para garantizar la funcionalidad de la obra contratada y estableciendo como plazo máximo de ejecución del contrato hasta el 31 de marzo de 2018.

Ad portas terminar el año 2017, exactamente el 28 de diciembre, se firmó un Acta de Adición entre Jimena Abril, alcaldesa encargada; Sander Rodríguez, gerente de Infraestructura; Jorge Miguel Guevara, director en Contratación; y Jorge Alberto Vilariño del Consorcio CDV 2016 en el que él una prórroga para entregar la obra el 31 de marzo de 2018 y se le reconoció el valor de $794.354.236.000 correspondiente a mayores cantidades de obras.

El contratista encargado entregó la obra al Distrito el pasado 21 de diciembre de 2018, a la fecha, según la denuncia ciudadana aportada por Juan José Vargas, no cuenta con dotación y su deterioro es progresivo. La dotación del mobiliario para los diferentes espacios que debe tener esta obra está avaluada en $1.000 millones más, es decir, que el sobrecosto de la obra es el doble de la obra inicial. La comunidad del barrio Bastidas se encuentra a la espera de la entrega de este espacio de disfrute para los adultos mayores. Diagnóstico, reparaciones y/o adecuaciones locativas en las instituciones educativas distritales de Santa Marta.

RESTAURACIÓN DE LOS IED

En julio del 2018 el Alcalde Rafael Martínez celebró el contrato LP-008-2018 con el Consorcio Colegios de Santa Marta y el Consorcios Sycab mediante el cual se realizaba, “Diagnóstico, reparaciones y/o adecuaciones locativas en las instituciones educativas distritales de Santa Marta”, que comprendían la mejora de cubiertas, estado de aulas, muros, pisos, estado de baños, estado de pintura, estado de los cielorrasos, estado de puertas y ventanas, redes hidráulicas y sanitarias, redes eléctricas, redes de gases, comedores y cocinas de 30 instituciones educativas d4el Distrito por valor de $ 9.400.000.000 millones que equivalen a dos contratos suscritos por un valor Inicial de $4.700.000.000 millones cada uno.

Hasta el momento la ciudadanía estaba contenta al poder ver la restauración de los colegios que se encontraban deteriorados por el abandono del Distrito, pero en octubre del presente año la Contraloría destapó los hallazgos fiscales que encontraron luego de un control excepcional que le hicieron a las obras. Fueron 5 hallazgos fiscales encontrados por un total de $430.896.290,00.

La Contraloría halló que los contratistas Consorcios Sycab y Consorcio ‘Colegios Santa Marta’ no cumplieron con la “ejecución del diagnóstico”, como parte del objeto de los contratos GI 001 y GI 002 de 2018, correspondiente a las 30 IED contratadas, lo que ocasiona un detrimento patrimonial por $240.000.000, que la Alcaldía Distrital de Santa Marta canceló a los contratistas sin el cumplimiento de la obligación de realizar el diagnóstico de las instituciones educativas, para luego si determinar las obras a intervenir en cada una de ellas, previo a la revisión o estudio del Comité Técnico de la entidad, para su aprobación.

No se realizó la elaboración de las actas o documento escrito de aprobación, requisito indispensable para la ejecución de las reparaciones o intervenciones de obra en las IED asignadas en cada uno de los contratos GI 001 y GI 002, según el clausulado contractual, afectando el objeto real de la contratación pública.

Como resultado, el detrimento patrimonial en cuantía de $240.000.000 corresponde al valor girado en los contratos para el componente diagnóstico, sin que se obtuviese un diagnóstico real de las instituciones educativas, ni la revisión o estudio del Comité Técnico de la entidad, para su aprobación previa a la ejecución de las reparaciones o intervenciones de obra en las IED asignadas en cada uno de los contratos, por lo que el pago realizado a cada uno de los contratistas por este componente, que no fue ejecutado ni entregado, se convierte en una presunta apropiación de los recursos del Estado.

En su visita por las aulas que estarían en restauración, encontró que muchas IED tenían dilatación y fractura de tabletas, el alistamiento de las estructuras en concreto como la placa de contrapiso presentaba forma rústica sin acabado y con contaminación de mortero; tenían deficiencias con respecto a la mala calidad en la mano de obra en la ejecución del acabado homogéneo de los mesones, fallas en las juntas de dilatación en la instalación del enchape de piso y pared de baños, los cuales presentan fisuras y fracturas, entre otros hallazgos.

Las suspensiones, adiciones, retrasos y no entrega han sido constantes en las ‘obras del cambio’ y el control excepcional de la Contraloría no ha servido para mejorar el estado de las obras que siguen sin terminar y sin ser entregadas a la comunidad. Las megaobras siguen adornando los rincones de la ciudad y se levantan a la vista de todos sin que ninguna autoridad pueda hacerles frente y parar el detrimento patrimonial en el que se ha visto envuelta la ciudad dos veces santa.

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