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Editorial & Columnas

Las huellas de la migración Árabe en Colombia

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Por: Iván David Correa Acosta

 

Colombia nunca fue un país que haya tenido un proceso migratorio importante ensu historia, a diferencia de otros países sudamericanos como Brasil, Argentina yVenezuela, quienes fueron los mayores receptores de extranjeros, en especial en coyunturas importantes tales como las depresiones económicas de finales del siglo XIX y en especial la de 1929, las Guerras Mundiales y los conflictos en Medio Oriente entre cristianos y musulmanes.

Muchos de los árabes venidos a Colombia eran cristianos perseguidos en Siria, Líbano y Palestina y que arribaron hacia la Costa Caribe, Colombiana, lugar a donde llegaron y se asentaron, principalmente por dos factores esenciales: Estaban alejados de los conflictos del país que siempre sucedían hacia el interior del país y por el clima que se parecía al del Levante Mediterráneo, caliente y húmedo.

Y en estas clases de antropología histórica costeña para principiantes, hay que analizar de manera muy somera el papel que han desempeñado los sirios- libaneses en la historia del Caribe Colombiano y el sincretismo que crearon con la cultura costeña, generando una simbiosis que se ve reflejada hasta nuestros días, en especial por factores clave como la gastronomía y la manera de vestir.

Los sirio-libaneses no lograron un sincretismo total como sí lo lograron los italianos en Argentina, de tal manera que cambiaron hasta la lingüística y la idiosincrasia de los argentinos, pero se lograron de manera activa en una sociedad que siempre fue conservadora en términos de migración, se adaptaron a sus costumbres, a sus usos, a su cultura de tal forma que lograron moldearla un poco a su estilo, encontraron más similitudes que diferencias y los “turcos” como le llamaron al tener los pasaportes del Imperio Turco Otomano, y lograron amasar inmensas fortunas con base en el comercio y a la industria, muchos de ellos.

El sincretismo se puede ver en aspectos clave como en la gastronomía, tanto así que el kibbeh integró a la gastronomía costeña que desconoce estratos y orígenes, así como el shawarma, el hummus y el tahine, el mote de queso con la berenjena frita encima, la mujahdara o el arroz con lentejas, pero vayámonos a algo más allá, nos cambió el paladar. De hecho, los árabes lograron impactar tanto la gastronomía que lograron adaptarnos el paladar a sus especias, como es el caso del comino, del “color”, y nos intensificaron cada uno de los sabores que teníamos en nuestra comida.

En nuestra cultura literaria, podemos encontrar al personaje principal de la novela “Crónica de una Muerte Anunciada” de Gabriel García Márquez, Santiago Nassar, claramente de orígenes sirio-libaneses, y muchos que nos aportaron en las letras costeñas como Meira Delmar, Raúl Gómez Jattin, Luis Fayad y el célebre David Sánchez Juliao.

Los árabes nos han aportado tanto a lo largo de nuestra historia, a la Costa Caribe colombiano, que los recibió con tanta generosidad como ninguna otra región colombiana y que logro impactarnos tanto en aspectos que desconocemos, en

nuestro diario vivir, en el lenguaje, en el vestir, en el comer, en el estar y por supuesto, en el acontecer de las noticias nacionales, que los mismos costeños aún no hemos dimensionado el impacto de lo mucho que nos dieron en la centuria anterior y de lo que somos, en parte, gracias a ellos.

En estas clases para principiantes de Antropología Histórica de la Costa, podemos ver un poco de la esencia de lo que somos y de por qué somos lo que somos, esa entremezcla de muchas culturas y civilizaciones, pero en especial de unos que llegaron hace unos 120 años y esa amalgama resultante de lo que hoy proyectamos como parte de lo caribe.