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Poder & Gobierno

EXCLUSIVA | Recursos de desalinizadoras irían a renovar redes de agua en Santa Marta

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EXCLUSIVA | Recursos de desalinizadoras irían a renovar redes de agua en Santa Marta

El gerente de ESSMAR, David Millán, reveló a Opinión Caribe que el Gobierno Nacional plantea reorientar la inversión hacia la reducción de pérdidas y obras de alcantarillado. Estima recuperar entre 280 y 300 litros por segundo. El cambio debe formalizarse y explicar cómo se atenderá la necesidad de nuevas fuentes.

 

Por: Arnol Sarmiento y Víctor Rodríguez Fajardo

Los recursos nacionales previstos para las plantas desalinizadoras de Santa Marta podrían cambiar de destino. El gerente de ESSMAR, David Millán, informó en entrevista exclusiva con Opinión Caribe que el Gobierno Nacional plantea invertirlos en renovación de redes, reducción de pérdidas de agua potable y algunos proyectos de alcantarillado.

Según Millán, la orientación fue expresada por la viceministra de Agua y Saneamiento Básico durante una junta directiva de ESSMAR presidida por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, con participación de un equipo técnico de CAF.

“Las desalinizadoras no son la prioridad del actual gobierno”, afirmó el gerente al explicar lo comunicado por la funcionaria.

ESSMAR había solicitado al nuevo Gobierno la oportunidad de reformular el proyecto. Ahora, explicó Millán, la conversación se concentra en reemplazar conducciones obsoletas, construir redes de distribución e intervenir colectores de alcantarillado.

Una inversión de $786.032 millones

El CONPES 4159 de 2025 estableció aportes nacionales por $786.032,78 millones, programados entre 2026 y 2030, para estudios, diseños y construcción de dos plantas desalinizadoras. Se trata de financiación prevista por vigencias, no de una suma desembolsada en su totalidad.

Minvivienda informó en noviembre de 2025 que la planta principal, proyectada en Pozos Colorados, tendría capacidad de producir 600 litros por segundo; la de Taganga, 23 litros por segundo.

Millán estima que una inversión equivalente permitiría recuperar entre 280 y 300 litros por segundo mediante la reducción de pérdidas: aproximadamente la mitad de la producción prevista para la planta principal.

“Una cosa es invertir en producción, pero cuando la inyectas al sistema pierdes mucha agua tratada, potabilizada. Entonces también es necesario invertir en reducción de pérdidas técnicas”, explicó.

La comparación entre caudales debe considerar, además, costos de construcción y operación, plazos, confiabilidad y alcance de las obras.

Reparar redes ya estaba previsto

La reducción de pérdidas formaba parte de la estrategia anunciada para Santa Marta. En agosto de 2025, Minvivienda incluyó sectorización hidráulica en el Centro, rehabilitación de pozos, optimización del sistema, El Curval y desalinizadoras dentro de un mismo conjunto de intervenciones.

En septiembre de ese año, Superservicios anunció que la conducción El Roble permitiría aumentar en 150 litros por segundo la disponibilidad de agua, reduciendo pérdidas y garantizando un caudal efectivo de 550 litros por segundo.

La novedad revelada por Millán consiste en financiar intervenciones en redes y alcantarillado con recursos previstos para las desalinizadoras. Falta establecer si los 280 a 300 litros estimados serían adicionales a los resultados de obras ya anunciadas.

Los estudios plantean ambas necesidades

El Diagnóstico del Balance Hídrico publicado por ESSMAR trabaja con pérdidas totales estimadas alrededor del 62 % y supone que unos 40 puntos porcentuales corresponden a pérdidas técnicas. Propone reducir estas últimas progresivamente hasta el 25 % en 2055.

El documento calcula un déficit de 616,7 litros por segundo para 2026 y recomienda incorporar nuevas fuentes además de recuperar agua.

En la entrevista, Millán mencionó pérdidas superiores al 53 % o 54 %, e incluso estimaciones cercanas al 68 %, pero reconoció que la empresa carece de medición suficientemente confiable. Un balance actualizado deberá precisar la magnitud de las fugas y distinguirlas de las pérdidas comerciales.

De la orientación al agua en las casas

Millán aclaró que siguen vigentes instrumentos del proyecto original, entre ellos el CONPES, el aval fiscal, el convenio de uso de recursos y la resolución de asignación.

“Estamos esperando las directrices del Gobierno Nacional”, señaló. Después vendrían la estructuración, evaluación, viabilización, contratación y ejecución de los nuevos proyectos. No anunció un cronograma.

Gobierno Nacional y ESSMAR deben precisar cuánto dinero se reorientaría, qué obras financiaría, los sectores beneficiados y el sustento del caudal recuperable. También deben explicar su articulación con El Curval, los pozos y las demás alternativas de abastecimiento.

Renovar redes puede mejorar el servicio, pero convertir esa inversión en sustituto total de nuevas fuentes exige demostrar cómo se atenderá el déficit reconocido por los estudios.

Santa Marta lleva décadas esperando. El resultado debe medirse en agua que llegue a las casas, con continuidad y fechas verificables. La eficiencia es indispensable; el déficit también exige respuesta.

Vea la entrevista coompleta aquí