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Metrópolis

En dos años, la Essmar habría pagado $39 mil millones a un solo contratista

Opinión Caribe

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Desde el pasado lunes 22 de noviembre, la Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta –Essmar ESP, se encuentre intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, en cabeza de Natasha Avendaño, quien nombró a Yahaira Indira Díaz como agente especial para recuperar la organización.

La medida, que ha generado un notorio rechazo entre los simpatizantes de Fuerza Ciudadana, movimiento liderada por Carlos Caicedo, fue calificada como una “estrategia politiquera” por el gobernador y la alcaldesa Virna Johnson, ambos del mismo partido, sin embargo, las pruebas de la Superservicios han sido claras para dejar en evidencia el mal manejo que ha tenido la empresa apenas dos años después de entrar en operación.

Durante este 2021, la Essmar acumuló un déficit de $38 mil millones, con un gasto de personal que aumentó de forma casi descomunal y sin ingresos, luego de haber reducido la tarifa de cobro en un 30% sin un análisis técnico que sustentara dicha decisión.

Hoy, el periodista Sebastián Nohra de Blu Radio, confirmó que, desde enero de 2019 y hasta abril del año en curso, la empresa ha gastado el 30% de su presupuesto en un solo contratista, encargado del suministro de carrotanques para repartir agua potable en los distintos barrios del Distrito, un método que catalogó como “costosísimo, ineficiente y de otro siglo”.

Ese porcentaje se traduce en $39 mil millones otorgados a Óscar Soto, a quien Nohra señala como el hijo de un narco, a través de contratos con la compañía Viajeros SA, de su propiedad.

“Lo más inverosímil es que dentro del contrato 2021 con Viajeros SA se incluía un alquiler de camioneta blindada para el gerente de Essmar por 67 millones (…) Con el desangre financiero de la empresa, no han tenido pudor para suscribir contratos para alumbrado navideño por 2,500 millones, ‘alquiler’ de impresoras por 108 millones”, señaló, añadiendo que, la contratación para Navidad, tuvo un anticipo del 50% sin discriminar “al costo de cada gasto y unidad”.

Por lo anterior, reiteró que la medida de la Superservicios está sustentada, dadas las condiciones del acueducto y el alcantarillado en Santa Marta, el crítico estado financiero, la falta de inversión, la inexistencia de un plan de reestructuración, entre otros puntos negativos que justifican la toma de la Essmar.